La reforma de Don Sancho arrancará en abril y durará 7 meses

Carlos H. Sanz
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La Junta de Gobierno aprueba los pliegos de un contrato valorado en 1.073.084 euros y financiado por UE

La reforma de Don Sancho arrancará en abril y durará 7 meses

Las obras de semipeatonalización del eje de las calles Don Sancho y La Cestilla, además de las de Antonio Maura, Menéndez Pelayo, Burgos y la plaza de Isabel la Católica arrancarán después de Semana Santa y se alargarán durante siete meses, hasta noviembre siempre y cuando no se produzcan retrasos. 

El presupuesto base de licitación alcanza los 1.073.084 euros, que se financiarán con cargo a la segunda convocatoria de ayudas a municipios para la implantación de zonas de bajas emisiones y transformación digital y sostenible del transporte urbano, en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia Financiado por la Unión Europea-NextGeneration EU. 

Con la aprobación de los pliegos, el Ayuntamiento inicia el proceso de licitación y las empresas interesadas en llevar a cabo esta actuación pueden presentar sus ofertas. En un plazo de tres meses, la mesa de contratación presentará su propuesta de adjudicación que deberá ser aprobada por la Junta de Gobierno Local. 

Las obras. Hace un mes, el equipo de Gobierno de Miriam Andrés, presentó los detalles del proyecto pensado para esta céntrica zona de la ciudad y que persigue «ofrecer accesibilidad, comodidad y un entorno urbano más humanizado» a través de la «recuperación del espacio para el peatón y renaturalizando el centro de la ciudad e impulsando el comercio, la hostelería y el turismo».

El principal cambio que notarán los palentinos es que las calles Don Sancho y La Cestilla quedarán reducidas a un solo carril de circulación, de forma que los vehículos solo podrán transitar desde la iglesia de La Compañía hacia la Diputación. En estas dos calles -y también en las de Burgos, Menéndez Pelayo, Antonio Maura y la plaza de Isabel la Católica- se renovarán los acerados y suministros y se elevará la calzada con adoquines descontaminantes, por lo que el resultado final será similar al de los tramos renovados de la calle Mayor Antigua.

Por calles, en la de Burgos se subirá la calzada que, junto a los aparcamientos, quedará a nivel de las aceras y desaparecerán los diez aparcamientos -5 en cada lado al principio de la calle-, la zona de carga y descarga y los aparcamientos que tiene reservados la Diputación. En estos espacios se plantarán un total de 10 alcorques en los que se plantarán árboles lagerstroemia indica de flor rosa.

En el tramo de la calle Don Sancho y La Cestilla, el objetivo que se ha marcado el Ayuntamiento es crear aceras más anchas para facilitar el tránsito de peatones que las recorren a diario. Por ese motivo, para ganar espacio, se reduce de dos a un carril la vía, que solo se podrá recorrer el sentido de circulación para el tráfico desde La Compañía a la institución provincial. Esto permitirá que la calle tenga aceras de 3,5 metros de ancho que, lógicamente, quedarán enrasadas con la calzada. La zona será de prioridad peatonal y quedará garantizada la accesibilidad. Llamará también la atención la forma en la que se resolverá el cruce con la calle Mayor, donde se dará continuidad a la calle Mayor y su pavimento de granito. La actuación se completará con jardineras. 

La plaza de Isabel La Católica cambiará totalmente de aspecto para pasar de ser una confluencia del tráfico de varias calles con aceras de anchuras variables a un espacio de estancia integrada que ponga en valor los edificios de valor histórico que existen en ella. 

La propuesta pasa por reducir o mantener el ancho de todas las aceras en 3,55 metros para convertir la mediana en una zona de estancia con  cuatro jardineras y dos sillas y seis bancos y en la que lucirá una «estructura vegetal bioclimática» denominada corola de 5 metros de altura y 8 de anchura y que proporcionará una sombra de 50 m², con especies vegetales trepadoras y favoreciendo la disminución de la temperatura.

La actuación continuará por la calle de Menéndez Pelayo donde se igualarán calzada y aceras, aunque con el objetivo de dar prioridad a los desplazamientos peatonales entre calle Mayor y la plaza de la Inmaculada. La intersección con las calles Barrio y Mier y Juan de Castilla se modificará para dar el aspecto de continuidad a esas vías, lo que permitirá reducir la velocidad en el tramo  y mejorar estéticamente esta zona.

Finalmente, en la calle de Antonio Maura, también quedarán enrasadas aceras y calzada, siempre con el mismo sistema de adoquines. El Ayuntamiento no actuará en la zona de asfalto pulido que se realizó el pasado mandato, por lo que aprovechará el cruce con Higinio Aparicio y Doña Urraca para crear una estancia que albergará un dibujo de una rosa de los vientos de ocho puntas y varios maceteros en las aceras. La zona de carga y descarga junto al bar El Recreo será eliminada.