Un diez en inclusión para todos

Pablo Torres
-

El CEIP Pradera de la Aguilera, de Villamuriel, desarrolla por segundo curso el Apoyo CLAS. Es el único centro palentino que lo aplica

Rubén, junto a sus compañeros y profesores, en el CEIP Pradera de la Aguilera - Foto: Sara Muniosguren

Educar en igualdad y bajo una máxima de inclusión son los dos pilares que sustentan la labor del CEIP Pradera de la Aguilera de Villamuriel de Cerrato. Sus esfuerzos por ofrecer una educación adaptada a las necesidades especiales de cada alumno se han materializado en la puesta en marcha del proyecto Apoyo CLAS, que busca facilitar el proceso de aprendizaje en los alumnos con Trastorno del Espectro Autista (TEA) y Trastorno Específico del Lenguaje (TEL). El centro, que desarrolla este programa por segundo curso, es el único en la provincia en incluirlo dentro de su programación. 

«Vimos que iban a entrar al colegio más alumnos TEA y que necesitábamos más apoyo. Presentamos el proyecto, diseñado por el orientador Juan Manuel Emperador, a la Dirección Provincial de Educación. Con él, ganamos un recurso a mayores para trabajar con este tipo de alumnado», explica a Diario Palentino la directora del centro, Carolina Ramos. Entre los casi 400 escolares que tiene el colegio, hay seis TEA, dos TEL y varios estudiantes con otras necesidades específicas. 

El Apoyo CLAS (Comunicación, Lenguaje, Autonomía y Socialización) es una metodología con recursos inclusivos que permite un mejor aprendizaje para los alumnos TEA y TEL. «Lo más importante es trabajar por rutinas. Primero, las implementamos en los escolares y, después, las vamos quitando para que puedan ir adaptándose al medio. Fundamentalmente, nos enfocamos en la comunicación: preguntamos a los alumnos qué han hecho, qué han almorzado, etc.», explica Marisa Ferreira, una de las maestras de Pedagogía Terapéutica (PT) y de Audición y Lenguaje (AL) del colegio. «Usamos el aspecto curricular para poder comunicarnos. Si, por ejemplo, estamos trabajando el cuerpo humano, hacemos un proyecto sobre él y de ahí trabajamos los aspectos comunicativos», añade.

Rubén, junto a sus compañeros y profesores, en el CEIP Pradera de la AguileraRubén, junto a sus compañeros y profesores, en el CEIP Pradera de la Aguilera - Foto: Sara Muniosguren

Otras líneas de trabajo son las funciones ejecutivas, con las que mejorar las capacidades de atención, organización y planificación; y los proyectos, los cuales son expuestos en clase junto al resto de compañeros. 

El Apoyo CLAS comprende un trabajo previo fuera de las aulas para después generalizar los aprendizajes en su interior. «Hay niños en infantil que ya juegan con sus compañeros», subraya. 

RUBÉN, UN EJEMPLO A SEGUIR. Rubén es un alumno de 6º de Primaria con TEA que representa «un ejemplo de inclusión educativa». «Ha llegado hasta donde lo ha hecho gracias al trabajo de todos», manifiesta su madre, Mónica Díez, quien, a renglón seguido, muestra su «agradecimiento» al equipo del centro, compañeros de clase, padres y Dirección Provincial. «Siempre han tenido las puertas abiertas para mí», agradece. 

La evolución de Rubén ha sido «espectacular», define la directora. «Hace unos años era impensable que jugara al fútbol en el recreo. Ahora lo hace y, por la tarde, busca a sus compañeros. Tiene una vida social gracias a lo aprendido en el colegio», agrega su madre. 

El progreso de Rubén es fruto de un trabajo «previo, constante y coordinado» por parte de todo el centro, especialmente del equipo de PT y AL. «Los tutores trabajan con él. Hemos adaptado los libros para eliminar el ruido visual, pero manteniendo los mismos contenidos que tiene el resto de alumnos», detalla Marisa Ferreira. «Lo más importante es que hemos conseguido que Rubén sea capaz de comunicar lo que le ocurre», incide. 

Cabe resaltar la importancia del aula multisensorial del que dispone el centro para trabajar con escolares con necesidades educativas similares a las de Rubén. «En ella trabajamos la autorregulación. Estos niños se ponen a veces nerviosos y necesitan aprender a autorregularse», enfatiza. 

En el presente curso, Rubén se graduará y dará el salto al instituto. A lo largo de su vida académica, ha contado con el apoyo de sus compañeros, quienes, desde los tres años, «han asumido y comprendido cómo es». «Todos le quieren muchísimo y nunca le han discriminado. Son niños maravillosos», concluye la directora del centro.