El 66% de la superficie provincial está dedicada al cultivo

Laura Burón
-

Palencia es la que más hectáreas de terreno dedica a los forrajes, como el maíz, la veza y la alfalfa

El 66% de la superficie provincial está dedicada al cultivo - Foto: Sara Muniosguren

El 60 por ciento de la superficie de la provincia está dedicada a tierras de cultivo y otro 6,85 por ciento a prados y pastizales permanentes, por lo que queda claro que Palencia es una provincia eminentemente agrícola que tiene en el campo uno de sus principales sustentos.
Así se desprende de los datos que ha reunido el Colegio de Economistas de Valladolid en su informe del Observatorio Agroalimentario de Castilla y León 2018 y solo Valladolid tiene más superficie destinada a tierras de cultivo, en concreto, el 72,96 por ciento. La media regional se sitúa en el 37,76 por ciento, por lo que ambas provincias son, con diferencia, las que más contribuyen a que la región sea considerada una de los pilares agrícolas de la nación.
Palencia ha destinado 482.296 hectáreas de su superficie a tierras de cultivo y dentro de ellas, 481.000 son de tierras de labor y 46.610 están en barbecho, a las que hay que sumar 402 hectáreas dedicadas a los huertos familiares y otras 663 a cultivos leñosos.
A estas cifras es necenario añadir las 55.164 hectáreas de prados y pastizales, de las que 2.477 son completamente naturales y 52.687 son denominadas pastizales permanentes, 1.017 de ellas clasificadas como de alta montaña.
La rentabilidad y el rendimiento que obtienen los agricultores de sus tierras viene determinado en gran medida por el sistema de cultivo. En la provincia, el 87,25 por ciento de las tierras es de secano y solo 61.456 hectáreas (el 12,74 por ciento) son de regadío, mientras que la utilización de invernaderos en la provincia es casi inexistente, con solo 13 hectáreas  usando este sistema.
En Castilla y León no existe un cultivo predominante común en todas las provincias y en el caso de la palentina, son los forrajes los más importantes, seguidos de los cereales. De hecho, Palencia ocupa el primer lugar en la clasificación regional de superficie dedicada a cultivos forrajeros. 
En el primer caso, los agricultores palentinos destinan 61.449 hectáreas a este tipo de cultivo, el 30,8 por ciento del total regional, siendo la alfalfa la que más superficie ocupa, con más de 37.600 hectáreas y una producción de más 1,14 millones de toneladas al año, seguida de las 23.000 hectáreas destinadas a la veza y las 3.000 de maíz. 
cereales. Los datos que ofrece el informe del Observatorio Agroalimentario de Castilla y León dejan claro que Palencia ya no es el granero de España, ni siquiera de Castilla y León, puesto que es la tercera provincia de la región con más superficie destinada a este cultivo, por detrás de Valladolid y Burgos; y solo el 15,1 por ciento de la superficie de este tipo de cultivo está en la provincia palentina. Eso sí, las 297.641 hectáreas de cereales produjeron en 2018 1,2 millones de toneladas. El trigo sigue siendo el cultivo más elegido, con 130.617 hectáreas, seguido de la cebada con 116.000. Más lejos en cuanto a superficie cultivada se encuentran la avena (15.405 hectáreas), el centeno, el triticale (una variedad que procede del cruzamiento entre trigo y centeno) y el maíz.
El tercer cultivo más importante en la provincia es el denominado como industrial, en el que se incluyen el girasol, la remolacha azucarera y la colza, que ocupan 40.447 hectáreas y producen un rendimiento de 206.522 toneladas al año. 
Otro cultivo en el que Palencia ocupa un papel destacado a nivel regional es el de leguminosas de grano. Solo Valladolid tiene más superficie cultivada de esta tipología, de la que en la provincia se han reservado 18.969 hectáreas. Más de la mitad de ellas (11.568) se destinan a veza y muy de lejos le siguen los guisantes secos y a mucha más distancia las patatas, con 825 hectáreas. Dos productos indispensables en las cocinas castellanas, como los garbanzos y las lentejas, tienen una superficie de cultivo en la provincia de 599 y 496 hectáreas, respectivamente.
POCAS HORTALIZAS. En cuanto a las hortalizas, apenas tienen peso en el computo nacional y su producción es muy limitada. Palencia es la segunda provincia que menos superficie tiene destinada a estos cultivos, con 274 hectáreas, solo por detrás de Salamanca y lejos de la que encabeza el ranking, Valladolid, con 5.080. Lo más cultivado en este apartado son las cebollas, con 105 hectáreas, de las que se producen al año 4.515 toneladas, mientras que el resto se lo reparten entre lechugas, tomates, pimientos, judías verdes y guisantes verdes.
Estos datos permite decir que tanto la superficie de cultivos como la producción van en descenso, aunque en algunos casos aún no se ha dado por cerrada la campaña. Según los datos extraídos del Ministerio de Agricultura, todos los cultivos han perdido superficie, entre los que destacan la cebada con un 18,9 por ciento y el centeno y el triticale, que ronda un 12,5 por ciento menos y solo los campos destinados a la colza han crecido un 176 por cinto con respecto a 2017.