José Javier Terán

El rincón palentino

José Javier Terán


Nuestro paseo de la fama

10/04/2024


Pues aquí donde nos ven, palentinos recios y serios en esencia, poco dados en general a las grandes fiestas y manifestaciones expresivas y exultantes de gozos sobrevenidos; ni amigos de grandes exaltaciones en los triunfos de nuestros paisanos en el deporte, la cultura u otras variadas disciplinas artísticas más; mira tú por dónde, que acabamos de inaugurar aquí en la capital nuestro particular Paseo de la Fama, al más puro estilo de Hollywood.
Pues sí, así ha ocurrido días pasados en nuestra ciudad, desmontando y tirando por tierra esos prejuicios en cuanto a nuestro carácter demasiado grave y formal. 
Y, una vez concebida la idea, dónde podía localizarse mejor su ubicación que en nuestra querida calle Mayor Principal, famosa, popular y en una muy alta estima por parte de todos los palentinos; que, el que más y el que menos, la transita cada día cuando menos un par de veces -una de ida y otra de vuelta-, cuando no varias veces más, como seguro le ocurre a una gran mayoría de ciudadanos.
Así que quien se llegue hasta esta emblemática calle palentina va a encontrarse, en su tramo final ya y próximo al parque del Salón, con este Paseo de la Fama.
Que consiste en que una de las baldosas de la calle, que llevará impreso el corazón de nuestro emblemático Cristo del Otero, lleve inscrito en su interior el nombre del palentino o palentina que haya conseguido algún logro o gesta  en lo deportivo, en lo cultural o en otros ámbitos, para así reconocerle y homenajearle por parte de la ciudadanía los méritos logrados en una disciplina determinada y haber hecho visible a Palencia fuera de nuestras fronteras.  
De momento, la primera placa conmemorativa que ha visto la luz en este tramo elegido de la calle Mayor, es la que hace referencia a la palentina Marta García Alonso, reciente campeona de España de los 3.000 metros. 
A la que se irán uniendo, así es de esperar, nuevas baldosas homenajeando a quien así destaque.  Que formen una hilera tan larga que nuestra vista sea incapaz de alcanzar.
Un atractivo más de la ciudad para palentinos y visitantes.