La fe sobria de un pueblo

DP
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Pilar Alcalde y Álvaro Pinto rememoran vivencias y sentimientos sobre las Semanas Santas de Carrión y Osorno, respectivamente

La fe sobria de un pueblo

La Semana Santa en un pueblo es recogimiento, austeridad, sobriedad y sencillez. Así lo manifestaron los pregoneros de la Semana Santa de Carrión de los Condes y Osorno durante sus respectivas intervenciones, en las que plasmaron sus vivencias y experiencias durante esta celebración en el ámbito rural.
El sacerdote Álvaro Pinto fue el encargado de abrir los actos propios de estas fechas en Osorno, donde paso su año de pastoral y en el que había tenido ya la oportunidad de disfrutar de una Semana Santa «para conocer más de cerca la vida y tradiciones de los pueblos».
Hermano de la cofradía de Jesús Nazareno de Palencia desde niño, Pinto hizo alusión a esa vivencia como «el complemento perfecto de la piedad popular a lo que la Iglesia nos invita a vivir estos días». Sobre la Semana Santa osornense destacó como «de manera sencilla se pueda mostrar la fe de un pueblo que acompaña a una Madre en el dolor de su Hijo». El pregonero destacó la procesión de Nuestra Señora de la Piedad del Martes Santo y el acto del Descendimiento del Viernes Santo, «que ayuda a meterse en el misterio de la Cruz». Para terminar, Álvaro Pinto invitó a los hermanos a «seguir viviendo la esencialidad de la fe y complementar lo que estos días se vive en las parroquias».
La carrionesa Pilar Alcalde fue la encargada de pregonar la Semana Santa de Carrión de los Condes, en un emotivo acto en la iglesia del Real Monasterio de Santa Clara.
En su intervención recordó los día que durante su infancia y adolescencia pasó en la localidad y lo que para ello significaba la Semana Santa. Licenciada en Geografía e Historia hizo un repaso por distintos momentos y detalles de la Semana Santa carrionesa. El pregón terminó con el concierto sacro de la Coral Carrionesa.