El patrimonio rural conjuga con emprender

David Herrero
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La Diputación de Palencia aúna la rehabilitación y los espacios usados para potenciar la creación de empleo en los pueblos

El patrimonio rural conjuga con emprender

La falta de servicios y oportunidades laborales en los pueblos acrecienta el éxodo rural a las ciudades. La despoblación sobrevuela sobre la mayoría de las localidades, mientras la actividad en las calles de los municipios desaparece lentamente. Para intentar mitigar esta situación, la Diputación de Palencia llevó a cabo un curso de formación en Astudillo enmarcado en el programa de la Escuela de Empresarios y Emprendedores (EEE) 2019, con el fin de valorizar el patrimonio como recurso de emprendimiento y detección de ideas de negocio innovadoras a desarrollar.

Junto a la innovación y la creatividad, se intenta trasladar la idea de que “el patrimonio es un recurso que se puede utilizar para emprender, tanto desde un punto de vista turístico como para ubicar un negocio en un espacio usado”, explica la monitora del curso, Pilar Díez. De esta forma, se pretende dar un valor añadido a determinados lugares del medio rural para que “los emprendedores y particulares utilicen el patrimonio de una forma activa para buscarse la vida”.

Un total de 16 horas de curso en las que se han generado dinámicas colaborativas a través de unos talleres de ideas sobre distintos lugares y sus usos, “al centrarse en zonas reales sin pensar de forma teórica, para enfrentarse así a los problemas que suceden en el día a día”, destaca Díez.

La institución provincial desarrolló tres sesiones con el fin de favorecer el emprendimiento y la actividad empresarial en el medio rural palentino. Además, se llevó a cabo un taller de ideas para la dinamización local y workshop, el cual fue impartido por ARA Proyectos Culturales, técnicos especialistas en restauración y gestión del Patrimonio, con amplia experiencia en el diseño de proyectos culturales, artísticos, arquitectónicos y de recuperación del patrimonio, bajo parámetros de sostenibilidad.

Entre los espacios seleccionados, dejando a un lado la parte monumental, destacan “las casonas antiguas, las bodegas o corrales, ya que son elementos característicos que configuran la identidad de los municipios”, subraya la monitora, quien añade que “realizaron trabajo de campo recorriendo diferentes zonas para generar ideas, además de conocer a diversos emprendedores de Astudillo y de la comarca”.

Alumnado multiperfil

Respecto al alumno, el perfil es muy diverso, con personas que han estudiado Historia del Arte, Turismo o Arquitectura, mientras que otros están interesados en poner en marcha un proyecto de negocio. Por ello, se realizan equipos multidisciplinares, donde cada uno suma su parte a la hora de pensar proyectos colaborativos, detalla Pilar Díez.

Es el caso de Esther García, graduada en Historia del Arte, que decidió inscribirse en el curso al ser una “manera de formarse y abrir la mente hacia otros ámbitos que no tienen nada que ver con lo estudiado”. En relación con proyectos futuros, García reconoce que “tienen en mente alguno, pero no observa su viabilidad o la manera de llevarlos a cabo, por lo que estas jornadas son una manera de seguir aprendiendo”.

Por su parte, Isabel Rodríguez, otra de las inscritas en el taller, buscaba “averiguar las opciones que hay en el mundo rural, aunque la situación no sea fácil”, dado que trabajaba como guía en Madrid, al ser historiadora del Arte, pero ahora se encuentra en paro. Una manera de “saber cómo explotar todo lo que hay en el entorno”, quien asegura que “es muy enriquecedor poder ver y escuchar a personas que están montando sus proyectos en los pueblos”.