El año en que PISA coronó a la educación de Castilla y León

SPC
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Convocadas dos oposiciones en junio de 2024, las de Maestro, con 476 plazas, y el concurso de reposición de Secundaria, con 1.217 puestos

El año en que PISA coronó a la educación de Castilla y León - Foto: Miriam Chacn ICAL

El sistema educativo de Castilla y León cerró 2023 con buenas noticias después de que la Evaluación Internacional de los Estudiantes Informe PISA situara a los alumnos de la Comunidad con los mejores resultados de España en Matemáticas, Lectura y Ciencias y entre los más destacados a nivel mundial. Eso sí, las calificaciones en las tres materias cayeron con respecto a 2002, en concreto diez puntos en Matemáticas, siete en Lectura y trece en Ciencias. Además, el nuevo curso escolar arrancó con un uno por ciento más de alumnos, gracias a la ampliación de la gratuidad para los niños de uno a dos años.

PISA dejó claro las fortalezas de la educación en Castilla y León, después de que su informe destacara que los alumnos de 15 años (a punto de acabar la enseñanza obligatoria de Secundaria) habían obtenido el mejor rendimiento medio del país en Matemáticas (499 puntos), seguida de Asturias (495) y Cantabria (495). En ese área la Comunidad se situó por encima de países como Canadá (497), Países Bajos (493) o Irlanda (492), y por debajo de países como Japón (536), corea (527), Estonia (510) o Suiza (508).

En un contexto generalizado de caídas de los niveles educativos como consecuencia de la pandemia, la Comunidad perdió diez puntos, al pasar de 509 a 499, con una caída progresiva en los diferentes estudios de 2015 (506 puntos) y 2018 (502), si bien menos acusada que la media de la OCDE, donde el descenso fue de 17 puntos, aunque mayor que la media nacional, de cuatro.

Asimismo, el listado de comunidades y ciudades autónomas ordenadas según su rendimiento medio estimado en Ciencias también estuvo encabezado por Castilla y León (506 puntos), Galicia (506) y Cantabria (504). La Comunidad alcanzó el séptimo puesto en el entorno de la OCDE y la Unión Europea, por detrás de Japón (547), Corea (528), Estonia (526), Canadá (515), Finlandia (511) y Australia (507).

En este caso, el rendimiento subió cinco puntos respecto a la anterior evaluación, mientras que España aumentó dos y la media de la OCDE bajó cuatro. Castilla y León recupera así parte del terreno perdido en esta materia en la última década, si bien aún quedó a trece puntos  de los datos que se obtuvieron en 2012 y 2015 de 519 puntos.

Los resultados logrados en Lectura volvieron a situar a los alumnos de la Comunidad en el primer puesto, con 498 puntos, por delante de Asturias (497), Madrid (496), Aragón (488) y La Rioja (487). En este apartado, la Comunidad alcanzó el noveno puesto en el entorno de la OCDE y la UE, con la misma puntuación que Australia.

Castilla y León obtuvo 24 puntos más que la media nacional aunque también estaba por encima de la media de los países de la Unión Europea (475) y de la OCDE (476). También en este apartado, Castilla y León mejoró ligeramente - un punto- sobre el último examen de 2018, mientras que los países desarrollados bajaron once puntos y España, tres. También en este apartado se recuperó parte del terreno perdido en la última prueba de antes de la pandemia, cuando hubo un descenso muy acusado desde los 522 puntos logrados en 2015 o los 505 de 2012.

Otro estudio internacional como el Progress in International Reading Literacy Study, más conocido como Pirls, y que evalúa la comprensión lectora de los alumnos de Cuarto de Primaria cada cinco años, concluyó que los estudiantes de Castilla y León estaban por encima de la media de la Unión Europa y España. En concreto, obtuvieron 538 frente a los 528 de los alumnos de la UE y los 521 del conjunto de los españoles. Aquí, también se obtuvieron peores datos que en 2016 por los efectos de la pandemia del COVID. En todo caso, a nivel internacional, Castilla y León se situó a la altura de países como Noruega o Dinamarca. No en vano, si la Comunidad fuera un estado ocuparía el lugar 13 en el ránking de los países de la OCDE, mejorando tres posiciones con respecto a 2016.

