Tres décadas enfriando y generando bienestar

J. Benito Iglesias
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Frío Palencia cumple 30 años con el primer certificado de calidad en instalaciones destinadas al sector alimentario e industrial. Ofrece, además, soluciones de climatización con servicio técnico propio

Tres décadas enfriando y generando bienestar - Foto: Óscar Navarro

Las pequeñas empresas suman y mucho en el tejido productivo de la capital y provincia y, con ese  noble objetivo, nació en febrero de 1994 Frío Palencia. Parece que fue ayer, pero se acaban de cumplir 30 años de existencia con el deseo materializado de cubrir una necesidad existente en el mercado y ampliar la oferta en los campos de la climatización, frío industrial y frío alimentario. Su gerente, Jorge Crespo, sigue al frente de un negocio que -con su jubilación a medio plazo- tiene a su hijo Michael en proceso de formación, asegurando un relevo generacional que, por desgracia, cada vez es más escaso en muchos sectores comerciales.

«Somos dos autónomos, mi socio Darío y yo, junto a seis trabajadores. Salimos de una empresa también del sector del frío y montamos un pequeño taller en la calle Alvarado, en el tercer barrio. Empezamos a dar servicio con un teléfono y un contestador. Hubo días que llegamos a las 16-18 horas de trabajo», señala.

El empresario agradece la confianza desde el principio de una amplia clientela en la capital y provincia. «Al poco tiempo de empezar ya se incorporó mi hermana en la oficina. Se inició también una relación con empresas que precisaban equipos no solo de frío sino también de climatización. Así, empezamos a vender maquinaria y a trabajar para Cascajares, Seda, Europac -ahora DC Smith- Mavimar, Merimar, Metalimpex, Ubaser o Inmapa. Siempre hemos recibido un gran apoyo, incluso de pequeñas tiendas de alimentación y la plaza de abastos, además de empresas que fueron montando en la ciudad supermercados de gran tamaño», indica.

Tres décadas enfriando y generando bienestar  Tres décadas enfriando y generando bienestar - Foto: Óscar NavarroCERTIFICADO DE CALIDAD. Dado su progresivo crecimiento, Frío Palencia, en las instalaciones actuales de la avenida de Cuba, se preparó para la obtención del certificado de calidad, siendo la primera empresa de su sector en la provincia en conseguirlo. «El objetivo se centró en formar un equipo de profesionales para  prestar una atención de principio a fin y cubrir las necesidades de nuestros clientes. La amplia trayectoria acumulada y el tener un capital humano destacado nos ha llevado hasta hoy y esperamos que durante mucho más tiempo. La certificación de calidad nos asegura y permite trabajar de una manera concreta que los clientes piden y valoran», arguye.

Jorge Crespo combina los buenos momentos con los menos buenos en su ya dilatada andadura empresarial. «A veces no encuentras la solución primaria o no respondes con la celeridad que tú quisieras al cliente. Luego estás muy pendiente de que aquí somos ocho personas y hay que sacar para vivir todos del negocio, aparte de pagar impuestos, que no son pocos, junto a las cotizaciones a la Seguridad Social y demás. Pero también hay muchas satisfacciones y reconozco que tenemos una trayectoria que compensa. El día que me tenga que descolgar de aquí me iré con un poco de pena, porque al final dejas mucha gente contigo en el camino. Yo anduve por la provincia desde 1982 y me la he recorrido prácticamente entera en la época de la expansión del frío, contando con muchos clientes en pequeñas tiendas y negocios en los pueblos», desgrana.

Y como ya va tocando el relevo, el gerente de Frío Palencia augura un buen futuro a su empresa, pese a que emprender cuesta e implica sacrificios. «A Michael, mi hijo de 32 años, le estamos formando y por eso a mí me tocará quedarme más tiempo. Lo bueno que tiene esto que se trata de un trabajo en el que, si mantienes un equilibrio y un orden, te da calidad de vida y tienes tus momentos de relax. El problema es que los tiempos cambian y las mentalidades de las nuevas generaciones son muy diferentes a las nuestras», asevera.

La instalación de equipos de frío y climatización, industriales y domésticos, cada vez son más necesarios para adaptarse a las nuevas cicunstancias climáticas, lo que depara buenas perspectivas al sector «Es cierto que crece el tema tecnológico y demás en muchos sectores industriales, pero nuestro trabajo sigue siendo muy manual y se debe tener en cuenta que el frío nunca dejará de existir y la climatización tampoco. Se necesita una mano de obra especializada para instalar, mantener y reparar equipos», concreta.

Y como buen empresario, anima a la gente joven a emprender. «Les digo que crean en ellos lo primero. Lo segundo, que tengan muy claro y sean conscientes de que lo que van a hacer lo dominan, al menos en un porcentaje muy elevado. Y lo tercero, que sean personas con esa capacidad de aguantar y esperar a que pase el tiempo para recoger los frutos. Esto es como cuando plantas un árbol que te va a dar peras y no llegan las esperadas el primer año», enfatiza.