Mi pueblo es el mejor reconoce en Alba los valores del pasado

César Ceinos
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La localidad velillense logra este verano una combinación perfecta. Inmortaliza la recuperación del chozo de pastor gracias al trabajo en común de los vecinos y gana la décima séptima edición del certamen de esta casa

Mi pueblo es el mejor reconoce en Alba los valores del pasado - Foto: Antonio Aguilar

El primer premio de la décima séptima edición del concurso Mi pueblo es el mejor viajó al norte de la provincia para reconocer la labor de los vecinos de Alba de los Cardaños (una pequeña localidad vinculada a Velilla del Río Carrión), que decidieron participar en la competición fotográfica veraniega organizada por Diario Palentino con una preciosa imagen que deja entrever al lector del decano de la prensa palentina valores del pasado tan positivos como la unión y el trabajo en beneficio de todos.

No son pocos los veraneantes y vecinos que quedaron en un lugar singular de su querido pueblo para preparar en las mejores condiciones la instantánea que iban a mandar a la redacción del rotativo, cuyo concurso se pudo ver durante casi tres meses en la contraportada diaria. Pero en Alba de los Cardaños dieron un paso más y dieron a la fotografía el toque de originalidad y compañerismo que les sirvió para ser los triunfadores de la gala que celebró el día 20 en el Teatro Ortega y se retransmitió el 21 en La 8 Palencia, canal de televisión que colabora en el desarrollo de esta actividad. Unieron esta original competición rural, que cuenta con el patrocinio de la Diputación y Gadis, con el proyecto provincial A Huebra, y el resultado no pudo ser más positivo. Ahora disponen de un tradicional chozo de pastor rehabilitado y abierto a las visitas turísticas y de un premio de 4.500 euros, 3.000 en efectivo y otros 1.500 para gastar en el supermercado. Por lo tanto, relatar el Así se hizo (o el making of por si alguno lo prefiere en inglés) de la fotografía es describir la reconstrucción del modesto edificio popular, que se encontraba en un estado ruinoso.

Como suele ocurrir en los concursos de estas características, el primer paso es una buena idea. José Antonio Rodríguez, que hizo de capataz en ambas tareas, comenta que recibió en agosto una llamada del alcalde velillense, Gonzalo Pérez, para proponerle la rehabilitación del chozo de Alba, que en el pasado se utilizó como refugio de pastores, bien de la zona o trashumantes. Expone, además, que la Diputación había concedido una ayuda para financiar la obra a través del programa de voluntariado vecinal y que el tiempo se agotaba. Tras esta conversación, se acercó al teleclub de la localidad y les comentó el plan. «Unos dijeron que sí y a otros les fui llamando casa por casa para comentárselo», declara. En total, en torno a una quincena de personas tomó parte en esta reconstrucción, que incluyó el cambio de puerta y la colocación de un camastro. «Alguno  puede echarse la siesta y todo», bromea. En su mente, de cara al futuro, está la decoración del chozo con objetos tradicionales.

AL TRABAJO. La propuesta encontró un respaldo entre los vecinos y, a mediados del octavo mes del año, empezaron los trabajos en la vetusta construcción, que a la postre fue el epicentro sobre el que giró la fotografía que ganó el certamen. La intervención, que se extendió a lo largo de unas tres semanas, consistió en la sustitución de toda las vigas de madera, que estaban podridas; la renovación de los haces de escobas (material que cubre la parte superior del chozo) y la reconstrucción de los muros con piedras. «Lo hemos hecho cuando hace buen tiempo y hay más gente en el pueblo», comenta Rodríguez antes de destacar también la labor de los integrantes de la Asociación Alba.

Metidos en faena, el regidor velillense, de nuevo, aprovechó la ocasión para lanzar el guante al responsable de la obra, que volvió a aceptar. «Ya que estáis todos juntos, ¿por qué no participáis en Mi pueblo es el mejor?», comentó Pérez, que, a tenor del resultado, puede decirse que acertó de lleno. En este caso, en torno a 25 personas de Alba y allegados, con edades comprendidas entre los 6 y los 97 años se interesaron por posar en la fotografía, aunque, finalmente, no se pusieron todos. 

Para que la imagen, que Antonio Aguilar hizo el 27 de agosto, recordara los valores del pasado, los participantes se vistieron con ropajes antiguos, muchos de ellos aportados por el encargado. Aparecen personajes haciendo fuego, acopio de palos y comida, entre otros.También salen algunos obreros colocando las escobas e, incluso, un perro. «Este animal acompañaba siempre al pastor», recuerda después de explicar que «la foto transmitía los buenos valores del pasado que en estos momentos se echan en falta». Eso sí, lo hace huyendo del tópico de que cualquier tiempo pasado fue mejor.

AGRADECIMIENTO. Rodríguez subió acompañado por el alcalde de Velilla a recoger los cheques del primer premio al escenario del Teatro Ortega, aunque no se acercó al micrófono. «Me puse tan nervioso que no pude hablar.Fue imposible. Y como padezco un poco del corazón solo quería bajarme de allí», admite. Pero eso no quita para que  sea agradecido y, ahora, más tranquilo, quiera dar las gracias a Diario Palentino, al jurado, a Gadis y a laDiputación.

Por otro lado, comenta que el concurso es muy interesante para los pueblos de la provincia y que llama la atención de muchos curiosos. «Cuando van apareciendo  las fotografías en las contraportadas todos estamos esperando que llegue el periódico al bar para verlas y comentamos si la imagen es buena o no», añade.