Una vuelta por turnos «no sería difícil» con más recursos

David Herrero (ICAL)
-

Hasta que se produzca el regreso a las aulas, el colegio San José apuesta por una docencia telemática e individualizada para afianzar los conocimientos básicos en todos los niveles

Una vuelta por turnos «no sería difícil» con más recursos

La directora del colegio San José de la capital palentina, Raquel Álvarez, asegura a la Agencia Ical que una hipotética implantación de un sistema de turnos en la reincorporación a las aulas «no sería difícil de realizar», desde un punto de vista logístico. «Dividir las clases y grupos es algo que sobre el papel se puede hacer, pero lógicamente siempre y cuando se cuente con los profesores necesarios para poder afrontar esa multiplicidad de pequeños grupos», aclara.
A esta pretensión se sumaría la puesta a punto de plataformas educativas lo «suficientemente fuertes» para poder tener una docencia online fluida para que todos los alumnos, «sin excepción», pudieran acceder a esa metodología, sin diferencias por cuestiones económicsa o de recursos, subraya.
Respecto a la alternativa de una enseñanza compartida entre contenidos presenciales y online, argumenta que cualquier docencia que «suma, en principio, debería ser positiva y ésta no es una novedad en ambientes universitarios». Lo conoce bien porque en sus labores como profesora y tutora de la Universidad Nacional de Educación a  Distancia (UNED) compatibiliza clases virtuales con las presenciales mediante seminarios, una particularidad que «funciona muy bien».
Puntualiza que estos sistemas se implementan en personas adultas, mientras que la actual pretensión actuaría en alumnos de Infantil, Primaria, Secundaria y Bachillerato. Aun así, entiende que todo lo «sumativo es positivo», pero recalca que cualquier paso en ese camino debe estar sustentado por «unas plataformas educativas realmente potentes, con unos recursos formativos para familias y alumnos que permitan sacar el máximo rendimiento, así como que todos estos recursos lleguen sin distinción a todos los alumnos».
medidas de seguridad. Sin dejar de lado una hipotética vuelta a las aulas en septiembre, Álvarez aclara que, desde un punto de vista higiénico, los centros «sí que pueden afrontar la situación, ya que se cuenta con un conjunto de personal de limpieza que extremaría al límite las condiciones higiénicas».
Por el contrario, si la seguridad de las aulas pasa por tener dispositivos que conllevan grandes inversiones, en principio, el centro «no estaría preparado al no poseer esos sistemas y, quizás por la economía, tampoco se lo podría permitir». En ese sentido, entiende que si todos  o algunos alumnos tuvieran que ir al centro «se deberían tener antes unas normas estrictas y ser capaces de afrontar la nueva realidad con total garantía para toda la comunidad educativa», apunta.
«El deseo de estar preparados existe, pero antes tendríamos que estudiar cuáles son los requisitos necesarios para abrir el centro con garantía. La voluntad y el deseo lo tenemos, pero más allá también existe la necesidad de recursos que deben ser provistos desde otras administraciones», recalca la directora del colegio San José de la capital palentina.
docencia tlemática. La profesora de Primaria deeste centro concertado, Isabel Acitores, afirma en declaraciones a Ical que el trabajo desde casa «no ha sido fácil», aunque señala que, desde el primer momento, se ha llevado un «control diario y una comunicación directa con las familias y con los peques», gracias también al trabajo del resto de docentes y del equipo directivo del centro.
La también tutora de 5º de Primaria subraya que la comunicación es «diaria y teniendo en cuenta las necesidades de cada alumno». Comenta que esta nueva experiencia educativa se hace «más llevadera» gracias a las nuevas aplicaciones tecnológicas para centros educativos, como es la plataforma educativa del colegio. 
A mayores, algunos profesores del colegio han implementado el uso de plataformas educativas como Microsoft Teams, que ofrece la posibilidad de emitir clases en directo, realizar videollamadas, enviar documentos y resolver dudas cuando lo requieren. Aun así, deja claro que «nunca llegará a ser lo mismo», dado que, en ocasiones, esta situación «produce algo de impotencia, al sentirse distante y no poder ayudar al alumnado de la misma manera». «Echo mucho de menos el contacto y disfrutar de lo que realmente es la educación», apostilla.
atención individualizada. Respecto a los alumnos con mayores dificultades de aprendizaje o menor rendimiento, Acitores destaca que, durante esta situación anómala, se les atiende «de forma individualizada mediante videollamadas y seguimiento semanal». Aparte de las clases virtuales, se hace «fuera del horario lectivo, siempre que sea necesario», aclara.
En relación con la carga temática, explica que los chavales envían «poco a poco» los trabajos solicitados, aunque recalca que «no va a haber problema con la calificación final, ya que es una evaluación continua y estaba más de medio curso avanzado». De esta forma, se realizará «una media y se valorará el esfuerzo y el trabajo en esta situación tan complicada para todos».