Unánime condena a la agresión hacia el exalcalde de Ponferrada

SPC
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Unánime condena a la agresión contra el exalcalde de Ponferrada, cuyo autor ya ha sido detenido

El presidente del Consejo Comarcal del Bierzo y exalcalde de Ponferrada, Olegario Ramón. - Foto: César Sánchez (Ical)

Un hombre de 67 años ha sido detenido y se encuentra en libertad provisional como autor de la agresión sufrida en la tarde de este jueves por el exalcalde de Ponferrada y El presidente del Consejo Comarcal del Bierzo, el socialistaOlegarioRamón, frente a la sede del PSOE en el municipio bercianodurante una manifestación contra el Gobierno central. El ataque contra el político socialista se produjo tras su salida de una reunión en la sede, cuando fue increpado por un manifestante quien le insultó y amenazó. En ese momento, Ramón sacó el móvil para grabarle y el detenido de 67 años le golpeó en la mano y le tiró el móvil. A continuación le dio varias patadas y le profirió insultos y amenazas.

El exalcalde socialista de Ponferrada presenta una herida en una pierna, debido a las patadas, y una contusión en un dedo que le impide doblarlo. «Ese hombre me miraba con auténtico odio, con los ojos inyectados en odio y dudo que yo le haya hecho nada», aseguró ayer el propioRamón durante una comparecencia ante los medios horas después de sufrir el ataque frente a la sede.

Una agresión que ha generado una condena unánime desde todos los ámbitos de la política local, regional y nacional, con constantes llamadas a «rebajar la tensión» y escapar de la «crispación» a la que atribuyen este ataque al político socialista. Ramón, visiblemente afectado, narró cómo un hombre, que conoce por estar presente cada día en las protestas que tienen lugar a las 20 horas ante la sede socialista en protesta por las políticas del Gobierno Central y la Ley de Amnistía, le profirió «insultos y amenazas».

«Saqué el móvil para grabarle y fue entonces cuando otro señor me golpeó en la mano, tirando mi móvil al suelo. Al intentar recogerlo comenzó a pegarme patadas y me insultó, amenazó y profirió obscenidades que prefiero no repetir», contó. El presidente comarcal considera que estos hechos son fruto de la enorme crispación que en los últimos meses hay en las instituciones y la vida política. «Se han normalizado las palabras gruesas, el mentir, el ruido, el enfrentamiento y la agresividad». Frente a esto, Ramón insistió en que es necesario rebajar la tensión, recuperar la tranquilidad, el diálogo y la tolerancia.

Política regional y local.

El ataque frente a la sede del PSOE fue condenado por múltiples voces de la política autonómica en Castilla y León. El presidente de la Junta, AlfonsoFernández Mañueco, volvió a pronunciarse ayer para reiterar su «enérgica condena» y mostrar su «firme rechazo a todo tipo de violencia», como hiciera ya a través de su cuenta de la red social X. El jefe del Ejecutivo denunció que estos comportamientos «despreciables deben quedar desterrados de la vida cotidiana de nuestra sociedad». Por su parte, el vicepresidente JuanGarcía-Gallardo se sumó  a la condena «rotunda» a la «agresión injusta» sufrida por Ramón, pero rechazó «la superioridad moral de la izquierda» al responsabilizar a Vox del «clima de odio y crispación» que podría haber llevado al ataque al presidente del Consejo Comarcal del Bierzo.

Y es que horas antes, el secretario general del PSOE de Castilla y León, Luis Tudanca, achacó la agresión a Ramón al «discurso del odio, el enfrentamiento, los insultos, amenazas y ataques a las casas del Pueblo» que el PSOE «sufre desde hace meses» y que «han sido alentadas por Vox y la extrema derecha y consentidas por el PP, que les ha metido en las instituciones». En declaraciones recogidas por Ical, Tudanca explicó que «lamentablemente la agresión no sorprende» porque es «el último paso en una escalada de violencia» de la que culpó a los dos socios de Gobierno, según informa Ical.

Ya en clave local, otra de las condenas al ataque llegó desde el alcalde de Ponferrada, Marco Morala (PP), que rechazó «enérgicamente y sin paliativos» la agresión sufrida en la tarde del jueves por el presidente del Consejo Comarcal del Bierzo y aseguró que «la violencia no es el camino hacia nada, no conduce a nada, no resuelve nada, sino el pacífico, libre, sensato e inteligente ejercicio de los derechos y libertades públicos».

Esfera nacional.

El ataque a Olegario Ramón también ha tenido su repercusión en Madrid, donde tanto la vicepresidenta primera del Gobierno, María Jesús Montero, como la secretaria general del PP, Cuca Gamarra, mostraron su condena por los hechos. La socialista alertó de las consecuencias de la «política de la crispación y el ruido» y reclamó  un rechazo «unánime» ante la agresión a Ramón, mientras que la popular condenó «como no puede ser de otra manera», lo ocurrido.