Sánchez se aleja de Bildu y dice que sus pactos son puntuales

Agencias
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El socialista rechaza haber gobernado con los abertzales, porque no hubo acuerdo de investidura, califica su gestión de «notable» y niega haber mentido a los españoles

El presidente subraya que la política está para resolver problemas y aportar soluciones. - Foto: Eduardo Parra (Europa Press)

Consciente quizá del tremendo daño electoral que le hizo Bildu en los pasados comicios, el presidente, Pedro Sánchez, se desmarcó ayer en una entrevista en Onda Cero de la formación abertzale al recalcar que solo ha pactado de forma «puntual» con esta, rechazando que haya gobernado con los herederos de Batasuna. 

Y es que cuando se le recordó que había prometido que no llegaría a alianzas con este partido, el líder socialista alegó que no hay ningún ministro de esta formación en el Gabinete y tampoco un pacto de investidura, sino «acuerdos puntuales sobre leyes concretas».

«Un pacto de Gobierno significa tener ministros de un partido en tu Ejecutivo, no lo hay, no hay acuerdo de legislatura. Lo que ha habido son acuerdos puntuales sobre leyes concretas», aseveró.

Dicho esto, el madrileño puso como ejemplo las veces que el PP ha convalidado decretos leyes de La Moncloa en el Parlamento, que «han sido 51», frente a las que ha apoyado el bloque abertzale, 48 en total. «¿Eso significa que hemos gobernado con el PP?, no», exclamó.

Y ante la pregunta de por qué se sentó a negociar con Bildu y no con los conservadores, Sánchez respondió que Génova no se lo ha puesto fácil, achacando a Feijóo haber renunciado a las obligaciones constitucionales por bloquear el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) o el ir a Bruselas a decir que las soluciones que proponía el Gobierno eran equivocadas.

Un Ejecutivo cuya gestión calificó el presidente de «notable», recalcando que es un hombre sincero que ha tratado de cumplir con su palabra. Eso sí, admitió cambios de posición sobre Cataluña, donde llevó a cabo los indultos de los condenados por el 1-O aunque previamente prometió que no les indultaría. Y es que incidió en que tuvo que tomar decisiones «muy difíciles, arriesgadas y complejas».

Sánchez incluso admitió que está convencido de que algunos de los que le votaron en 2019 hoy pueden estar pensando en no hacerlo por los indultos a los líderes independentistas. Pero argumentó que «la política está para resolver problemas y aportar soluciones y no para dar rienda suelta a las venganzas de las propias pasiones». 

Después de negar que se haya esforzado en neutralizar la sentencia del Supremo sobre Oriol Junqueras y sus compañeros, subrayó la necesidad de apostar por la convivencia el no haber modificado el Código Penal para tipificar la convocatoria del referéndum ilegal. Además, señaló que el artículo 155 otorga «capacidad de respuesta» ante crisis políticas como la de 2017. Por el contrario, defendió la concesión de los indultos a los condenados por el 1-O alegando que no habían estado cuatro días ni cuatro meses, sino cuatro años en la cárcel.

Varias veces subrayó que cambió de opinión en relación con este asunto porque considera «muy importante» la convivencia en un territorio como Cataluña, por su importancia económica y también por su dimensión y su trascendencia internacional: «Ya no me preguntan. Antes sí, constantemente». 

«Pedí ese voto de confianza por esa decisión y creo humildemente que la situación hoy en Cataluña nada tiene que ver ni con el 2015, ni con 2017, ni con 2019, cuando nos presentamos a las elecciones en noviembre de 2019 con los contenedores incendiados en la ciudad de Barcelona», precisó.

«Los hechos están ahí», indicó Sánchez cuando se le preguntó si es una persona fiable. Y lo hizo recordando que su Gobierno, ante la pandemia y la guerra y con minoría parlamentaria, «recuperó consensos rotos, varió las pensiones, cambió la reforma laboral y lideró el crecimiento económico».

Reacción del PP

Horas después de que fuera emitida la entrevista, desde el PP señalaron que el presidente vive «una realidad paralela y está acorralado por sus mentiras y por su hemeroteca». A su entender, es «como el rey desnudo del cuento infantil, porque todos ven la realidad menos él».