José María Nieto Vigil

Sin Perdón

José María Nieto Vigil


Vox

19/01/2024

El próximo sábado 27 de enero, de forma inesperadamente adelantada, se celebra la Asamblea General de Vox. Sin ninguna alternativa sólida, se procederá a la reelección de Santiago Abascal como presidente y, sin ningún tipo de contemplaciones, a la designación del nuevo Comité Ejecutivo Nacional.  Pero en la formación verde las cosas no funcionan como debieran, baste con consultar a las bases del partido, antiguos militantes o simpatizantes para darse cuenta de ello. Amplísimos sectores de sus votantes están en desacuerdo con las peculiares formas de estructurar el partido y, aunque los estatutos sean claros, en la personalista forma de dirigirlo desde la calle Bambú, sede nacional del partido.
Desde su fundación, han desaparecido de la escena ilustres y honorables dirigentes, todos ellos cofundadotes: Alejo Vidal-Quadras, José Luis González Quirós, Ignacio Camuñas, Víctor Sánchez del Real, Iván Espinosa de los Monteros, María Jesús Prieto Laffargue, o Cristina Seguí. En el camino, hasta el día de hoy, otros tantos se han esfumado de manera más o menos altisonante: Macarena Olona, el prestigioso doctor Juan Luis Stegmann, o el mismísimo juez Francisco Serrano. La lista sería amplia y los nombres demasiados. Además, de los coordinadores y fundadores provinciales iniciales, ya no queda nadie en primera línea de fuego. ¿Por qué? ¿Qué ha pasado?
El ideario es bueno, el apoyo social lo era, la militancia aumentaba semana a semana, la esperanza y la ilusión era mucha. No cabe duda, ahí están los datos. Pero desde el 23 de julio del pasado año, se inicia una caída política grave y preocupante para los acólitos de Vox. Se pierden 19 diputados, se pierden votos y también más del 3,5% del apoyo electoral. Según estudios y encuestas recientes, el porcentaje actualmente se sitúa por debajo del 10%. Tampoco las elecciones gallegas ayudarán a aclarar el sombrío panorama. 
Muchas son las causas, de toda índole, pero de lo que no me cabe duda es de que el primer responsable es quien toma las decisiones en última instancia. Vox ha cambiado mucho orgánica y estratégicamente -para mal-, y su evolución no parece que siga la dirección adecuada.