Prohiben el paso de vehículos por el puente de Rojadillo

A. Benito
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Se han colocado piedras de gran tamaño en un extremo de la infraestructura y se ha excavado una zanja en el otro. Algunos vecinos consideran que lo más apremiante es apuntalar el estribo

Prohiben el paso de vehículos por el puente de Rojadillo

Tal y como indicó hace unos días el alcalde de Brañosera, la primera medida que ha tomado el Ayuntamiento para frenar el deterioro del puente medieval de Rojadillo ha sido impedir el tránsito de vehículos mediante la colocación de varias piedras de gran tamaño, la excavación de una zanja y la instalación de un cartel alertando del peligro de pasar por encima de la infraestructura.
Y es que, según Jesús Mediavilla, durante su visita al norte de la provincia, los técnicos de la Junta apuntaron el paso de maquinaria pesada como una de las posibles causas del desprendimiento de varios sillares. Una información que desmienten desde La Braña y desde otros colectivos como la Asociación Aval, de la vecina Comunidad de Cantabria.
Su representante, Andrés Díaz, se ha mostrado sorprendido ante el "escenario de guerra" que muestra el puente, con una "barricada" a un lado y una "trinchera" al otro. "Si los técnicos han asegurado que la zona de paso es segura, ¿cuál es el motivo de esta intervención? ¿decir que se ha hecho algo", se pregunta este vecino del municipio de Valdeolea, que considera que lo más apremiante es apuntalar el estribo.
Además de publicar varias imágenes a través de las redes sociales en las que, a su juicio, "se puede observar que la estructura del puente es lo bastante sólida como para permitir el paso de personas", Díaz ha criticado una actuación "que lo único que hace es dificultar el paso a quienes más lo frecuentan: los viandantes".
En este sentido, el portavoz de la agrupación cántabra insiste en que el verdadero origen de los desperfectos está en la falta de mantenimiento. "Cualquier vecino de la zona puede asegurar que, quizá, el vehículo más pesado que cruza el puente ocasionalmente es algún todoterreno en temporada de caza. Ni eso tal vez. Lo demás son senderistas y ciclistas con bicis de montaña", indica.  
Por otro lado, Díaz muestra su preocupación por la gente que, en los últimos días, "se está encaramando a los sillares a punto de desprenderse para hacerse selfies". 
Finalmente, vuelve a señalar que "la fortaleza de la bóveda y el buen estado del tablero (zona de paso) no justifican la intervención". Lo que para Díaz sí que es "muy necesario" es que las obras de reparación del puente comiencen cuanto antes para que el paso del tiempo y la falta de mantenimiento dejen de afectar al puente.