Resistentes como la Galia frente a Roma

Rubén Abad
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Tres familias de Santibáñez de la Peña, Barruelo de Santullán y Baltanás comparte sus secretos para ser los únicos municipios de más de mil habitantes vírgenes de coronavirus

Resistentes como la Galia frente a Roma

Santibáñez de la Peña, Barruelo deSantullán y Baltanás se han tomado al pie de la letra la canción del Dúo Dinámico que se ha convertido en la banda sonora de la cuarentena. Resistiré, erguido frente a todo; resistiré, para seguir viviendo reza este tema que suena desde los balcones de media España y así es como se muestran los vecinos de estas tres localidades, las únicas con más de un millar de habitantes empadronados libres de coronavirus. 
Tres pueblos que recuerdan las historias de galos y romanos que popularizaron el guionista René Goscinny y el dibujante Albert Uderzo en sus archiconocidos tebeos con Astérix y Obélix como protagonistas. Pero, a falta de druida y poción mágica, la responsabilidad de sus gentes, el cumplimiento a rajatabla de la cuarentena, la desinfección, la limpieza, la despoblación y el envejecimiento se han convertido en las seis grandes armas de estos municipios para enfrentarse al Covid-19. Así nos lo relatan tres familias oriundas de estos lugares que han compartido  sus secretos con Diario Palentino. 
En Santibáñez residen José Duarte, Gelines Vallejo y Vanessa Duarte, que salen de casa solo para lo imprescindible. «El pueblo está cumpliendo de manera ejemplar las medidas que nos han impuesto, de ahí que seamos uno de los tres en la provincia que han resistido al Covid-19», afirma la joven, que tan solo ha abandonado su domicilio una vez por motivos laborales, para desplazarse hasta Guardo, donde trabaja en la Asociación Salud Mental Palencia.
Resistentes como la Galia frente a Roma Resistentes como la Galia frente a Roma Compartimiento similar tienen el resto de sus vecinos, tal y como ha podido comprobar su padre cuando sale a atender a sus tres perros. «Parece un pueblo fantasma», afirma él. «Debemos seguir haciéndolo así de bien, para que cuando todo esto pase sigamos celebrando nuestras fiestas, nuestras reuniones y nos demos todos esos abrazos que ahora enviamos de manera virtual», añade ella.
Al otro extremo de la Montaña Palentina, en Barruelo, vive María Millán junto a su marido y a sus dos hijos. «Será el clima lo que ha frenado al virus», bromean, aunque aseguran que gran parte del éxito «se la debemos al Ayuntamiento,  a los voluntarios de la Cruz Roja y a los agentes de la Guardia Civil, que están ayudando a la gente con dificultades», unido a que los vecinos «respetan las normas y la distancia de seguridad».
Recluido entre las cuatro paredes de casa está también Juan Manuel Monge, al que tener patio le ayuda a hacer más llevadera la cuarentena. Él reside en una de las calles principales de Baltanás, donde «hay coches, pero no gente», señala. Desde su vivienda es testigo diario de las labores de limpieza y desinfección que lleva a cabo el Ayuntamiento, lo que, a su juicio, ha sido «clave» para contener el virus en la capital histórica del Cerrato.


Resistentes como la Galia frente a Roma
Resistentes como la Galia frente a Roma