"La concertada pone el acento en la educación en valores"

César Ceinos
-

El nuevo delegado provincial de Escuelas Católicas reclama una actualización del módulo de otros gastos del concierto porque «no se ha ido actualizando en función de las necesidades reales», especialmente «en los últimos años»

Juan Antonio Rojo - Foto: Óscar Navarro

El profesor de Lengua Castellana y Religión JuanAntonio Rojo es, desde este curso, el delegado provincial de Escuelas Católicas, la organización que en Palencia agrupa a los 18 centros de educación concertada, y el director del colegio La Salle, al que está vinculado desde joven, ya que también fue alumno. En ambos cargos sustituye a Javier Abad.

Nacido a orillas del Carrión en 1979, es padre de familia con dos hijos, estudió Filología Hispánica y Teología y lleva 17 años como profesor en el centro académico de la calle San Bernardo. Además, ocupó diversos puestos en el equipo directivo. Realizó tareas de coordinación pastoral y de 2015 a 2021 fue jefe de estudios de EducaciónSecundaria Obligatoria (ESO).

Recientemente asumió el cargo de delegado provincial de Escuelas Católicas. ¿De qué se encarga esta entidad? 
Es la plataforma mayoritaria que aúna los intereses de las escuelas concertadas en España. Todas ellas tienen en común, además, el ideario cristiano: entender que la educación transmite conocimientos y una serie de valores.

En Palencia, Escuelas Católicas está integrada por los 18 centros concertados de Infantil, Primaria,Secundaria,Bachillerato y FormaciónProfesional. Quince se encuentran en la capital y los otros tres en Aguilar de Campoo, Dueñas y Villamuriel de Cerrato. 

¿Por qué razones decidió dar el paso y ser el nuevo delegado?
Fue una petición que me hicieron. Anteriormente ocupaba el puesto el exdirector de La Salle y, al quedar también vacante, desde los servicios centrales de Valladolid me dijeron que si podía asumir este cargo al igual que había hecho con la dirección del centro.

¿Cuáles son sus cometidos?
El trabajo del delegado es unir los intereses de las escuelas concertadas palentinas y hacer de enlace entre Valladolid y la realidad local de cada uno de los centros. En cambio, las labores de coordinación de Escuelas Católicas, así como las campañas mediáticas y la gestión con la administración se lleva a cabo desde la capital vallisoletana, pero es importante que en cada provincia haya un delegado que sirva como representante a nivel local.

Además, participa en reuniones de delegados provinciales y en una asamblea anual de todos los representantes de los colegios  palentinos.

Sustituye a Javier Abad. ¿Qué balance hace de su trabajo como delegado de Escuelas Católicas?
He trabajado muchos años con él y la valoración es positiva. Tuvo que enfrentarse a situaciones muy complejas y lideró la puesta en marcha de los colegios concertados en la pandemia. Luego, visibilizó la realidad de la escuela concertada en nuestra ciudad y luchó por la equiparación en una situación donde se plantea un gran reto, el demográfico. Cada vez hay menos niños y es un tema que hay que abordar.

En esa línea va la siguiente cuestión. ¿A qué desafíos se tienen que enfrentar los centros concertados palentinos?
El principal es el tema demográfico. Estamos en una zona de España donde cada vez hay menos nacimientos. Otro de los desafíos importantes es la despoblación.Cada vez se van más personas a otros lugares. En general, todas las escuelas, los colegios y los institutos tienen que afrontar estos retos. Es una cuestión que nos afecta a todos.Si no hay niños, no los hay ni en los centros concertados ni en los públicos. Eso sí, a nosotros nos afecta de manera brutal, a la línea de flotación, porque se anulan unidades de concierto, algo que en la pública no sucede. 

Además tenemos, de nuevo, otra legislación educativa, con lo que supone eso para los que nos dedicamos a la enseñanza, seamos de la escuela concertada o de la pública. Es decir, los políticos nos están acostumbrando a estos cambios, que generan mucho revuelo e inestabilidad porque hay que adaptar documentación, currículos y organización de los centros. Y, al final, los que acaban sufriéndolo son los alumnos.

De la respuesta se deduce que, bajo su punto de vista, no es positiva la aprobación y derogación de tantas leyes educativas en las últimas décadas
Efectivamente. Ojalá en unos años pudiésemos hablar de un pacto educativo global enEspaña. Lo que no puede ser es que cada vez que cambia el gobierno lo hagan también las leyes. Y, a veces, estas modificaciones son superficiales porque no entran ni en los contenidos de las asignaturas ni en la forma de enfocarlas. Pero tantos cambios burocráticos son un horror. 

