Carlos Sainz gana su cuarto Dakar

EFE
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El piloto madrileño llegó a meta en la última etapa sin sobresaltos, y confirmó el triunfo en la carrera de rallys más icónica del mundo

Sainz celebra con su copiloto el triunfo en el Dakar 2024 - Foto: HAMAD I MOHAMMED

El español Carlos Sainz alzó este viernes su cuarto Dakar en una jornada en la que se citó con el olimpo del automovilismo, ese que forman nombres como el alemán Michael Schumacher, el brasileño Ayrton Senna o el francés Stéphane Peterhansel, y se convirtió, más si cabe, en leyenda de este deporte.

El piloto Carlos Sainz, junto con su hijo, en la línea de meta del DakarEl piloto Carlos Sainz, junto con su hijo, en la línea de meta del Dakar - Foto: HAMAD I MOHAMMED

Sainz y su infatigable compañero de sufrimiento, el catalán Lucas Cruz, copiloto del madrileño, hicieron historia al convertirse en los primeros corredores en convertir un coche híbrido en campeón del Dakar, un hito inimaginable a la altura de que un piloto de 61 años, como los que tiene Sainz, alce su cuarto Touareg.

Lo hizo, además, con contundencia, pues tras la avería del francés Sébastien Loeb durante la jornada de este jueves, el español terminó la prueba con más de una hora y veinte minutos sobre el belga Guillaume de Mevius (Toyota), segundo clasificado por delante de Loeb, que acabó en el tercer escalón del podio.

A pesar de no ganar ninguna etapa, el piloto madrileño y el copiloto catalán se exhibieron durante buena parte del Dakar y, en las tres etapas más complicadas, fueron los grandes protagonistas; quedaron segundos en una primera jornada llena de piedras y pinchazos, segundos en la sexta, una crono de 48 horas por el mayor desierto de arena del último y terceros en la penúltima, otra maratón de piedras en la que Sainz bajó el ritmo tras ver la avería de Loeb, consciente de que ya nadie podría acercarse a sus tiempos de la general.

Sainz en la línea de metaSainz en la línea de meta - Foto: HAMAD I MOHAMMED

Otra de las grandes diferencias respecto a sus rivales fue el perfecto funcionamiento de su Audi, un vehículo que desde la propia marca comentaban que tenía el doble de posibilidades de pararse que los demás vehículos, pero que sin embargo no dio ningún problema durante el rally Dakar. De hecho, el mayor inconveniente para Sainz fue el de no entender los pinchazos.

"Yendo rápido, pincho; yendo despacio, pincho igual… al final no sabes qué hacer", subrayaba Sainz el pasado miércoles. No obstante, es un mal totalmente menor para un Dakar marcado, más allá de la exhuberancia del madrileño, por los problemas que dejaron a Sainz sin grandes favoritos a los que enfrentarse.

El saudí Jazeed Al Rajhi (Toyota), líder desde la tercera etapa hasta la sexta jornada, volcó sobre las dunas en la primera de los dos días que duró la etapa reina del Dakar. En la segunda jornada de esa etapa, el catarí Nasser Al-Attiyah (Prodrive), sabedor de que Sainz le había ido abriendo hasta 25 minutos de ventaja, intentó ir con todo, pero el Dakar no le dio la posibilidad de revalidar por tercer año consecutivo el Touareg y perdió más de una hora por una avería mecánica. Desde entonces, fue una cuestión de gestionar esfuerzos.

El español tenía más de veinte minutos sobre el sueco Mattias Ekström (Audi) y algo más de treinta sobre Loeb. El primero en caer fue el sueco, al que una avería de dos horas le hizo olvidarse de sus posibilidades de pelear por la general. Por su parte, Loeb perdió dijo adiós a sus opciones este pasado jueves, cuando una avería en la suspensión le relegó a la tercera plaza, perdiendo más de hora y cuarto respecto a Sainz.

Así, esta última etapa de 174 km que ganó Loeb fue un paseo triunfal para el madrileño, que se convierte así en el primer piloto de la historia del Dakar en ganar con cuatro marcas distintas y el más veterano en hacerlo, con más de 61 años. 

"Tengo cuerda para celebrar"

El español Carlos Sainz, ganador del Dakar 2024, su cuarto título en el rey de los rallis, no desveló su futuro y aseguró que "de momento", tiene "cuerda para celebrar la victoria". Sainz, ganador con 61 años, no solo es el campeón más veterano del raid, sino que se ha convertido en el primer piloto que vence con cuatro marcas distintas (Volkswagen, Peugeot, MINI y Audi) y el primero que lo consigue con un automóvil híbrido. "Ha sido una victoria en una edición muy competida, con un coche muy especial, con la cuarta marca.

Significa mucho para mí, lo mismo que hacer historia con este tipo de coche. Me alegro mucho por Audi, en la última bala que teníamos -el último año de la marca en el rally-. Lo conseguimos y estoy encantado y quiero agradecerles la confianza", dijo a la conclusión de la última etapa del Dakar 2024. El piloto madrileño valoró el triunfo en un rally "tremendamente duro, con unos inicios muy difíciles". "Venir de una lesión, con dos vértebras fracturadas, recuperarme y estar aquí ganando es una satisfacción y, para mí, formar parte de esta nueva historia que ha conseguido Audi en esta carrera me hace estar muy contento y agradecer a todos ellos", añadió. Sainz dijo que la clave fue "correr más que los demás y hacer una buena estrategia".

"Todos los días han sido importante. Ha sido una carrera que como fallases mucho un día, te ibas para casa", señaló el cuádruple vencedor de la prueba, que hoy, además, estuvo arropado en la línea de meta por su familia. "Ha sido una satisfacción verlos a todos. No lo he visto bien -el recibimiento- porque había mucha gente y había visto a mi mujer esta mañana, pero no me habían dicho nada de que iban a venir. Te puedes imaginar que es un orgullo que mi familia esté aquí, que vean esto y que vean que el trabajo que hay en casa y que ellos viven, casi siempre tiene recompensa", destacó.

Sin desvelar si volverá a correr el Dakar, Sainz dijo que, "de momento", lo que tiene es "cuerda para celebrar la victoria", celebró la recompensa a todo el esfuerzo que ha habido detrás, "de todo el equipo" y envió un mensaje: "Cuando uno persigue los sueños, aunque sean grandes, a veces se consiguen y hoy se ha conseguido uno. Hay que decir a la gente que trabaje duro y que crea en ellos, porque soñar es gratis y siempre se puede".