Valbuena de Duero, vino de origen francés

Fernando Pastor
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Cuenta con dos grupos de bodegas: Vega Sicilia y Matarromera, pertenecientes a la Denominación de Origen Ribera del Duero

Valbuena de Duero, vino de origen francés

Nombrar Valbuena de Duero es pensar en vino, y de ascendencia francesa.


En esta localidad del Cerrato vallisoletano, la más al sur de la comarca, la actividad principal está relacionada con el vino. En ella se ubican dos grupos de bodegas: Vega Sicilia y Matarromera, pertenecientes a la Denominación de Origen Ribera del Duero, acreedoras de los más altos galardones internacionales. Y ambas son protagonistas de curiosidades dignas de reseñar. 


En los siglos XII y XIII, monjes procedentes de Borgoña se establecieron en el Monasterio de Santa María de Valbuena, trayendo consigo cepas y técnicas vitivinícolas de Francia que implantaron en esta zona del Cerrato.

Valbuena de Duero, vino de origen francésValbuena de Duero, vino de origen francés


De hecho, una de las bodegas del grupo Matarromera, y a la vez marca de uno de sus vinos, es Emina, palabra que en latín significa amada y que con h (hemina) era la medida límite diaria que tenían los monjes para beber. 


Por su parte, Vega Sicilia fue fundada en 1864, cuando Eloy Lecanda trajo a esta tierra miles de esquejes de viñas procedentes de Burdeos. Se estableció en lo que era la vega Santa Cecilia, pero se emborronó parte del nombre dificultando su lectura, lo que derivó su pronunciación como Vega Sicilia.


En un principio, esos sarmientos estaban destinados a obtener brandy y ratafías, y en 1876 ya suministraba estos licores a la Casa Real. Cuatro años más tarde le fue concedida la Gran Cruz de Isabel la Católica. 

Valbuena de Duero, vino de origen francésValbuena de Duero, vino de origen francés


Cuando comenzaron a obtener vino, los destinatarios fueron las clases altas y aristocráticas, que las recibían como regalo. Por eso se dijo que el vino de Vega Sicilia no se compraba con dinero, sino con amistad.


Ambos grupos de bodegas coinciden en su apuesta por relacionar vino y arte. 


Vega Sicilia adquiere cuadros de afamados pintores para decorar las paredes de su sede principal y reproducirlos en las etiquetas de algunos de sus vinos.


Matarromera por su parte exhibe en sus paredes manuscritos antiguos y recreaciones de la época celta. En 2014 elaboró una partida de botellas para vender con fines solidarios, en las que las etiquetas fueron diseñadas por nueve artistas y las contraetiquetas con versos de nueve poetas (en ambos casos uno/a por cada una de las provincias de Castilla y León). 


Otra característica común es la vertiginosa expansión que ha llevado el nombre de Valbuena de Duero por todo el mundo.


Matarromera dispone de bodegas en seis Denominaciones de Origen ( Ribera del Duero, Cigales, Toro, Rueda, Rioja y Ribeiro). Sus vinos han sido galardonados con medallas de oro en numerosos certámenes internacionales siendo considerados en alguno de ellos como mejor vino del mundo. No en vano exporta a decenas de países de los cinco continentes y fue el elegido en eventos como la boda de los reyes españoles o la recepción de las delegaciones oficiales de Naciones Unidas en Nueva York.


Medallas.

No menos éxitos ha cosechado Vega Sicilia. También está presente en otras Denominaciones de Origen (Toro, Rioja…), produce en países como Hungría y se vende en todo el mundo. Ha obtenido medallas de oro y de plata en los más prestigiosos certámenes internacionales, así como varias veces la Gran Cruz de Isabel la Católica. En 2014, coincidiendo con su 150 aniversario, recibió la Placa de Honor de la Orden del Mérito Civil por ser sus vinos un referente a nivel mundial. 
Matarromera ha diversificado sus productos, con vino sin alcohol, aguardiente, extractos polifenólicos, cosméticos e incluso aceite de oliva virgen extra.


Esto último, mediante una almazara ecológica, acompañada de un Centro de Interpretación del Olivo que añade atractivo turístico a otras actividades de la misma índole como visitas guiadas por la bodega y su museo del vino, almuerzos maridados, rutas enoturísticas, viajes en globo sobre la Ribera del Duero, viajes en helicóptero desde Madrid, etc., lo que ha proporcionado premios por su calidad turística y por su actividad como empresa sostenible. 


También inició en 2014 un concurso de catadores aficionados celebrado en distintas ciudades españolas y con una gran final en Valbuena durante la vendimia. Los concursantes se alojan en el Hotel Rural Emina y participan en diversas actividades relacionadas con el vino. 


Vega Sicilia, que también diversifica sus actividades (aprovechamiento del monte como actividad económica) no solamente cultiva sus vides, de las que desecha las uvas que no lleguen a tener 13 grados, sino que además dispone de un taller de tonelería para fabricar y reparar casi todas sus barricas de roble americano. 


Muchas de las cubas son de un solo uso, y para los tapones no escatiman calidad, sin importar el precio.


En una comida entre François Mitterrand y Sandro Pertini, el presidente francés le dijo al italiano que había probado un vino italiano muy bueno. Se refería a Vega Sicilia, dejándose llevar por el nombre. Pretendió halagar a Pertini, sin saber que el origen de Vega Sicilia, como se indica al principio, es precisamente francés.