El premio viaja de Abu Dabi hasta Marcilla de Campos

César Ceinos
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Natalia Molinos y Fran Learte, guardenses residentes en la pequeña localidad cercana a Frómista, son reconocidos en la cumbre del Clima

Fran Learte, con el premio en la mano, y a su derecha, Natalia Molinos - Foto: DP

El arte enfocado a cuidar el planeta. Así son las creaciones de los palentinos Natalia Molinos y Fran Learte desde hace más de ocho años. «Antes hacíamos imágenes digitales con diferentes inspiraciones, pero después empezamos a involucrarnos y a crear para despertar conciencia ecológica y nuestro trabajo está centrado en esto», manifiestan los artistas, que recibieron un gran espaldarazo a su labor con el primer premio del concurso global de Arte Digital de laSemana Sostenible de AbuDabi. 
Lograron esta distinción con una de las imágenes del proyecto Morgazma, que está formado por cinco imágenes y un vídeo, y la recogieron en el marco de laConferencia de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP28) de Dubai, que se desarrolló entre el 30 de noviembre y el 12 de diciembre del año pasado. «Nos invitaron a ir allí, estuvimos durante cinco días y conocimos a bastante gente. El premio tenía relevancia en el mundo del arte, sobre todo, en la temática del cuidado del planeta», comentan satisfechos.

Sus obras se han expuesto en diferentes lugares del mundo, como Milán (Italia), Singapur, Marsella (Francia) o Miami (Estados Unidos). Del 5 al 15 de marzo expondrán en la muestra Art Digital Vilanova del centro de arte contemporáneo de Villanova i la Geltrú y el 21 de este mes en YES Exhibition, en Berna (Suiza). Son lugares de diversos continentes, pero su mirada también gira hacia su provincia de origen, de la que salieron hace años y a la que regresaron hace unas semanas con la idea de seguir ahondando en su concepto del arte.

Naturales de Guardo, residieron en la villa norteña hasta que marcharon a estudiar en ciudades como Palencia,Valladolid y Salamanca. Los últimos 18 años vivieron en Madrid, pero el pasado mes de enero se trasladaron a la pequeña localidad de Marcilla de Campos. «Llegó un punto en el que nosotros sabíamos que no queríamos estar allí, pero era donde teníamos el trabajo.Nosotros veníamos a Marcilla en vacaciones y hemos decidido dar un paso más.Todo lo que hacemos digital lo queremos hacer físico.Entonces nos hemos venido a montar un taller de cerámica creativa», declaran. De esta manera, explorarán nuevas vías en la creación artística al combinar la tradición con las herramientas digitales de última generación y siempre promoviendo prácticas ecológicas, según comentan a través de redes sociales.

Con este taller trasladarán sus creaciones de lo virtual a lo real y, además, apostarán «por mantener la alfarería y la artesanía de la cerámica castellana». «Hemos conocido a diferentes personas del sector en Portillo (Valladolid), Paredes de Nava y Astudillo y nos hemos dado cuenta de que casi ninguno tiene relevo generacional», lamentan los artistas antes de explicar que la jubilación de uno de ellos provocó el cierre de su alfar.
Respecto a la elección de Marcilla para iniciar esta nueva etapa profesional, declaran que fue un familiar apasionado de su pueblo el que les animó a residir el medio rural. «Queríamos volver a Palencia. Y Marcilla es un pueblo pequeño y, a la vez, acogedor que hizo que nos decidiéramos por él», concluyenMolinos y Learte.