Bruselas abre los ojos

SPC
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El Ejecutivo comunitario, que hasta ahora había defendido a ultranza al lobo, abre las puertas a flexibilizar su protección por el peligro real que supone para el ganado y los potenciales riesgos para las personas

Bruselas abre los ojos - Foto: Eloy Alonso

«El retorno del lobo a las regiones de la UE donde ha estado ausente durante mucho tiempo está llevando cada vez más a conflictos con las comunidades locales de agricultores [y ganaderos] y cazadores». Así se expresaba este lunes la Comisión Europea, después de que el pasado noviembre se aprobara en la Eurocámara una resolución en la que se pedía que se modificase el estatuto de protección de este carnívoro (un texto que abarcaba también a los osos) y en un momento en el que el malestar de los ganaderos españoles está en máximos desde que se prohibiera la caza de este depredador hace ya casi dos años.

La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, señaló que algunas concentraciones de lobos son «un verdadero peligro» para el ganado y las personas, y se abrió a rebajar la protección de la que gozan esos animales. «La concentración de manadas de lobos en algunas regiones europeas se ha convertido en un verdadero peligro para el ganado y potencialmente también para los seres humanos. Insto a las autoridades locales y nacionales a tomar medidas cuando sea necesario», declaró von der Leyen el lunes.

El Ejecutivo comunitario, que hasta ahora había defendido la idoneidad de la protección reforzada para el Canis lupus, inauguró así «una nueva fase» en la gestión del lobo, para lo que habilitó un sistema para que las partes interesadas puedan presentar antes del 22 de septiembre datos actualizados «sobre la población de lobos y sus impactos». En base a los datos recopilados, el Ejecutivo comunitario estudiará «modificar, si es necesario, el estado de protección del lobo en la UE y actualizar el marco legal, para introducir, cuando sea necesario, mayor flexibilidad, a la luz de la evolución de esta especie».

El pasado septiembre, los responsables de Medio Ambiente de las denominadas comunidades loberas (Castilla y León, Galicia, Asturias y Cantabria) se reunieron con el comisario europeo del ramo, Virginijus Sinkevicius, para informarle sobre la que consideran una incorrecta gestión estatal del lobo en sus territorios y el aumento de los ataques contra las explotaciones ganaderas. Esas regiones acordaron aportar información precisa sobre la situación a la Dirección General de Medio Ambiente del Ejecutivo comunitario para su posterior evaluación.

Por su parte, Luis Planas, ministro de Agricultura (y ganadería) en funciones, admitió el martes que las declaraciones de von der Leyen están «llenas de realismo», pero recordó que España ya cuenta con mecanismos de flexibilidad e instrumentos legales dentro del plan de gestión del lobo, de manera que, cuando en un lugar haya sobrepoblación o animales especialmente peligrosos, estos puedan ser objeto de extracción, previa autorización administrativa. Sin embargo, no queda claro que las declaraciones del Ejecutivo europeo vayan en ese sentido, sino que podrían interpretarse como un primer paso para recuperar la caza regulada del depredador, algo a lo que Planas no quiso aludir.

Reacciones.

El Gobierno de Castilla y León, la autonomía con más manadas de lobos de toda España y cuyos ganaderos soportan un número de ataques inasumible en algunas zonas, expresó el martes su apoyo a la posibilidad de flexibilizar la normativa de protección del lobo que hizo pública von der Leyen un día antes. La Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio defendió que la Comisión Europea ha dado un «paso decisivo en un proceso que ha durado meses y que ha sido objeto de preocupación tanto para la ganadería como para la conservación de esta especie emblemática».

El consejero, Juan Carlos Suarez-Quiñones, explicó que al norte del río Duero, el régimen europeo de protección del lobo permitía la gestión de la especie a la Administración, «lo que hacía que la Junta y el resto de comunidades autónomas loberas tuvieran planes de gestión y conservación con sistemas de control público de la especie que garantizaba un equilibrio entre la evolución favorable de la especie y unos daños a la ganadería limitados». Sin embargo, al sur del río Duero el régimen «era y es de estricta protección» lo que supone que no caben medidas de gestión. «Ambos regímenes en Castilla y León plasmaban cuál es el efecto de uno y otro. Al sur del Duero, el 20% de la población del lobo venía causando el 80% de los daños a la ganadería. Al norte del Duero, el 80% de la población de lobo causaba el 20% de los daños a la ganadería».

La Xunta de Galicia se congratuló también de que la Comisión Europea se haya posicionado a favor de relajar las reglas de protección del lobo en territorio comunitario y recordó que las «comunidades loberas» de España defienden lo mismo «desde hace casi dos años». En este sentido, el Gobierno gallego incidió en que la inclusión en 2021 del lobo en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial «dificulta enormemente mantener un equilibrio entre la población de esta especie, el sector primario y los habitantes del medio rural con los que necesariamente debe convivir».

Desde la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) valoraron positivamente esta «toma de conciencia» del Ejecutivo europeo sobre este grave problema, que causa millones de euros en pérdidas a los profesionales españoles cada año y sobre el que las acciones del Gobierno español no han contribuido a su resolución. «Esta respuesta europea, aunque tarde, demuestra que la expansión de un gran carnívoro depredador, como es el lobo, genera problemas a la población rural que no deben ignorarse», señaló el secretario de Ganadería de la organización agraria, Román Santalla.

UPA ya está preparando su comunicación a la Comisión Europea, en la que explicará los problemas que causa la expansión del lobo a las explotaciones ganaderas familiares, especialmente las extensivas y semi-extensivas. Desde UPA esperan que esta acción europea haga tomar conciencia del problema al Gobierno español, cuya última decisión fue la protección total del lobo, ignorando las demandas de la comunidad ganadera.

 

¿Casualidad?

Se da la circunstancia de que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, muy aficionada a la hípica y los equinos, se ha visto personalmente afectada por la situación, pues en septiembre de 2022 un lobo identificado como 'GW950m' mató a un poni de 30 años llamado Dolly que la conservadora germana tenía en su finca de la Baja Sajonia, en el noroeste de Alemania.