El asesinato, falta menor para Podemos

Antonio Pérez Henares
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El asesinato, falta menor para Podemos - Foto: Ricardo Munoz Martin (Spain)

El doble rasero de los morados exime de cualquier culpa a su candidata a la Alcaldía de Ávila mientras criminaliza a otros

L a candidata de Podemos a la Alcaldía de Ávila, Pilar Baeza, indujo, organizó y fue cómplice imprescindible y necesaria en el asesinato de un joven. Sucedió en Leganés (Madrid) hace 33 años. Esos son los hechos probados. No lo son, en absoluto, lo que adujo como supuesta motivación de su crimen, tras ser descubierta junto con sus cómplices: haber sido violada. No hubo denuncia del supuesto hecho ni tampoco huella de otra afirmación de la exconvicta: haber quedado embarazada a resultas de aquella violación.
Los hechos probados son estremecedores. No solo organizó el crimen induciendo a su novio de entonces a cometerlo y le proporcionó el arma. Después del crimen, y tras haber arrojado el cadáver a un pozo, fingió estar afectada por su desaparición frecuentando la casa de sus padres para consolarles y compartiendo su comida. Juró ante ellos ser inocente y mantuvo hasta el último momento, y ya descubierta por la confesión de sus cómplices, sus mentiras. Fue condenada a 30 años. Pero cumplió tan solo siete. En la cárcel de Brieva, a un paso de Ávila a cuya Alcaldía opta ahora. 
Su partido la apoya y manifiesta que ha cumplido la pena por sus delitos y tiene derecho a ello. Dicen que la están linchando y dejan caer que lo suyo fue en cierta forma justificado porque la habían violado. Y tanto ella como sus valedores colocan como saco terrero y ariete la condición de mujer como defensa y ataque al tiempo a quienes la critican. Un algo que cada día va a más y que empieza a hacer irrespirable un aire cada vez más viciado por la demagogia más extrema y donde la igualdad de derechos empieza a estar seriamente amenazada.
La primera reflexión que a cualquiera asalta es que la vara de medir de algunos, su ceguera absoluta por un ojo y su visión de águila por el otro son espeluznantes. Quienes ahora no solo la indultan sino que la exhiben como referente y ejemplo presentándola como paradigma a unas elecciones son los mismos que actúan siempre contra los demás, o sea todos los que no son de los suyos, como los más terribles y riguroso inquisidores. Persiguen a todo bicho viviente, sin importarles en tal caso la condición masculina o femenina, los arrastran por el fango y los marcan para siempre como inmundas sabandijas despojados de por vida de todo derecho, hasta de ser humanos. Pena impuesta hasta la saciedad y todos los casos, que debieran empalidecer ante la gravedad de este, de cuantía e incluso sin que ni siquiera medie condena alguna. Ni siquiera imputación de delito. Basta con la sospecha publicada. Los ejemplos son tantos que renuncio a ponerles y les sugiero que elijan entre los muchos que de inmediato les vendrán a la cabeza. A mí me viene uno. El de Rita Barbera llevada al extremo del sufrimiento personal y la depresión más negra por un arcijo de 1.000 euros.