La única salida

E.M.
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JOSÉ ALBERTO CUESTA MARTÍNEZ, doctor en Geografía

La única salida - Foto: Sara Muniosguren

Por mucho que intentemos mirar hacia otro lado, la catástrofe que se avecina es inevitable. Así opina José Alberto Cuesta Martínez respecto a una realidad que, a su juicio, se vivirá en el siglo XXI, dado que «la humanidad va a experimentar un descenso en la disponibilidad de materiales y energía, sumergiéndose en una crisis económica que conducirá inevitablemente a un nuevo modo de vivir». 
Este es principal argumento sobre el que ahonda este palentino en su nueva publicación, Decrecer para sobrevivir, en el que analiza si esa caída de la que habla en la publicación se producirá «de manera forzosa, en forma de colapso del actual modelo civilizatorio, con terribles consecuencias para todos» o «si se conseguirá afrontar de forma voluntaria y organizada para formar sociedades más equitativas y sostenibles».
Cuesta Martínez explica que el modelo de sociedad de las últimas décadas está basado en el crecimiento económico por el bajo precio del petróleo. «Nos enfrentamos al final de este escenario, ya que el petróleo es más barato, lo que nos va a llevar a una diversidad global y al deterioro del medio ambiente», apunta. Añade además, que «las élites políticas y económicas a nivel mundial prefieren ocultarlo, actuando como si el crecimiento pudiera ser continuo e ilimitado en un planeta cuyos recursos son finitos».
El autor plantea como solución, que los países ricos reduzcan su nivel de consumo, para que el resto tenga un nivel de vida más alto.
«La vida será distinta para las generaciones futuras, porque las energías renovables no podrán sustituir a las procedentes de los combustibles fósiles, los minerales se están agotando y  el crecimiento mundial de la población tiene un límite», dice. Es ante esta situación cuando aparece el pensamiento decrecentista. Para el autor, «solo hay una salida que los políticos de todo el mundo parecen ignorar: decrecer para sobrevivir».
José Alberto Cuesta, doctor en Geografía por la Universidad de Salamanca, lleva más de quince años investigando sobre estas cuestiones. Actualmente ejerce como profesor de Geografía e Historia en Enseñanza Secundaria. Además, hace tres años que pertenece al grupo de decrecimiento Hasta aquí hemos llegado, formado por distintos profesionales palentinos, que pretenden mostrar a la sociedad este tipo de cuestiones.
Esta es su tercera obra, pues es autor de Filosofía cínica y crítica ecosocial (Ediciones del Serbal, 2006) y Ecocinismos (Biblioteca Buridán, 2011). Su nuevo trabajo es un ensayo divulgativo, que puede ser leído sin dificultad y de forma comprensible. Su interés por estas cuestiones hace que siga estudiando al respecto y que tenga en mente continuar con publicaciones de este tipo en relación con el medio rural.