Pilar Cernuda

CRÓNICA PERSONAL

Pilar Cernuda

Periodista y escritora. Analista política


Presidencia de turno

03/07/2023

Ha iniciado Pedro Sánchez la presidencia se turno europea con un viaje relámpago a Kiev. Un gran gesto, aunque Sánchez dejó de lado las habituales medidas de prudencia que siguen todos los dignatarios que viajan a Ucrania

Esta quinta presidencia de turno española la encara Sánchez con un indiscutible tinte electoralista. La presenta como si se convirtiera en líder de la UE y pudiera tomar iniciativas que harán historia, cuando se trata de un cargo rotatorio por orden alfabético y que se prolonga durante un semestre. Cargo relevante pero sin capacidad decisoria, porque así lo establece el Tratado de Lisboa que determinó que además de Presidente de la Comisión -Gobierno- y presidente del Parlamento, se creara un presidente del Consejo -formado por los jefes de gobierno de los países miembros- y un Alto Representante para la Política Exterior y Seguridad, con categoría de vicepresidente y que preside las reuniones de los ministros de Asuntos Exteriores. Cargo que ocupa Josep Borrell.

Pedro Sánchez tendrá papel importante este semestre, pero no presidirá las reuniones de los primeros ministros, ni Albares las de los ministros de Asuntos Exteriores. Los dos serán estos meses impulsores de las políticas que se marca la Unión Europea para cada semestre y coordinarán los trabajos, pero solo presidirán las reuniones de ministros que se celebrarán en diferentes ciudades españolas con carácter informal. Siempre según el Tratado de Lisboa, las reuniones decisorias se celebran en Bruselas.

Para Sánchez es una gran oportunidad esta presidencia de turno, y seguro que la ejercerá con eficacia, porque cuenta con un equipo diplomático de primer nivel -es clave el papel que ejerce el embajador permanente ante la UE- y además porque al presidente español le gusta la política internacional, conoce bien las instituciones europeas y los objetivos que se ha marcado la UE para este semestre son también objetivos de su gobierno, reforzar la unidad europea y potenciar la reindustrialización y la autonomía energética, y potenciar también la transición ecológica y la justicia social.

España, más allá de quien gobierne, está preparada para asumir cualquier responsabilidad europea que le corresponda, como se ha demostrado sobradamente. Este semestre se celebran unas elecciones que pueden obligar a cambio de caballo en plena carrera. No es preocupante, precisamente porque hay diplomáticos y técnicos en los diferentes sectores que saben cómo moverse en la política europea. Feijóo de hecho ha creado un grupo de exministros y de ex parlamentarios europeos, entre ellos Ana Palacio, Margallo, Méndez Vigo y Arias Cañete, para ponerse a la tarea de asumir las responsabilidades de la presidencia de turno, si hay que hacerlo, sin que se altere el ritmo del trabajo.

En ese sentido, se puede dar por seguro que esta quinta presidencia española, con Sánchez o con Feijóo en Moncloa, dejarán alto el pabellón. Cuenta España con técnicos que se mueven como nadie en los importantes despachos y pasillos de las instituciones europeas.