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Ilia Galán

Ilia Galán


Nuestro bosque torcido

07/03/2022

No suelen ser los bosques rectos ni torcidos, sino enmarañados o abiertos, y con irregular disposición de árboles, lo que los hace únicos, cada uno con su natural diseño, en aparente azar. Esto es especialmente hermoso. Distinta es la producción industrial de madera, tal y como sucede con muchas choperas que se plantan en nuestras tierras, en hileras, donde no hay lugar para otra cosa que crecer hacia arriba lo más rápidamente posible, rectos los troncos, como una formación militar lista para revista. Se mide la distancia entre árboles y se calcula lo más adecuado para su siembra y eficiencia en las talas postreras. Pero distinto es cuando lo que se desea es crear un bosque donde ahora hay páramos o lomas peladas. Y lo digo porque en la fotografía que veo en estas páginas sobre la repoblación de Dueñas se planta en hileras, si es que tal imagen responde a lo real. 
Mejor y más bello fuera que se diese una cierta irregularidad, más natural. Más de sesenta mil árboles plantan y eso es una hermosa noticia. Land Life Company, una compañía de reforestación de grandes dimensiones, siembra pinos y quejidos con alumnos del colegio de los Reyes Católicos. Será bueno para los muchachos y para sus hijos, si el mundo continúa y no lo destruyen con bombas atómicas o desastres climáticos. Para eso está esta plantación que ayuda a renovar también el clima y logra que esas tierras degradadas por pastoreo, agricultura intensiva o incendios vuelvan a florecer reverdeciendo. Más de ochenta hectáreas de especies autóctonas que han de volver al lugar del que no debían haber desaparecido. 
El bosque dará espacio para animales, oxígeno, devorará el exceso de CO2, compensándonos con las emisiones de carbono que producen nuestros automóviles y será lugar fructífero en madera, caza o bien otras actividades para generaciones venideras. La desertificación de nuestra provincia a nadie beneficia. Si hay bosques donde hoy hay eriales más fácil será asentar en su entorno poblaciones que disfruten de esos paisajes o se aprovechen de ellos de múltiples maneras, con ganados o sin ellos. El resto es pérdidas para todos.