Las librerías de la capital pasan página

A. Rodríguez
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Los comercios dedicados a difundir la lectura trasladaron a ayer las actividades callejeras y los descuentos en todo tipo de publicaciones. Los propietarios se mostraron satisfechos con la implicación mostrada por los palentinos.

Durante la tarde del jueves tuvieron lugar varios talleres de cuentacuentos al aire libre destinados a promover la lectura de los más jóvenes - Foto: Juan Mellado

Tres meses después del Dia Internacional del Libro, el 23 de abril, los libreros pudieron celebrar este festejo de una manera diferente. La sonrisa que antes mostraban al atender a cualquier cliente en sus comercios ahora se aprecia en los ojos de cada uno, esta vez sobre una mascarilla y bajo estrictas restricciones sanitarias.


Los comerciantes trasladaron la celebración a este jueves con limitaciones de aforo dentro de los locales. Maribel Iglesias, propietaria de Librería Iglesias, afirmó estar contenta ya que «la gente está respondiendo bien» pese a «no ser el día oficial y haber avisado con poco tiempo en redes sociales». 


Las diferentes librerías apostaron de nuevo por realizar varias  actividades de cuentacuentos al aire libre destinadas a los más pequeños de la casa con una doble función: entretener e introducir a los jóvenes en el mundo de la lectura desde temprana edad.


Los meses de confinamiento han hecho mella en los pequeños comercios ya que «ha sido un tiempo en blanco», explicaba el propietario de Librería Amarilla, Juan Carlos Maté. Añadía que «ha sido una etapa especialmente dura no solo económicamente sino a nivel personal y emocional».


Pese a esto, los cuatro encargados de los negocios de lectura palentinos han coincidido en no tirar la toalla y buscar soluciones de cara al futuro. En esta línea actuará Javier del Burgo, propietario de la Librería del Burgo, que afirma estar «preparando una página web para poder vender online a los palentinos que prefieran que les llevemos los libros directamente a su casa». 


Jacobo Baquero, gerente de la Librería & Café Ateneo, pedía aún así que «los palentinos sigan acudiendo a los comercios de la ciudad  en persona». Según Baquero «si todos realizamos compras por internet el pequeño comercio acaba muriendo y, con ello, la ciudad». 


Palentinos de todas las edades acudieron a lo largo del día a las diferentes librerías a regalar un ejemplar a un amigo o familiar respetando en todo momento las medidas de seguridad.