Retiran la peana y el busto de Abilio Calderón

Carlos H. Sanz
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La escultura está a resguardo en dependencias municipales hasta que se decida sobre su venta

Dos años y medio después de que el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León obligase al Ayuntamiento a cumplir la sentencia del juzgado contencioso administrativo dictada en abril de 2016 que le exigía la eliminación de toda simbología franquista en cumplimiento con la Ley de Memoria Histórica, el Consistorio procedió ayer a retirar uno de los vestigios a los que más se resistió el anterior equipo de Gobierno del PP, el busto de Abilio Calderón.
Durante la jornada de ayer, operarios municipales demolieron la peana que sostuvo hasta el pasado jueves el busto del  abogado y político español, ministro de Fomento y ministro de Trabajo, Comercio e Industria durante el reinado de Alfonso XIII.
«Desde el primer día nos comprometimos a ser rigurosos y cumplidores con las sentencias, y este busto estaba incluido en el inventario de vestigios de la Guerra Civil y la dictadura. Por eso hemos procedido a su retirada, y lo hemos hecho sin entrar en valoraciones históricas ni políticas. Tocaba cumplir la ley», explica el alcalde, Mario Simón.
Aunque el regidor asevera que ha sido «voluntad de todo el equipo de Gobierno» dar cumplimiento a la sentencia sobre la Ley de Memoria Histórica, no es menos cierto que la anterior corporación liderada por Alfonso Polanco -parte fundamental de la coalición de gobierno actual- hizo todo lo posible para que el busto se mantuviese en su lugar o, al menos, demorar su retirada el máximo tiempo posible, al entender que la sentencia del TSJCyL sobre memoria histórica solo exigía renombrar la plaza en la que se ubicaba, hoy la conocida como De los Juzgados.
En este tiempo, la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica y el grupo municipal de Ganemos han insistido en multitud de ocasiones que el busto de Calderón Rojo debía desaparecer de la plaza. 
su futuro. Respecto a qué pasará con esta escultura, Mario Simón explica que, por ahora, se ha guardado en dependencias municipales para su custodia. Cabe recordar que el anterior alcalde planteó la posibilidad de que la obra fuese tasada y vendida a los descendientes de Abilio Calderón.
De hecho, la familia del histórico político palentino ha luchado para que se respetase la memoria de su antepasado, al considerar injusta su inclusión en el catálogo de vestigios franquistas por unos hechos que sucedieron al final de su vida y cuando ya no tenía la relevancia pública que ostentó durante décadas.
«Si finalmente se plantea esta opción, habrá que iniciar un expediente de desafección ya que se trata de un bien que pertenece al patrimonio municipal, y después tasarlo para subastarlo o venderlo», comenta el alcalde. 
José Luis Posadas, presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, recuerda que el Ayuntamiento «debía haber cumplido con la ley hace años». «Ni nos alegramos ni nos enfadamos por la retirada del busto. No entendemos por qué el Ayuntamiento ha estado este tiempo defendiendo los derechos y la figura pública de Abilio Calderón cuando lo único que tenía que hacer era cumplir con lo que le dijo el juzgado. Esa labor, en todo caso, le correspondería, y están en todo su derecho, a la familia», asegura. 
Por su parte, el grupo municipal de Ganemos reconoce estar «contento de que se vayan dando pasos de memoria democrática en la ciudad, eliminando restos del golpe de estado y de la dictadura, tras el proceso iniciado vía moción al pleno en diciembre de 2014, por Izquierda Unida». Además, la plataforma ciudadana criticó que el Ayuntamiento haya incumplido la sentencia «debido a la falta de voluntad política».
Además, anuncian que en la próxima Junta de Gobierno, su portavoz, Sonia Ordóñez, preguntará por el cumplimiento de la sentencia, por las partes de la misma que quedan por llevar a cabo, así como por el destino de la estatua de Abilio Calderón.