Repique de campanas

A. Benito
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Repique de campanas

Los pueblos del Geoparque celebraron el sábado un acto para reivindicar que el toque manual de campanas sea declarado Patrimonio Inmaterial de la Humanidad

Reivindicar que el toque manual de campanas sea declarado Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. Ese es el objetivo del acto impulsado por las entidades Hispania Nostra, Campaners d’Albaida y el Museo Internacional del Toque Manual de Campanas que tuvo lugar el sábado en Sedano (Burgos). Un evento al que se sumaron otras 15 localidades integradas en el Geoparque Las Loras, cinco de la provincia de Palencia y diez de Burgos.
Aguilar de Campoo, Santibáñez de Ecla, Alar del Rey, Berzosilla, Pomar de Valdivia, Valle de Valdelucio, Rebolledo de la Torre, Sotresgudo, Basconcillos del Tozo, Sargentes de la Lora, Humada, Villadiego, Valle de Sedano, Úrbel del Castillo, Montorio, Huérmeces y el propio Sedano fueron así los protagonistas de una jornada en la que el repique de campanas inundó toda la zona como forma de poner en valor los pueblos, sus costumbres, su patrimonio y sus gentes.
La actividad, enmarcada en la programación de la V Semana de los Geoparques Europeos, contó con la presencia de los ayuntamientos, pedanías, asociaciones, fundaciones y Grupos de Acción Local de la zona, así como con representantes del Ministerio, de la Junta de Castilla y León y de ambas Diputaciones. 
"Se dieron encuentro campaneros de varias partes de España (valencianos, palentinos, zamoranos...), que hicieron sonar las campanas en este precioso pueblo junto con los campaneros locales, pero además muchas otras localidades de la comarca natural de Las Loras se sumaron a la iniciativa haciendo sonar las campanas de sus iglesias a las 12 de la mañana", apuntan desde el Geoparque. 
Un bonito y emotivo acto con el que los pueblos de la zona norte de las provincias de Palencia y Burgos demostraron que aún están vivos y que no están dispuestos a perder sus tradiciones. De ahí el interés porque el toque manual de campanas sea declarado Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco y esta distinción sirva como herramienta para proteger una práctica que, tristemente, ya ha desaparecido en muchas localidades, principalmente, a consecuencia de la despoblación.