El punto más amargo

Alberto Moreno
-

Con 0-2 en la primera parte, al Becerril le empataba el Bembibre gracias a un autogol en la última jugada

El punto más amargo - Foto: Luis de la Mata

ATLÉTICO             BEMBIBRE
CD BECERRIL
ATLÉTICO BEMBIBRE 
Ivanildo, Tano (Aser, 86´), Guzzetta (Santín, 46´), Espi, Albertín, Santi, Carlos Cruz, Manu, Barrio, Shadi (Mon, 68´). 
CE BECERRIL 
Sevi, Riki, Merino, Varo, Diego, Kike (Melero, 73´), Diestro, Kuko, Kike, Carlos, Eloy (Guti, 67´) y David (Peli, 81´).
ÁRBITRO.
alberto sánchez. salamanca. 
Tarjetas amarillas a Espi, Mon, Manu.
GOLES.
0-1 (1’) David. 0-2 (31’) David. 1-2 (50’) Espi. 2-2 (94’) Riki, en propia puerta.
INCIDENCIAS.
La Devesa. 250 espectadores. 

 

El Becerril dejó escapar dos puntos en el último suspiro, cuando protegía su ventaja ante el acoso del Atlético Bembibre. En la última acción del partido, en un saque de esquina, un autogol del Becerril hizo desvanecerse en un instante el premio de los tres puntos a los que se había hecho acreedor, aunque fuera de más a menos tras una gran primera parte y una segunda más discreta en la que por momentos quedó a merced del rival.
El Atlético Bembibre, que estrenaba entrenador en la figura de Adrián Benavides, apenas pudo poner en práctica su nuevo estilo ante el inesperado y sorprendente inicio. No pudo empezar mejor el partido para el Becerril, que marcaba en la primera llegada del partido, cuando apenas se había cumplido un minuto de juego. Lo hizo por medio de David, que no se lo pensó para armar un formidable disparo desde fuera del área que sorprendió y batió a Ivanildo por toda la escuadra.
El gol tuvo el efecto esperado y sembró las dudas en el equipo berciano, desorientado por el golpe recibido, mientras que afianzó al Becerril, jugando a favor de marcador y con los nervios de su rival. Así que con un guion distinto al esperado el equipo palentino supo gestionar su ventaja frente a las dudas de su rival, que no supo cómo recomponerse. El dominio de los de Eduardo Narganes, sin embargo, no se reflejaba en nuevas oportunidades, pero tampoco las creaba el Bembibre, precipitado y jugando con demasiada ansiedad como para inquietar a un Becerril muy bien posicionado en el césped.
Pasada la media hora de juego el Becerril volvió a acertar y a hacer pleno, marcando en su segunda oportunidad y haciéndolo también por mediación de David, que remató de cabeza con decisión y contundencia un centro tras jugada personal de Kuko, que siguió intentándolo desde la parcela derecha del ataque visitante con poco éxito en un par de incursiones que exigieron a Guzzetta. El partido se ponía todavía más a favor de los morados, con un sustancioso botín.

segunda parte. Tras el paso por vestuarios, el Bembibre salió con una marcha más, con más intensidad y decidido a empatar el partido. El técnico local cambió el dibujo colocando a tres centrales en la defensa. Y sólo tardó cinco minutos en conseguirlo, aprovechando el relajo de un Becerril que parecía tener un exceso de confianza. La acción sorprendió a Sevi, que quizás pudo haber hecho algo más para detener el remate.
Empezaba un nuevo partido, con una diferencia mínima y un Bembibre mucho más motivado. Pese al gol, siguió dominando el Becerril, como en la primera parte, con más peso en el centro del campo, aunque sin conseguir llegar al área local con peligro. El equipo leonés asumió más riesgos, buscando un fútbol directo que intimidara a los palentinos, que intentaban mantener el orden y no cometer errores.
Pasaban los minutos y el Becerril lograba alejar el peligro de su área, pero los minutos de la prolongación terminaron por arruinar su propósito cuando en la última jugada del partido y en un córner botado por los locales, el balón llegó al fondo de las mallas rematado involuntariamente por Riki.