«Estos cambios rápidos no pueden dar títulos de cuatro años»

Lara Arias
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Entrevista José Antonio Marcos

«Estos cambios rápidos no pueden dar títulos de cuatro años» - Foto: Pedro Flórez

José Antonio Marcos, palentino que ostenta la dirección de Transformación Digital en la Universidad Francisco de Vitoria, explica el cambio que sufrimos diariamente todos los miembros de la sociedad derivado de una tecnología que llegó para revolucionar los esquemas actuales. Anteriormente, fue profesor en la Universidad de Valladolid y durante nueve años ha estado realizando investigaciones centradas en su disciplina. También fue vicerrector de Tecnología y Transformación Digital en la Universidad Isabel I. Pero además fue entrenador del Palencia Cristo Atlético y director deportivo del desaparecido Club de Fútbol Palencia en 2ªB.
Explíquenos en qué consiste la transformación digital.
La definición de transformación digital es diferente para cada experto. Para mí es el cambio que tiene que  haber en las organizaciones, empresas e instituciones para adaptarse a la revolución digital en la que nos encontramos. Implica un cambio en los procedimientos de la empresa, sobre todo en la cultura organizativa que afecta a los trabajadores y a los proyectos y con el objetivo puesto en conseguir un beneficio o valor añadido para el cliente y usuario, dependiendo del servicio que se desarrolle.
¿Por qué se está produciendo esta transformación?
Este proceso de transformación se está desarrollando porque vivimos dentro de una espiral tecnológica que es exponencial y cambia nuestra forma de vida y de relacionarnos. Vivimos conectados a los móviles, trabajamos con ellos y desde ellos, con distintas personas de muchos puntos de la geografía, creando proyectos colaborativos, compramos a través de internet, tenemos robots en casa que nos facilitan nuestras tareas, etc. 
Esta tecnología lo que está haciendo es cambiar nuestros hábitos individuales, sociales, económicos y productivos. La sociedad cambia y afecta a nivel global. Además, eso ve influenciado el ocio, porque ahora usamos los dispositivos para jugar con gente que físicamente no está y genera un cambio del espacio físico al ciberespacio, que es el lugar en el que estamos desembocando. 
¿Qué es lo más importante a la hora de poner en marcha un plan de transformación digital?
Lo más importante son las personas. Muchas veces se plantea un cambio tecnológico, pero no está claro para qué o para quién. Para llevar a cabo un plan de transformación digital tiene que haber un cambio de cultura de la organización y hacer que las personas se involucren. Ese cambio en la cultura produce una transformación en la visión o misión de los valores de una empresa y todos ellos se tienen que adaptar al trabajador. Es importante enfocarse en escucharle y saber cuáles son las necesidades que ellos tienen, porque muchas veces no solo se cambian las tecnologías, sino que también se modifica el modelo de negocio y todo eso tiene que entenderlo la empresa entera. Cabe destacar que los mandos directivos e intermedios tienen que asumir que hay un cambio de cultura y cómo se va  a hacer y que eso les forme. Si las personas creen en ello y se organizan, ese proyecto saldrá adelante. En muchas empresas había una estructura piramidal, pero se han ido adaptando a una estructura transversal o multidisciplinar, donde trabajan con las distintas partes de la empresa o con las diferentes instituciones, pero que no están físicamente.
¿Qué hace competitivas en esta nueva era a las personas en el panorama laboral?
Lo principal es la formación y no como ha sido comprendida hasta ahora. Antes sacabas títulos específicos para ti, para ofertarte en el mundo laboral o mejorar tu puesto de trabajo, pero esto está cambiando. Se necesita una formación continuada en la vida, porque estos cambios tecnológicos que sufrimos ahora nos parecerán obsoletos dentro de 10 años y hay que adaptarse de nuevo a esa transformación. 
