El rincón palentino

José Javier Terán


Tiempos imposibles

17/03/2021

No sabemos bajo qué variables –o mejor dicho, sí lo intuimos la mayoría de las veces-, pero ocurre que hay períodos de tiempo, pongamos meses, que se nos hacen más largos que otros –incluso interminables-, en la sucesión de sus semanas y días, hasta límites que nos resultan incluso difíciles de soportar.
Y, sin ir más lejos, así pudiera estar ocurriendo con este mes de marzo, en el que todos tenemos puestas las miradas, sobre todo en su semana última, por aquello de que alberga este año la Semana Santa.  Y es que hablar de Semana Santa es sinónimo de tiempo de vacación, de excursiones a lugares remotos, de viajes fuera del entorno habitual, de reencuentros con familiares y amigos, de desconexión de la actividad laboral, de días de descanso en definitiva.  
Pero, sin embargo, sentimos como si el conjunto de los días se estuviese haciendo el remolón y no llegase nunca la fecha anhelada, como que a la totalidad de los días les costase pasar de uno a otro y que las semanas deviniesen interminables.
Claro que, habida cuenta de la situación sanitaria que padecemos y de las restricciones que con tal motivo se han impuesto, ocurre que esta Semana Santa no será –y ya van dos años seguidos- como las que estábamos acostumbrados a vivir últimamente; con las carreteras de bote en bote y los lugares de playa atestados de visitantes; y cada uno de los días, las gentes echadas materialmente a las calles para presenciar emocionadas los grandes desfiles procesionales durante horas, o sentir el dolor de los días en las representaciones tradicionales con personas de carne y hueso en otros lugares.
Porque, aunque se hayan permitido los viajes y desplazamientos entre provincias dentro de la propia Comunidad Autónoma y dulcificado algunas de las restricciones en el ámbito de la hostelería y el ocio, no están los cuerpos de las personas ni el ambiente en general para grandes demostraciones de alegría comunitaria.
Pero aun así y con todos esos imponderables añadidos, habría que decir que siempre serán bienvenidos estos días de no actividad laboral en torno a la Semana Santa. Y que se ansía ya su llegada por el conjunto de la población.