A rey muerto, rey puesto

Alberto Moreno
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Carles Marco, el nuevo técnico morado fue presentado e inmediatamente tomó las riendas del equipo y realizó su primer entrenamiento cara al partido del viernes en Castellón

Acuerdo rápido  y de forma inmediata camino a Palencia para ser presentado como nuevo técnico del Chocolates Trapa y dirigir por primera vez a los que serán sus jugadores hasta final de temporada. Así fue el ajetreado primer día de morado de Carles Marco. 
En su presentación, el nuevo entrenador del Chocolates Trapa repitió una palabra, energía, la que quiere transmitir a su plantilla. «Vengo en el ánimo más positivo posible, con energía para que las cosas vayan bien. Son jugadores muy buenos, ya lo han demostrado. Cuanto antes se saquen esa presión que les ha atenazado, más positivo será para todos», afirmó.
La directiva morada, dado el clima de desconfianza que reinaba en el vestuario, buscaba más un entrenador motivador que un erudito. «No sé si es bueno o malo, pero yo he sido jugador y sé lo que se siente y creo que eso puede ayudar a transmitir el mensaje, pero también soy entrenador y cada día quiero aprender más, en lo táctico y en lo técnico».
Lógicamente, no ha vivido la situación que ha provocado que el equipo se haya caído de forma tan sorprendente y rápida. Lo tendrá que analizar en los próximos días para poner remetido, pero con su dilatada experiencia como jugador entiende que «estas cosas pasan en el deporte, es un cúmulo de cosas que te llevan a esta situación. Entras en una vorágine de la que parece no puedes salir y que hace que todo lo anterior parezca que no valga para nada. No sabes lo que te pasa y no se encuentran soluciones. Creo que en los últimos años no ha pasado algo parecido en el Chocolates Trapa, pero a veces pasa».
Marco conoce de sobra a la plantilla morada. «A muchos los conozco muy bien,  y a otros, no tanto. Es un equipo para jugar bien al baloncesto, lo pueden hacer y ya lo han hecho. Venga a ayudar al club a mejorar. Me gusta la plantilla». Eso no significa que no pueda haber novedades. «Tenemos pocos días parar preparar el partido del viernes en Castellón, donde tenemos que ir en las mejores condiciones para competir. Luego llega un parón por la Copa Princesa y tendremos tiempo, junto a la directiva, para analizar si es necesario o no fichar jugadores».
El estilo de juego que le gusta al nuevo técnico morado es «alegre, rápido, correr, pero a través de la defensa, dominando el rebote, no que cada uno vaya por su lado. Me gusta que mis equipos se pasen bien el balón. En función de la plantilla, me tengo que adaptar a ellos. Así lo he hecho siempre. No sé si de haber estado desde el principio la plantilla sería la misma. Seguramente sí, con algunos retoques».
No hay cláusulas en su contrato. Ha fichado hasta el final de la temporada y una vez concluida ambas partes se reunirán para poner fin a su relación o renovar. Tampoco quiere marcarse un reto. La famosa frase de Simeone también se aplica en el baloncesto. «Venir aquí es un reto para mí. Vengo a un gran club. No nos marcamos objetivos, vamos partido a partido. Lo que sí puedo decir que tanto  como jugador como entrenador me gusta competir y soy muy ambicioso».
Sabe que al Betis es «complicado cogerlo, pero no sólo nosotros. Pero el resto está nuestro alcance. Entre el segundo y el décimo, que somos nosotros, hay dos victorias de diferencia. Está más igualado que nunca».
Tiene ambición, pero no miedo ni a lo que se avecina, ni a que la racha negativa se prolongue en Castellón. «Dicen que a entrenador nuevo, victoria segura, ¿no? Lo principal es que en estos días podamos cambiar cosas, cambiar la energía para que haya otras caras. Estuve en Barcelona viéndolos y acabaron con las cabezas abajo. Hay que cambiar la dinámica siendo felices».
oviedo. Trapa y Oviedo mantienen cierta rivalidad en las últimas temporadas. De hecho, en las dos anteriores, el equipo palentino eliminó al Oviedo de Carles Marcos en el play-off de las dos campañas anteriores. «Hay rivalidad, todos somos competidores, haces lo que puedes para sacar más rendimiento al equipo, pero la rivalidad se queda en la cancha. Yo, por ejemplo, con Urko me he ido de vacaciones».
Viene de dirigir a un equipo en el que el público era factor fundamental, el famoso Efecto Pumarín. «La de Palencia y la de Oviedo son dos de las más calientes de la liga. Ya conozco este Pabellón tras ser remodelado. El de Oviedo es más pequeño, la gente está más encima».
Viene para relevar a un compañero. «Es nuestra profesión, a nadie gustan estas situaciones. Aquí ha pasado. Como dijo en su momento Cruyff, lo difícil no es llegar, sino mantenerse y este club lo ha hecho. Por eso las exigencias son mayores».
Su colaboración con la selección española de baloncesto ha acabado. «Tengo que hablar con Garbajosa (presidente de la FEB) y Scariolo (seleccionador) pero creo que me he comprometido por este club y tengo que centrarme en ello. Si quieren mi ayuda, colaboraré en la medida de mis posibilidades, pero en la próxima ventana 6 no estaré con la selección española», señaló.