El Bautizo del Niño ve mermada la asistencia por la niebla

DP
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Declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional, durante la tradicional pedrea se repartieron 400 kilos de caramelos

El Bautizo del Niño ve mermada la asistencia por la niebla - Foto: Óscar Navarro

Si entre los propósitos para el nuevo año figura el de pereza cero, cientos de palentinos no dudaron -en la primeras horas del recién estrenado 2020- en llevarlo a la práctica a rajatabla y en una tarde desapacible se dieron cita en el Bautizo del Niño, una celebración estrechamente vinculada a la capital palentina que desde 2015 exhibe el título de Fiesta de Interés Turístico Nacional. 
El contenido de la celebración se mantiene, pero varía el envoltorio, en esta ocasión una persistente niebla acompañada de algún grado más que los registrados en la tarde anterior y la mañana, que problamente decantó la balanza en un buen número de familias para quedarse a casa. «Esperábamos con impaciencia que nos respetara el tiempo. Ha hecho un poco de frío y niebla y quizá haya frenado, pero ha habido mucha gente, como suele acudir todos los años», comentó Ángel Gutiérrez de la Torre, hermano mayor de la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús.
Mientras que a las 16,45 horas comenzó en la iglesia de San Miguel el rezo de rosario y la renovación de las promesas del bautismo, poco a poco, los alrededores del templo también  empezaron a recibir gente. Por allí estaba Pepe, que hacía un par de décadas que no asistía a la celebración y un impulso de última hora le animó a acercarse; Javi, que cogió a la familia y era la primera vez que venía al Bautizo del Niño; Patricia, que se recuerda en los hombros de su padre cuando era una niña y que solo ha faltado un par de años a la cita. 
Ya en el exterior se desarrolló la procesión, animada por el Ea, interpretado bien por los dulzaineros de Ampudia bien por los miembros de la Banda Municipal de Música.  Cabe recordar su estribillo: Ea Que eres como una perla / Ola Que los niños te adoran / Oye Que te rondan los pastores / Vaya Que eres sol refulgente / Niño del alma, Niño del alma. El villancico, de 25 estrofas de cuatro versos cada una, cuenta el nacimiento de Jesús así como la adoración de los Reyes Magos de Oriente.
El Niño, vestido con un traje estampado que lució hace unos años ya que alterna vestimenta, fue bailado y mecido, entre otras autoridades religiosas y civiles por los obispos de Santander, el palentino Manuel Sánchez Monge, y de la diócesis anfitriona, Manuel Herrero; el alcalde de Palencia, Mario Simón, y la presidenta de la Diputación, Ángeles Armisén.
Ya con la imagen del Niño en sus andas frente a la puerta de San Miguel  llegó el momento de la pedrea, donde se repartieron casi 400 kilos por parte de los responsables de la cofradía, madrinas (María Nieves Álvarez  Tarrero, Elena Arnaíz Vargas), alcaldes (Jorge Delgado Grana, Mariano Illana Arija), y cargos políticos de la ciudad y la provincia. 
datos. Son pocos los datos que pueden ayudar a datar con exactitud el origen y la antigüedad de la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús y, por consiguiente la celebración del Bautizo del Niño, aunque no sería aventurado decir que la fundación y la fiesta se remonta a finales del siglo XV o principios del XVI , a tenor de los pocos documentos que obran en poder de la cofradía y los testimonios de los cofrades más veteranos y de las publicaciones que sobre ellas existen.
Todo apunta a que fue una asociación de raíz judía que en un momento determinado (finales del XV),como consecuencia de las circunstancias religiosas y sociales de la época, decide cambiar su advocación principal de la circunsición (tradición judía) para festejar una costumbre, el bautismo (tradición cristiana) teniendo como marco un barrio de raimgambre judía, San Miguel. Parece que la fiesta celebró en sus orígenes el rito judío de la circuncisión, para posteriormente celebrar el sacramento cristiano del bautismo.
Ángel Gutiérrez de la Torre, hermano mayor de la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús, destacó que en los últimos años se está intensificando la actividad, y se organiza la Semana del Bautizo, cuya programación se inició el 21 de diciembre y se clausura mañana con una representación teatral benéfica a cargo del Grupo de Teatro Zarabanda. El balance que se puede hacer  de esta iniciativa es positivo, y es que «ha resultado muy interesante y muy bien». Hubo un Bautizo del Niño para niños, una conferencia a cargo de Antonio García Redondo  (Circuncisión y bautismo de Jesús), un espectáculo a cargo de La Casa de Los Títeres de Paredes  de Nava titulado Las aventuras de Pulchinela...El ala de la mariposa, y una proyección cinematográfica. «El día del Bautizo del Niño para niños, a las 10 horas llovía, a las 11 no, y también frenó, pero tenemos que seguir intentándolo y que nos acompañe la gente y el tiempo», afirmó Gutiérrez de la Torre.
La concejala de Cultura y Turismo del Ayuntaminto de Palencia, Laura Lombraña, se mostró «realmente contenta» por la respuesta del público y calificó de «gran idea» comenzar el año «cumpliendo con la tradición, con una Fiesta de Interés Turístico Nacional». Reconoció sentirse «sorprendida» ante el  hecho de que cientos de personas se hubieran reunido en los entornos de San Miguel «para celebrar la llegada del nuevo año todos juntos, en familia». «Ha sido un día muy especial», subrayó.
El Ayuntamiento colabora económicamente con la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús para promover y difundir esta fiesta y «el compromiso del Ayuntamiento  y de la Concejalía de Turismo es el de continuar patrocinando y colaborando económicamente para que siga evolucionando esta fiesta», afirmó Lombraña; y es que sin esa,   «Palencia se queda algo coja».
Por la mañana, el obispo Manuel Herrero presidió en San Miguel una  misa solemne en cuya homilía habló de los tres acontecimientos que celebraban: el Niño, con la fiesta del Bautizo propia de Palencia;  la Virgen María, con la solemnidad de Santa María Madre de Dios y la Jornada Mundial de la Paz que celebra toda la Iglesia universal.