La diócesis ofrece apoyo a familias en proceso de divorcio

CARLOS H. SANZ
-

El Centro de Orientación Familiar pone en marcha un novedoso programa para ayudar a los hijos a adaptarse a la separación dando a los padres las herramientas para gestionar el conflicto

La diócesis ofrece apoyo a familias en proceso de divorcio

El Centro de Orientación Familiar (COF) de la diócesis de Palencia va a poner en marcha un novedoso programa que, bajo el nombre de EmPiezando, pretende ayudar a madres y padres en proceso de divorcio o separación y, sobre todo, a sus hijos. María Pilar Martínez, doctora en Psicología y vicedecana de Relaciones Internacionales y Externas de la Facultad de Ciencias Humanas y Sociales de la UP Comillas, es la responsable de esta iniciativa en la que se trabaja en «enseñar a los padres a manejar el conflicto y las relaciones con respecto a los hijos, de forma que no sean utilizados en las disputas».
EmPiezando, que se basa en una adaptación que ha realizado la Unidad de Intervención Psicosocial de la Universidad Pontificia Comillas a partir del programa Egokitzen desarrollado en la Universidad de Deusto, consiste en 10 sesiones grupales en semanas consecutivas.
«El objetivo es ayudar a los hijos a adaptarse al divorcio, y parte de esto tiene que ver con el trabajo personal de los padres, a los que se les van dado herramientas para poder afrontarlo», detalla María Pilar Martínez. Así, EmPiezando comienza con una primera fase en la que los progenitores tienen que «comprender qué está ocurriendo». La siguiente fase consiste en «analizar cómo manejan los padres el conflicto», y la última tiene que ver con pautas de crianza, «maneras de llevar la educación de los hijo que van a ayudar a que se adapten mejor», especificó.
La necesidad de este programa surge de las estadísticas. España es uno de los países de la UE con mayor tasa de divorcios, incluso del mundo, con una tasa de fracaso de las parejas muy alta, del un 65%. De esas parejas que se separan, más del 50% tienen menores a su cargo, por lo que hay un grupo muy grande de familias que no han podido seguir adelante, «que sufren muchísimo, y esto es importante dejarlo claro», señala la responsable de este programa. 
«Hemos detectado que el problema no está tanto en el divorcio como en la forma en la que su padres lo manejan. En la medida en la cual los padres saben gestionar su separación mejor, los niños, en el plazo de un año, pueden estar bien», comenta María Pilar Martínez.
«Muchas veces, los padres no hacen las cosas mal porque quieran hacerlas mal. Con esa idea de por el bien del hijo, se les utiliza en las peleas, y eso es lo que va minando la salud mental y el ajuste social de los hijos», sostiene esta doctora en Psicología .
implicación. Anastasio González, vicario general de la diócesis de Palencia, recalca que la iglesia no es ajena a estas situaciones de dolor en las familias. El Papa Francisco, en la exhortación Amoris Laetitia (La alegría del amor), habla de cómo «acompañar después de rupturas y divorcios» y propone «espacios de escucha dentro de las diócesis para que las personas que pasan por una situación de separación y divorcio puedan sentirse acompañadas y escuchadas, así como tener especial cuidado con los menores, los más afectados». 
Miguel Ruiz, psicólogo del Centro de Orientación Familiar, concreta que el programa EmPiezando se enmarca dentro de los servicios que el COF ofrece «a todas las familias, independientemente de su credo, y desde una mirada integral a la persona». «Concretamente, en la parte de la intervención, donde el COF también ofrece acompañamiento psicológico y psicoterapia, terapias para problemas psicológicos personales (ansiedad, depresión, duelo…), ayuda en conflicto de pareja o a familias con hijos adolescentes, etc.», enumera.
«Y luego está el trabajo de prevención, con una red de voluntarios que son expertos en distintos campos del saber y que colaboran en temas como la convivencia escolar, el manejo de las pantallas, el uso de redes sociales, la autoestima de los niños, la inteligencia emocional, la relación de la familia...», concreta. 
Para ello, el COF cuenta con una persona contratada, Judith González, que visita los colegios y parroquias, «animando con chavales adolescentes talleres de educación afectivo-sexual desde una visión integral de la persona».