José Javier Terán

El rincón palentino

José Javier Terán


Penúltimo día

28/02/2024

Si este 2024 no fuese bisiesto, estaríamos hoy hablando de que estamos en el último día del mes más corto del año; ya saben, aquel «febrero mocho -o el loco- que sólo tiene veintiocho».  Que repetíamos una y otra vez en nuestros primeros años cuando, para poder recordar los días que tiene cada mes del año recitábamos el nombre de los diferentes meses al mismo tiempo que marcábamos los picos y los valles de nuestros nudillos de la mano al cerrar el puño; donde los nudillos representaban los meses de 31 días y las depresiones entre los nudillos representaban los de 30 días; cayendo el mes de febrero justo en el primer hueco antes citado.
Pero curiosidades aparte, como resulta que el presente sí es bisiesto, estamos hoy, en cambio, en el día anterior al último; o sea, en el penúltimo. 
Y claro, vistas así las cosas, seguro que a más de uno, llegados a este momento, se le habrá ocurrido pensar en lo rápido que pasan los días, si ayer como quien dice estábamos de fiesta celebrando el día de las Candelas, con la ciudad entregada para ponernos en manos de nuestra Patrona; y hoy estamos ya a punto de alcanzar el tercer mes del año y vislumbrando a la primavera a un paso tan solo, pues algunos signos de su pronta llegada ya nos está dando.
¿Y tendrá que ver esta rapidez en el paso del tiempo, con que el invierno este año -hasta el momento actual-, no se ha mostrado excesivamente duro y peleón y por ello hemos gozado de unos más que agradables días para poder salir a la calle con más asiduidad y mejor talante?  Lo que ha podido propiciar que nuestra sensación particular nos esté hablando de que el tiempo ha pasado más de prisa.  ¡Quién sabe!...
O puede que, como los acontecimientos de todo tipo - en política nacional e internacional; sucesos increíbles; guerras…-, en el marco de nuestro acontecer diario se precipitan unos detrás de otros a una velocidad tan de vértigo que apenas nos da el tiempo justo para tomar nota de ellos, pero sin poder detenernos casi a reflexionar sobre ellos.  
Y es que al día siguiente ya hay otros que están sucediendo a la par y requieren también de nuestra atención.  Y más tarde otros; y así sucesivamente…