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Juanma Terceño

El hecho gastronómico

Juanma Terceño


Grandeza del servicio

23/11/2022

De entrada, mi reconocimiento, agradecimiento y enhorabuena a los profesionales que no sólo saben cómo trabajar sino cuando trabajar. Y, con el cuándo, me refiero a saber medir los tiempos de la mesa, cuando deben entrar a ella o no para repasar bebidas, desbarasar… en función de, como solemos decir, 'cómo va la mesa'.
He vivido en estos últimos días varias experiencias que me gratifican con profesionales que saben estar de verdad. Primero, disfrutando de la gastronomía tradicional que ofrece el cordobés restaurante Astoria-Casa Matías, donde disfruté de alcachofas y guiso de espinacas que nos fueron pinzados con maestría y, sobre todo, discreción por unos camareros de impoluto uniforme que se nota disfrutan de su trabajo; a veces en el baloncesto decíamos que el mejor árbitro era aquel del que casi no se había notado su presencia, pues había dirigido el juego con solvencia, sin altercados, con los mínimos errores y gran naturalidad. Lo mismo pienso de los grandes profesionales de sala. A estos entrantes siguieron un guiso de fideos con marisco y un arroz que también fueron emplatados en mesa, con la misma naturalidad y profesionalidad que los entrantes. Mi enhorabuena para ese gran restaurante tradicional, una pista para quienes viajen a Córdoba.
En las pruebas de excelencia de los cursos de Sumilleres y Maestresalas de la Cámara de Comercio de Madrid, certámenes a los que he acudido como jurado, me han permitido también congratularme del gran futuro que tiene el servicio de sala. En ambos eventos tres concursantes, los tres alumnos más destacados de sus respectivos cursos, se sometieron a las pruebas prácticas para definir quien era elegido el alumno o la alumna Excelente de su promoción. Y queda claro que cuando la pasión, la motivación y la voluntad de prestar una gran atención al cliente van unidos a una seguridad en la propia capacidad para ejercer una buena labor, el resultado no puede ser menos que extraordinario; felicidades a los finalistas y a todos los demás que han compatibilizado las exigencias de sus trabajos con el estudio y la dedicación para lucrarse de los aprendizajes recibidos, que seguro ya están poniendo en práctica en los restaurantes donde ejercen cada día su labor.