Explica que el primero de los retos es luchar contra la pérdida de población y, por tanto, de jóvenes en edad escolar. ¿Cómo está afectando en los últimos años la caída de la natalidad a los centros que forman parte de Escuelas Católicas?
A pesar de los desafíos que se plantean, la evolución es positiva. Damos respuesta al 31% de los alumnos de la provincia. Y es un porcentaje que se viene manteniendo en los últimos años. Creo que la escuela concertada sigue siendo una opción del interés de la población palentina.

¿Se han perdido conciertos en los últimos años?
Sí, de forma general, han caído las unidades y esto en el futuro nos afectará más. De hecho, este año no ha sido necesario baremar en ninguno de los colegios. Todas las  peticiones han sido aceptadas.Eso nos hace ver que el número de alumnos en Palencia cada vez es menor. La administración da un tiempo para comprobar si existe una tendencia o unos baches puntuales antes de anular los conciertos. 

Pero lo que no se pierde es la ratio de los profesores por alumno, que la están manteniendo.  

¿La pérdida de población católica creyente está afectando a las matrículas en los colegios concertados palentinos?
No lo creo. Las familias eligen las escuelas concertadas, fundamentalmente, por su calidad y por toda la carga que va más allá de los aprendizajes: el trato con los alumnos, la cercanía con los padres y los valores de nuestro modelo educativo, no tanto por la opción creyente. Hay familias no creyentes que creen que la mejor educación para sus hijos es la de la escuela concertada. 

En cambio, ¿son necesarios conciertos en determinados niveles, como elBachillerato o la FormaciónProfesional (FP)?
Sí. Es una de las grandes demandas de los colegios concertados. Debería concertarse también la etapa de cero a tres años y los cursos de Bachillerato. Esto no existe en estos momentos y nos pone en una situación de desventaja frente a la escuela pública. 

Actualmente, en la primera etapa de EducaciónInfantil existe una subvención, pero no es lo mismo que un concierto. La subvención depende de la situación económica de cada momento y se renueva de año en año. El concierto tiene más estabilidad. 

En Bachillerato hubo hace años un centro concertado, las Angélicas, pero se cerró. En FP, depende de las edades. Los niveles básicos, dirigidos a edades de educación obligatoria, sí que están concertados, pero los otros no.

¿Cuáles son las principales reclamaciones de Escuelas Católicas en Palencia a la Junta de Castilla y León, la institución que asume, principalmente, las competencias en materia de Educación?
Además de lo que acabo de comentar, la creación de conciertos de cero a tres años y de Bachillerato, que haya realmente una equiparación entre la escuela pública y la escuela concertada. 

Otra de las demandas es la actualización de los gastos que, en la actualidad, no son los reales. En los módulos de concierto, el correspondiente a otros gastos no se ha ido actualizando en función de las necesidades reales.Todos estamos viendo que la luz y el combustible suben, pero el módulo de otros gastos no se ha ido adaptando a esas necesidades y más en los últimos años, cuando el incremento ha sido más alto. Vemos que estas partidas siguen al mismo nivel de antes y no dan para pagar los servicios del personal no docente ni las reformas ni las inversiones necesarias. 

Por ello, muchas veces tenemos que recurrir a las fundaciones que están detrás de las escuelas concertadas para hacer frente al gasto real del colegio, gracias, muchas veces, a los donativos de los padres.

Demanda, por lo tanto, al Gobierno de la comunidad autónoma que dedique más dinero a la escuela concertada
Por supuesto.Sin ninguna duda. Lo que se dedica ahora es insuficiente. Lo estamos viendo constantemente. Los colegios son deficitarios y no puede ser que haya que demandar donativos a las familias o que las fundaciones o congregaciones que están detrás tengan que asumir esa parte del déficit. Las cuentas no salen porque la partida de otros gastos no los cubre. 

Este incremento es una petición que está siempre sobre la mesa. También hay otras, como la agilización de los procesos burocráticos. No puede ser que un profesor enferme y tengan que pasar diez días hasta que me den permiso para contratar a una persona.Eso en la escuela pública no pasa.

¿En Palencia tienen que pagar las familias por otros gastos al matricular a sus hijos en la escuela concertada?
Es una cuestión que siempre ha sido muy polémica y responde a que la partida de otros gastos en los conciertos no está bien dimensionada. Como los gastos son superiores a los ingresos, los centros necesitan la colaboración de las familias.Estos gastos, que son voluntarios, están aprobados por los consejos escolares, donde están representados los padres, y supervisados por la administración, que dan el visto bueno a las partidas. Pero a veces sigue siendo insuficiente. Por ello, las congregaciones que están detrás de las escuelas católicas solicitan a las familias donativos que son voluntarios. Por ejemplo, en La Salle son unos 25 euros mensuales. Y las beneficiarias son las congregaciones, que inyectan dinero a los colegios para que el déficit no se desmadre.

