Pedro Sánchez se examina en Cataluña

SPC-Agencias
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Los comicios del 12-M no solo ponen en el foco del presidente los resultados que logre el PSC, sino que sitúan el equilibrio de fuerzas entre ERC y Junts que arrojen las urnas como un factor clave para el futuro de la legislatura

El inquilino de Moncloa ha cosechado derrotas en casi todas las contiendas electorales de los últimos años. - Foto: Europa Press

Las próximas elecciones autonómicas en Cataluña supondrán una prueba de fuego para el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, que podrá ver reflejado en las urnas el impacto de sus políticas en esta comunidad en los resultados cosechados por el PSC y tendrá, además, que reajustar su hoja de ruta en el Gobierno según sea el equilibrio de fuerzas entre ERC y Junts salido de la cita.

Ese día 12 de mayo, el socialista comprobará cómo ha afectado la Ley de Amnistía a sus planes de continuidad sin sobresaltos en el poder, después de la primera reválida en ese sentido en las elecciones vascas el 21 de abril, pero esta vez en el que es ahora el principal feudo electoral de su partido: Cataluña. 

Pero, además, el resultado que arrojen las urnas y la situación en la que queden los republicanos y los exconvergentes será fundamental para el porvenir de la legislatura a nivel nacional y se abrirá un nuevo escenario en el que las formaciones independentistas volverán a calibrar si les interesa seguir dando su apoyo al PSOE en Madrid. 

Así, los socialistas comprobarán si los catalanes avalan las medidas adoptadas para «dejar atrás el procés y abrir una nueva etapa de concordia»- como dicen en Ferraz- y para garantizarse los apoyos de ERC y Junts en el Congreso. Hasta el momento, esa autonomía ha sido el principal granero de votos de Sánchez y el que ha compensado la caída de apoyos de los últimos años en casi toda España. 

Por tanto, será clave ver si el partido encabezado por Salvador Illa gana o pierde apoyos el 12-M -fue el más votado en las últimas elecciones catalanas en febrero de 2021-. Sin embargo, tan importante como esto para el futuro de la legislatura, será cómo queda establecido el nuevo equilibrio de poder en el secesionismo.

Las distintas decisiones que ha ido tomando el jefe del Ejecutivo respecto a Cataluña -indultos a los líderes del procès encarcelados, derogación del delito de sedición y rebaja de la malversación- han contribuido al desgaste electoral del PSOE, que ha cosechado derrotas en casi todas las citas con las urnas de los últimos años. De hecho, su última gran victoria fue precisamente en las catalanas del 14 de febrero de 2021, donde Illa fue el candidato más votado y a pesar de todo no pudo gobernar dado que los de Oriol Junqueras y los de Carles Puigdemont sumaron fuerzas en un Gabinete de coalición. 

A partir de entonces, se sucedieron los fracasos en la Comunidad de Madrid, Andalucía -donde el PP logró una mayoría absoluta por primera vez- y Castilla y León. En las autonómicas y municipales del 28 de mayo de 2023, el PSOE perdió buena parte de su poder territorial y en las generales del 23 de julio fue segunda fuerza por detrás de los populares, aunque resistió por la mínima y Sánchez pudo seguir en Moncloa después de pactar con el independentismo catalán y apalabrar la Ley de Amnistía. 

En los últimos comicios, los gallegos del 18 de febrero, los socialistas cayeron hasta el peor resultado de su historia. Era la primera vez que los ciudadanos acudían a las urnas después de que el PSOE aceptase la medida de gracia para los implicados en el procés. En Ferraz trataron de desvincular la debacle de esta circunstancia, en un territorio históricamente desfavorable para sus intereses. 

En las generales del 23 de julio de 2023, si los socialistas resistieron fue gracias al resultado que obtuvieron en Cataluña, donde fueron la primera fuerza y lograron 19 escaños de los 48 que se reparten en total, a costa de un secesionismo dividido que perdió buena parte de sus votos. Pero ahora, con la Ley de Amnistía aprobada en el Congreso y en tramitación en el Senado, y un posible regreso de Puigdemont en el horizonte, tienen una baza con la que volver a convencer a su electorado.

Mientras, en Ferraz afrontan el 12-M con optimismo, asegurando que les ha trastocado sus planes, que pasaban por aprobar primero la amnistía y después los Presupuestos. Está por ver si en la cita apuntalan la legislatura hasta 2027.