Juzgan a tres personas por la gestión de la discoteca Chapó

Alberto Abascal
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Tras declarar varios testigos y un perito, el jueves lo harán los tres encausados, dos de ellos por un delito de estafa y el tercero como cooperador necesario

Juzgan a tres personas por la gestión de la discoteca Chapó

La Audiencia Provincial proseguirá el jueves la vista oral seguida contra tres personas como presuntas responsables de un delito de estafa, aunque la tercera como cooperador necesario, en la gestión de la discoteca Chapó.

El juicio se inició ayer, tras la petición de las partes, con la declaración de varios testigos y un perito, mientras que el próximo jueves será el turno de las declaraciones de los acusados, así como de la lectura de los informes finales.  Para uno de ellos, el fiscal solicita una pena de cinco años de prisión y el pago de 3.600 euros de multa, y para el otro acusado, la petición de prisión es de tres años y la multa de 2.520 euros, mientras que para el tercero , en su calidad de cooperador necesario, solicita la libre absolución por la eximente de parentesco, aunque en concepto de responsabilidad civil sí pide el pago de una indemnización solidaria de los tres acusados de 517.800 euros. Por su parte, la acusación particular pide penas más altas, frente a las defensas, que piden la libre absolución,

Los hechos ahora juzgados se remontan al año 2012 cuando uno de ellos, al objeto de evitar entrar en concurso de acreedores, supuestamente aceptó el plan ideado por los investigados para crear una nueva sociedad a la que había que transmitir el negocio de la antigua, la discoteca Chapó, y ofreciéndose a ser el testaferro en alguna de las operaciones. 

Según se recoge en el escrito del Fiscal, los dos acusados principales «se comportaban como si los negocios fueran de su propiedad, tomando decisiones sin contar con el denunciante, apropiándose en base a unos contratos ficticios de unos negocios por los que no habían pagado nada». 

De hecho, el principal encausado «comenzó a hacer obras en la discoteca sin consentimiento del legal propietario, explotando el negocio en su propio nombre».