Una cámara evaluará el sistema de infrarrojos en la CL-615

AGENCIAS
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El objetivo es comprobar si en el tramo de detección se produce el cruce de animales salvajes y evaluar la eficacia de las medidas con el objetivo de replicarlas en otras zonas de la Comunidad

Una cámara evaluará el sistema de infrarrojos en la CL-615

La Junta de Castilla y León comprobará la eficacia de los elementos disuasorios que se han instalado en la CL-615 (Palencia-Guardo) para evitar los accidentes causados por atropellos a animales con una cámara térmica experimental colocada en colaboración con la Dirección General de Tráfico.


El viceconsejero de Infraestructuras y Emergencias, José Luis Sanz, y el delegado territorial de la Junta en Palencia, José Antonio Rubio, visitaron ayer las obras que se han realizado en esta carretera en relación con la fauna salvaje y que se incluían en el convenio firmado por la Consejería de Fomento y la DGT para la mejora de la seguridad vial.


El representante de la institución regional explicó que este sistema de modernización y de seguridad vial, que lleva funcionando en esta carretera desde el año 2017, se ha completado ahora con la instalación de una cámara térmica en colaboración con la DGT.


El objetivo de esta cámara es «comprobar y verificar la eficacia de todo el sistema» implantado en esta carretera en los últimos dos años y que contempla distintas medidas que «inciden en la mejora de la seguridad vial en relación con la fauna silvestre».


Concretamente, la Consejería de Fomento y Medio Ambiente ha realizado varias actuaciones experimentales en la vía y en varios tramos se ha despejado toda la vegetación en el dominio público, dotando los márgenes con una barrera de olor, unos catadióptricos que reflejan la luz de los vehículos hacia la parte exterior de la calzada, y unos emisores de ultrasonidos que ahuyentan a la fauna.


Además, entre los puntos kilométricos 19,500 y 22,800 se han instalado más barreras de olor, un vallado cinegético y un paso de fauna señalizado por medio de señalética variable que se enciende cuando accede a la calzada fauna salvaje desde alguno de los márgenes de la misma.


Ahora, una cámara térmica experimental servirá para ver si en el tramo de detección se produce el cruce de animales salvajes, comprobar su comportamiento y el número de cruces que se producen para, en definitiva, estudiar la eficacia del resto de medidas con el objetivo de «poderlas replicar en otras zonas de la Comunidad».


Al respecto, Sanz señaló que Castilla y León cuenta con muchas carreteras que transitan por parajes naturales, donde es frecuente la invasión de la calzada por parte de los animales, provocando accidentes, en ocasiones muy graves, por lo que reconoció que es necesario «establecer medidas que faciliten la convivencia entre la fauna silvestre y la seguridad en la circulación por las carreteras».


De hecho, solo en la provincia de Palencia se produjeron 490 accidentes causados por la fauna salvaje durante 2018, siendo precisamente la CL-615, una de las carreteras con mayor número de accidentes, junto con la CL-626, que va desde Aguilar hasta el límite con la provincia de León.


El viceconsejero subrayó el esfuerzo que ha supuesto la implantación de este «proyecto piloto y experimental» que permitirá comprobar la eficacia de todas las medidas y «poder mejorar la seguridad vial en función de las incidencias que existen en cada punto».