Hay una parte fundamental en el panorama laboral que es el conocimiento de la tecnología, la cual se ajusta a lo que necesites en cada momento. Pero las habilidades sociales o interpersonales, que es lo que se está buscando en el panorama laboral actual, no tienen una titulación, aunque se inculcan a los alumnos, porque son necesarias para el trabajo colaborativo y para desempeñar estas funciones, por ejemplo para la gestión de conflictos, porque estos problemas suceden cuando trabajas en equipo; o tener la capacidad de adaptación, porque cada cierto tiempo vas a tener que renovarte. La mentalidad de que vas a estar siempre haciendo el mismo trabajo y en un puesto fijo actualmente es absurdo. Necesitamos que sean capaces de centrarse en la persona y mejorar la sociedad, pero que tengan una calidad de vida personal. 
En resumidas cuentas,  se necesita formación en las tecnologías, en las habilidades personales y sociales y un beneficio centrado en las personas o en la humanidad. Estos cambios tan rápidos no pueden dar titulaciones desarrolladas en cuatro o cinco años, pero sí pueden ser cosas de poca duración que se puedan acreditar. Las nuevas generaciones ya tienen esta formación y con el tiempo se va a ir inculcando. Pero  las personas que están ahora en sus puestos de trabajo tienen que seguir manteniendo su nivel de competencia para estar en la empresa y adaptarse al perfil que haya. Estos últimos tendrían que tener una formación más corta y más especifica en la tecnología y en las habilidades que no tienen.
¿Cree que quienes se incorporan ahora  al mundo laboral están preparados para esta nueva era de transformación digital?
Yo creo que actualmente no; de hecho, las estadísticas y grandes consultoras dicen que ahora hay un déficit de profesionales. Alegan que dentro de 10 años la demanda va a crecer, pero la oferta no será suficiente, lo que significa que no hace falta una titulación larga, sino certificados cortos y aspectos específicos de corta duración para entrar en el marco laboral. Sobre todo, enfocado en esas competencias digitales, sociales e interpersonales. Es fundamental que las empresas colaboren, porque una vez que se detecta la necesidad tienes que tener una formación específica. Hasta ahora muchas empresas cogían a las personas con los estudios ya hechos y, efectivamente, no servían para el trabajo que solicitaban. Actualmente se plantea un reto para las universidades o escuelas de negocios, y es centrarse en esto, ofrecer estudios de corta duración y específicos. 
Un informe de la Unión Europea sobre la Transformación Digital de 2018 decía que había una carencia y que uno de los mayores temores es que las administraciones educativas frenaran esto, generando que muchas veces las titulaciones cortas no sean oficiales. Desde hace años llevamos intentando sacar una titulación de ciberseguridad, la cual se demanda por parte de la ciudadanía, pero está parada. Este tipo de cosas se tienen que agilizar para poder ir al nivel en el que cambia la sociedad.
¿Qué ventajas y desventajas tiene la transformación digital?
Creo que son todo ventajas. Se habla mucho de que con la transformación digital y la tecnología se pierden muchos puestos de trabajo. Si no nos adaptamos a la revolución tecnológica que estamos viviendo nos quedaremos atrás individual y empresarialmente. Los puestos de trabajo que van a quitar son los mecánicos y se trata de tareas repetitivas, donde hay que pensar poco. Pero es cierto que hay perfiles de usuarios que no existen o están en proyecto, donde no hay gente y, por ello, tenemos que reconvertir a esas personas para que lo puedan hacer. 
Todos esos nuevos perfiles y formas de trabajar necesitan que las personas se formen y en ocasiones son formaciones básicas, por ello muchas personas necesitan la conversión. A partir de ahí, se prevé que en 20 años el 40% de los empleos no estén diseñados; eso significa que tienen que quitar una serie de puestos y crear otros y, para estos nuevos, tienen que estar los trabajadores  preparados para entrar, porque hay necesidad de cubrirlos.Son ventajas si se utiliza adecuadamente y por eso no es cuestión de formar profesionales, sino también de educar a buenas personas y pensar a nivel global y en el ser humano. Siempre vamos a encontrar a gente que quiera utilizar algo para malos fines.