Pasemos a un ámbito más general para hablar de si enEspaña se dedican suficientes fondos a la Educación
Suficiente no es nunca. A veces se considera que la Educación es como el balón de juego dentro del campo político y en muchas ocasiones se ha politizado, cuando debería haber un apoyo general, porque los jóvenes son el futuro del país.Los profesionales, trabajadores e investigadores del futuro están ahoya en las escuelas y hay que potenciarlas. Y se potencia desde el punto de vista económico y con políticas educativas que solucionen problemas reales.

Escuelas Católicas, en el inicio del curso, definió como «precipitada» la aplicación de la Ley Orgánica 3/2020, de 29 de diciembre, por la que se modifica la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación, más conocida como Lomloe. ¿Por que?
La Lomloe nace sin que haya un pacto entre los diferentes agentes que intervienen en las políticas educativas. Y lo hace con una vocación de urgencia cuando las cosas en Educación no pueden funcionar de esta manera. El año pasado, los currículos de las asignaturas salieron con el curso iniciado.Nosotros comenzamos el año académico sin saber los contenidos que había que dar.

No entendimos esa urgencia y las cosas que nacen así no van bien.Estamos ya en el segundo año, pero, por ahora, no sabemos cuál es la prueba de acceso a la universidad.Esa ley todavía no se ha aprobado porque estamos en un panorama político de incertidumbre. Los alumnos de segundo de Bachillerato se están enfrentando al curso sin saber cómo va a ser la prueba que les condicionará su acceso a la universidad.Hay un cúmulo de despropósitos  a nivel legislativo que, fundamentalmente, repercute en los estudiantes y en los profesores que estamos intentando acompañarlos. 

Por eso decimos que nace de forma urgente, precipitada y sin consenso. Y, además, sabiendo que si hay un cambio legislativo se meterá en el cajón y se utilizará una ley nueva. 

Además, la Lomloe, al considerar a la educación concertada subsidiaria de la educación pública, no respeta el derecho de los padres a elegir de forma libre la propuesta educativa para sus hijos.No obstante, enCastilla y León, por las concreciones autonómicas, sí pueden elegir su centro. En otros lugares, no.

Una de las novedades del curso 2023/2024 es la gratuidad del segundo nivel de la primera etapa de la Educación Infantil, que se suma al tercer nivel desde el año pasado. ¿A los centros concertados cómo les ha afectado esta medida?
En esta etapa se concede una subvención que se puede poner o quitar cada año. Y esto, como ya he dicho, no da estabilidad. Por otro lado, la subvención solo se ha otorgado en unidades que ya funcionaban. Es decir, durante un tiempo han tenido que funcionar de manera privada. Nos parece una situación insuficiente.Queremos que se apueste por esta etapa y que haya un concierto para que las escuelas concertadas puedan responder a las demandas de estas familias. En Palencia, son seis centros de Escuelas Católicas con gratuidad en esta etapa.Abogamos por que todos pudieran concertar estas unidades porque sería positivo tanto para los alumnos como para los centros. Es un servicio que demandan las familias. 

¿Qué ofrecen en la actualidad los centros católicos?
La escuela concertada ofrece un  proyecto único, es decir, que desde que entra en los cero o tres años tendrá un recorrido hasta que cumple casi la mayoría de edad.Eso favorece el conocimiento de las familias y del alumno y su seguimiento. Por otro lado, la escuela concertada, a nivel de profesorado, es estable y permite trabajar proyectos de innovación educativa que en la escuela pública, por el trasiego de profesores por el tema de interinidades y traslados, no se puede. 
La tercera riqueza es toda la red de la escuela concertada, que aúna esfuerzos y se concretan en proyectos que atiendan demandas reales de los alumnos. Por último, pone el acento en la educación en valores, poniendo el foco en la globalidad de la persona del alumno y tratando de atender a todas sus dimensiones desde los valores que emanan del Evangelio.

Por último, y aprovechando que también es el nuevo director de La Salle, cambiamos de tercio para preguntarle por los grandes desafíos que tiene que al frente de la institución académica
La Lomloe es un reto común a todos los centros.Por otro lado, desde hace cuatro años estamos metidos en un proceso de renovación  metodológica y pedagógica muy intenso llamado NCA (nuevo contexto de aprendizaje). Hace cinco años empezamos en los más de cien centros de LaSalle enEspaña. Queremos plantear la educación de manera distinta, donde el chaval sea cada vez más autónomo y los profesores sean realmente mediadores entre el alumno y el aprendizaje.

Además, este año hemos hecho unas obras en el colegio y creo que estamos todos orgullosos de ellas porque en la ciudad no hay ninguno con unas instalaciones como estas. Hemos quitado tabiques y los hemos sustituido por otros móviles y de cristal que favorecen la codocencia, es decir que haya varios educadores a la vez y que trabajen otros aspectos como la inclusión al estar en espacios más diáfanos.Es uno de nuestros grandes retos: que el espacio realmente eduque.