Al margen de evaluaciones internacionales, el año que finaliza estuvo marcado por el arranque del curso 2023-2024 en septiembre con un incremento del 1,1 por ciento en el número de alumnos, hasta rozar los 399.000. Un número que fue posible gracias a la ampliación de la gratuidad en el primer ciclo de Educación Infantil, en concreto para los niños de uno a dos años, que benefició a cerca de 16.000 familias, con un ahorro anual de 2.000 euros por alumno. Por lo tanto, una vez alcanzado las aulas de dos a tres años en el curso anterior, ahora solo faltaría su aplicación en el tramo de cero a uno para 2024-2025, algo que ya está comprometido por la Junta de Castilla y León.

La Formación Profesional (FP) fue otra de las grandes beneficiadas en las enseñanzas no universitarias este año, ya se la oferta se amplió con 44 nuevos ciclos, de los que 19 estaban en centros del medio rural. En concreto, este curso hay 27 nuevos ciclos formativos de grado superior, diez de grado medio, siete de grado básico. Además, seis enseñanzas de Régimen Especial. Una apuesta de la Junta, que es consciente del tirón de este tipo de estudios que cuenta con unos 45.000 alumnos, por su alto grado de inserción laboral. No en vano, el 86 por ciento de los estudiantes de FP encuentra un empleo, un porcentaje que aumenta hasta el 92 por ciento en el caso de la Formación Profesional Dual.

El curso comenzó con 838 nuevos profesores, que permitió reducir la tasa de interinidad en todo los cuerpos de docentes, pasando del 11,9 al 11,5 por ciento en el caso de los maestros y del 21,8 al 18,4 por ciento en Secundaria y resto. Unas cifras aún elevadas pero que hace tres cursos alcanzaban el 28,4 por ciento.

El objetivo de la Consejería de Educación es llegar a un porcentaje de interinidad del ocho por ciento en el curso próximo. De ahí que la Junta anunciara en noviembre la convocatoria de dos oposiciones en junio de 2024. Por un lado, las del Cuerpo de Maestros, con 476 plazas distribuidas en siete especialidades, y, por otro, el concurso de reposición de Secundaria, con 1.217 plazas de 24 especialidades, que incluyen 25 puestos para profesores especialistas en sectores singulares de FP como Mantenimiento de vehículos, Mecanizado y mantenimiento de máquinas y Soldadura.

En cuanto a las plazas de Secundaria, más de la mitad ofertadas corresponde a Matemáticas, Lengua y Literatura, Inglés, Geografía e Historia y Física y Química.

Otra de las apuestas de la Junta en este curso fue la inversión en el equipamiento en TIC (Tecnologías de Información y Comunicación) en los centros educativos, que se disparó hasta los 35,6 millones de euros, gracias a los fondos europeos.

El nuevo curso 2023-2024 fue el de la implantación definitiva de la nueva educativa, la LomLOE, en todos los cursos de Primaria, Secundaria, Bachillerato y FP Básica, después de la modificación de la organización y los currículos en los curso pares. En este sentido, la consejera de Educación, Rocío Lucas, volvió a lamentar que la ley había "empeorado" y "empobrecido" el sistema educativo.

EBAU única

También, continuaron las críticas con la falta de una Evaluación de Bachillerato para el Acceso a la Universidad (EBAU) única para todo el territorio y así fomentar una igualdad de oportunidades de todos los estudiantes, a las que sumó una oposición frontal a una nueva prueba para el presente curso, al considerarla precipitada ya que se anunció una vez iniciado el año.

En cuanto a los datos de los exámenes de junio de los aspirantes a entrar en la universidad, el 97,7 por ciento de los estudiantes que se presentaron a la EBAU en los cuatro distritos de Castilla y León superó las pruebas. En concreto, de los 10.538 alumnos que realizaron la EBAU en la primera convocatoria del mes de junio, consiguieron la calificación de 'apto' un total de 10.300.

Polémica Ley de Universidades

Otra de las normas polémicas aprobadas por el Gobierno de España fue la nueva Ley Orgánica del Sistema Universitario (LOSU), que se estrenó este curso. Tanto la Junta como los rectores de las universidades reclamaron un modelo de financiación para su implantación, sobre todo para hacer frente a los sobrecostes de personal, además de un mayor periodo de transición.

2023 volvió a estar marcado por las demandas de Burgos y León para contar con facultades de Medicina, que se sumarían a las existentes en Salamanca y Valladolid. La Junta se mantuvo en su postura que la decisión sea adoptada por la Comisión Académica del Consejo de Universidades para nuevas enseñanzas.

De momento, la única medida para paliar el déficit de profesionales sanitarios en la Comunidad, se optó por el incremento de plazas de un 15 por ciento en las facultades de la Usal y la UVa, hasta alcanzar los 70 alumnos.