Luis Miguel de Dios

TRIGO LIMPIO

Luis Miguel de Dios

Escritor y periodista


Trashumancia

19/12/2023

La Organización de la ONU para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) acaba de declarar la trashumancia como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Ya sé que esta noticia, comparada con Ucrania, Gaza, Pamplona, Junts o el eterno desencuentro Sánchez-Feijóo, es de tercera o cuarta división, pero a mí me ha hecho ilusión, me ha tocado una fibra sensible, me ha llevado a la infancia cuando llegaban a mi pueblo los "arrendaos" con sus rebaños para aprovechar los rastrojos y toda hierba comible que hubiera en el campo. Los "arrendaos" solían proceder de las dehesas extremeñas y salmantinas. Venían a pie arreando su ganado y permanecían en el pueblo hasta primeros de octubre. Al grito de ¡"los arrendaos", ya están aquí "los arrendaos! los niños observábamos con admiración el deambular de aquellos centenares de ovejas y corderos custodiados por los perros y seguidos por dos o tres burros cargados con pertenencias del pastor. La trashumancia se mantiene aun (en mi pueblo ya no) aunque ha perdido vigor (cada vez hay menos trashumantes) y está muy amenazada por la falta de relevo generacional, la escasa rentabilidad, la desatención de las instituciones y otros peligros como el cambio climático. Entre esos peligros está la desaparición de los caminos regulados para la ganadería: las cañadas (75 metros de anchas), los cordeles (37,5) y las veredas (20). Kilómetros y kilómetros de estas vías han sido invadidos por calles, carreteras, parcelas privadas, edificios. Ya en el siglo XIII, Alfonso X el Sabio creó el Honrado Consejo de la Mesta y estableció normas que han llegado hasta hoy, pero los desaprensivos se las saltan a la torera y los ganaderos no tienen quienes los defiendan. Bajan a Extremadura en otoño-invierno y regresan a Zamora, Ávila, Segovia o Soria en primavera con la sensación de que quizás sean los últimos que lo hagan. Por eso es muy importante la decisión de la UNESCO. Tiene un fuerte componente económico y ambiental, pero también cultural (riqueza de palabras), etnográfico (profusión de costumbres) y, para muchos, sentimental, que también cuenta.

Felices días. Paz y pan para todos