Un bombón de 50 años

DP
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Los primeros que se elaboraron en la fábrica de Dueñas en 1969 presentan actualmente una fórmula renovada acordes con las tendencias de consumo y con los parámetros de calidad actuales

Un bombón de 50 años - Foto: SARA MUNIOSGUREN

Trapa es hoy en día una de las grandes chocolateras españolas y una de las marcas más reconocidas y carismáticas del país. Fundada en 1891 por los monjes trapenses del monasterio de San Isidro de Dueñas, cuenta desde 2013 con una nueva propiedad de capital 100% español que ha renovado e impulsado la empresa a través de una inversión de más de 30 millones de euros -hasta el momento- en maquinaria, I+D+i y recursos humanos. El nuevo rumbo está marcado por tres coordenadas: innovación, estilo y conciencia social y medioambiental. Fruto de esta nueva etapa, llegan nuevos productos y reformulaciones de los ya existentes,acordes con las tendencias de consumo y con los parámetros de calidad actuales, que una vez más serán la estrella de la Navidad en muchos hogares.
El origen de los chocolates Trapa se remonta a 1891; en diciembre de ese año, un grupo de monjes cistercienses pertenecientes a la orden de la Trapa se instaló en el monasterio de San Isidro de Dueñas donde preparaban de forma artesanal unos dulces tradicionales que pronto alcanzaron gran fama. Considerada una de las primeras fábricas de chocolate de España, la empresa como tal fue constituida en 1964 en la misma localidad, una vez que la comunidad monástica decidiera vender la fábrica junto con las antiguas recetas. En 1969 nacieron los cortados, los primeros bombones que se elaboraron en el país. De forma cuadrada y hechos con dos finas capas de praliné y chocolate acompañadas con crujientes trocitos de avellana, son los emblemas de Trapa, junto a los también míticos Bombonísimos, presentes en la memoria colectiva de todos los españoles. Con la nueva etapa que emprendió Trapa hace seis años, la fórmula de sus productos se ha modificado para adaptarla a los nuevos tiempos: ahora, no contienen gluten, grasas hidrogenadas, ácidos grasos trans ni aceite de palma, pasándose a emplear otros aceites vegetales (manteca de cacao, oliva y girasol). Coincidiendo con su 50 aniversario, Trapa presenta sus cortados en cuatro estuches de diseño de renovada imagen, ideales para regalar: cortados clásicos (115 gramos 2,49 euros), creación (115 g. 2,75 euros), noir 70%(115 g. 2,75 euros) y estevia ((115 g. 2,75 euros), además de los cortados crujientes a granel (1 kg. 19,90 euros). En la actualidad Trapa cuenta con 150 trabajadores con más de 120 distribuidores en España y tiene presencia en 50 países (entre los que se encuentran Italia, Polonia, Países Bajos, Suecia, Hungría, Kuwait, Egipto, Israel, Corea y Japón), así como con un portfolio de 290 referencias que son el resultado de una fuerte inversión en industria e I+D+i y de la mejora en las formulaciones que, inspirándose en la artesanía y el savoir faire de 128 años de historia, buscan siempre mejorar el sabor. 
Entre sus productos destacan, además de sus bombones cortados, los Bombonísimos (sin aceite de palma y de un gramaje superior al del clásico bombón belga), sus tabletas de chocolates con estevia, sus bombones sin azúcar y sin aceite de palma, su chocolate en polvo (que se presenta en una lata gourmet de diseño vintage), la gama de tabletas Intenso y las gamas TrapaKids y Trapamilk (también sin aceite de palma) especialmente pensadas para los más pequeños de la casa. Todos los chocolates Trapa son además sin gluten y libres de grasas hidrogenadas y de ácidos grasos trans.