Los 8.440 vehículos bonificados en el rodaje costaron 531.538€

Carlos H. Sanz
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Casi la mitad de esa cantidad, 241.739 euros, se debe a la exención de automóviles de personas con discapacidad, mientras que otros 164.160 euros corresponden a los que tienen más de 25 años

Los 8.440 vehículos bonificados en el rodaje costaron 531.538€ - Foto: David Nieto

El pasado 15 de marzo, el Ayuntamiento puso al cobro el recibo del Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica, el cual recoge exenciones y bonificaciones que durante el año pasado beneficiaron a los propietarios de 8.440 automóviles que dejaron de ingresar en las arcas municipales un total de 531.538 euros.

La ordenanza fiscal que regula esta obligación tributaria en la capital contempla cinco posibles bonificaciones del recibo, que van del 50% al 75% y siete exenciones, es decir, que sus titulares no tienen que abonar un euro a las arcas municipales.

De todas ellas, la que mayor coste supone a las arcas municipales es la exención a los 2.598 vehículos matriculados a nombre de una persona discapacitada. El Ayuntamiento libra de este impuesto tanto a todo automóvil tanto de uso exclusivo de personas que tengan reducidas sus capacidades como a los destinados a su transporte. Eso sí, deben demostrar esta condición legal en grado igual o superior al 33 por 100. Esos casi 2.600 recibos que dejó de cobrar el Ayuntamiento supusieron que las arcas municipales dejaron de ingresar 241.739,37 euros.

La bonificación a los vehículos mayores de 25 años es la otra ventaja que más se deja notar en la hacienda pública. Los 3.748 vehículos que el año pasado superaban el cuarto de siglo solo pagaron la mitad del recibo, lo que supuso a la ciudad dejar de ingresar 164.160,01 euros. 

Fue en 2022 cuando el Ayuntamiento decidió dejar de aplicar la exención de todo el impuesto a los denominados coches histórico y reducir la bonificación al 50%. El número de este tipo de vehículos se incrementa con el paso de los años: en 2023 eran 3.694  y hace un lustro, en 2019, algo más de 2.300.

En el parque de vehículos de la capital se va notando poco a poco la introducción tecnologías alejadas de la gasolina y el diesel. Este cambio en las preferencias de los propietarios de vehículos tiene su impacto en las arcas municipales porque la ordenanza del Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM) fija bonificaciones del 75% a favor de los vehículos cuya energía motriz no genere escape de gases o residuos gaseosos de cualquier tipo; estén dotados de motor eléctrico; sean híbridos, es decir, que utilicen como energía motriz la combinación de un motor eléctrico y otro de explosión; o utilicen como carburante el gas licuado del petróleo o estén impulsados por autogás.

En la capital, el año pasado había 1.154 vehículos híbridos que dejaron de ingresar 47.191,23 euros en la hacienda municipal; 123 eléctricos (4.255,93 euros) y 122 que funcionan con gas licuado (4.185,86).Si se tiene en cuenta que el parque móvil de la capital estaba conformado por un total 46.667 matrículas, parece claro que aún queda un largo camino que recorrer hacia energías más limpias. 

Los propietarios que se incorporen a este, todavía, pequeño grupo de vehículos recibirán a partir de ese año una buena noticia, ya que ya no será necesario desplazarse al Ayuntamiento para acreditar mediante ficha técnica del vehículo o un certificado que cumple con las condiciones para la bonificación. A partir de ahora, se aplicarán de oficio una vez comprobada la información remitida por la Dirección General de Tráfico.

otras exenciones. La ordenanza municipal que regula el rodaje también perdonan el recibo a 485 tractores, remolques, semirremolques y maquinaria provistos del Certificado de Inscripción en el Registro Oficial de Maquinaria Agrícola, lo que supuso dejar de ingresar 50.473,54 euros el año pasado. 

Tampoco tienen que pasar por caja una larga lista de vehículos a los que hace referencia la Ley Reguladora de las Haciendas Locales: coches oficiales del Estado, comunidad autónoma y ayuntamiento, ambulancias y demás vehículos directamente destinados a la asistencia sanitaria o al traslado de heridos o enfermos; y autobuses, microbuses y demás vehículos destinados o adscritos al servicio de transporte público urbano, siempre que tengan una capacidad que exceda de nueve plazas, incluida la del conductor. En total, sumaban 210 en 2023 que no abonaron a las arcas un total de 19.532,53 euros.

Un «paraíso fiscal» para los automovilistas

Un automovilista donostiarra paga un 49% más por el impuesto municipal de su automóvil que uno de Madrid, o un 158% más que uno domiciliado en Tenerife. Pero si se compara con un automovilista empadronado en alguno de los «27 paraísos fiscales» que existen en España las diferencias pueden alcanzar un 900%.

Esta es una de las conclusiones a la que ha llegado el estudio realizado por la asociación de defensa del conductor Automovilistas Europeos Asociados (AEA) que, un año más, analiza las grandes diferencias de fiscalidad que existen en los municipios españoles respecto del Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM).

Entre los ayuntamientos españoles más caros, la AEA cita en su informe a los de San Sebastián, Vitoria, Bilbao, Barcelona, Tarragona, Lleida, Palma, Ciudad Real, Valladolid, Huelva, Granada y Murcia. «Por el contrario, entre las capitales que podrían considerarse un paraíso fiscal estarían Santa Cruz de Tenerife, Melilla, Ceuta, Zamora, Palencia, Badajoz, Cáceres y Jaén», añaden.