«Sin empleo digno, no vamos a poder mantener la población»

ALBERTO ABASCAL
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Luis González no ha tenido más remedio que dar un paso atrás al frente de CCOO. Sin embargo, sigue fiel a su compromiso de ayudar para afrontar los retos de futuro en favor de la clase trabajadora, que ha sufrido las últimas reformas laborales

«Sin empleo digno, no vamos a poder mantener la población» - Foto: Óscar Navarro

Luis González acaba de dejar el cargo de secretario general de CCOO en Palencia por  motivos de salud. Juan Carlos González, que le acompaña en la entrevista, ha cogido el relevo.
¿Nos puede explicar cómo ha sido el proceso que ha desembocado hasta su dimisión como secretario general de CCOO en Palencia?
El proceso derivado viene determinado por una enfermedad que me diagnostican en febrero pero que en septiembre, cuando hago la revisión, me dicen que se han reducido los niveles de oxígeno en la sangre, por lo que tienen que ponerme oxígeno de forma artificial 16 horas diarias. Lógicamente, en este plano yo no puedo continuar porque haría un flaco favor a la organización y a los compañeros.
Usted cogió las riendas del sindicato en 2008, justo en el preludio de la gran crisis económica y financiera. Once años después, ¿cómo queda la organización desde su punto de vista?
Llegué a la secretaria general en un momento convulso para el movimiento sindical, justo en el 2008, cuando se  asume que estamos en plena crisis y se reconoce por el entonces presidente José Luis Rodríguez Zapatero la situación en la que nos encontramos y se comienzan a tomar medidas contra los intereses de los trabajadores, concretadas en el 2010 con la primera reforma laboral. El sindicato se encontró muy tensionado en la movilización y con una excesiva actividad en la calle porque no dábamos a basto, con una manifestación casi diaria. Teníamos un sindicato a la baja en cuanto a la afiliación y delegados porque sencillamente las empresas comenzaron a desaparecer y con ellas un buen número de delegados. Pasados los años, el sindicato se relajó en cuanto a la actividad en la calle porque nos dimos cuenta de que con las movilizaciones, incluidas finalmente tres huelgas generales, no se consiguió revertir la situación planteada por las reformas laborales implantadas, por lo que se tuvo que plantear otros escenarios, concretamente con conflictos en la empresa y en los juzgados para mitigar los efectos de dichas reformas laborales que tanto daño nos hacen.
¿Cuántos afiliados tiene actualmente Comisiones Obreras?
En estos momentos contamos con 5.200 afiliados cotizantes, a los que  habría que añadir otros 250 pensionistas, que los computamos aparte por sus especiales características. Con estos números podemos decir que aglutinamos 400 afiliados más de los que contábamos antes del inicio de la crisis económica. 
Deja la secretaria general de Palencia, ¿pero se queda con algún proyecto o iniciativa pendiente que le hubiera gustado poner en marcha?
Me habría gustado que hubiese funcionado de otra forma del denominado diálogo social en el ámbito provincial, tanto en la Diputación como en el Ayuntamiento de la capital. Que el diálogo social se hubiera entendido realmente como tal y que no se haya expresado como unas meras reuniones de coordinación. No sé si este año que está apunto de iniciarse servirá para adelantar algo en esta materia, pero yo creo que el ritmo es lento y aunque las administraciones cumplen con el requisito de reunirse, todavía no están muy convencidas de que el diálogo social les valga para algo.
Dada su experiencia en el campo del sindicalismo, con su perspectiva histórica y su evolución hasta la situación actual, ¿cómo vislumbra su futuro?
Hay que analizar el sindicalismo como algo dinámico y dentro de una sociedad cambiante. El sindicalismo ha ido evolucionado a la par que esta sociedad y el mercado laboral. Hemos pasado de un sindicalismo más de empresa a un movimiento sindical mucho más abierto, cambiando las estructuras, hacía una vía más social. Es decir, actuamos en todos los ámbito de la vida y, en consecuencia, aquí es donde se ha ido dando las mayores modificaciones para actual e interactuar con las diferentes administraciones, que en estos momentos nos está reportando unos grandes acuerdos y beneficios para la clase trabajadora. Pero tengo que decir que para completar el ciclo, actualmente hemos vuelto otra vez a implicarnos un poco más dentro del movimiento empresarial, aunque hay reconocer que es difícil porque estamos hablando en Palencia de unas 5.000 empresas, de las cuales media docena superan los 2.000 trabajadores; por encima de los 200 trabajadores no pasan del centenar de firmas y de más de 50 tenemos otras 200 empresas; es decir, estar día a día en todos estos centros de trabajo supone un alto coste.
¿El futuro económico de la provincia cómo lo ve?
El futuro económico de la provincia complicado. En principio, es necesario que tengamos un Gobierno porque llevamos un año y pico realmente sin interlocutor válido, al cual poder plantear ciertas cuestiones porque el problema de Palencia es un problema mas global. La solución al problema económico pasa por la generación de empleo. Podemos estar pegándonos por si hay más servicios o menos servicios; como no haya empleo difícilmente vamos a poder mantener la población y después mantener lógicamente esos servicios de calidad y esto no se va a conseguir si no tenemos un empleo estable, de calidad y con unos salarios dignos. El comercio sobrevive gracias a los vecinos de Palencia y si no tenemos unos salarios dignos difícilmente vamos a poder consumir y si no consumimos difícilmente vamos a poder mantener abiertas las tiendas de proximidad. Entonces, una de dos: o cambiamos el chip y entendemos que aquí no es cuestión de pedir sino también es cuestión de empezar a dar y damos todos en la parte que nos corresponde o si no tendremos que pedir que se nos baje la Seguridad Social, con lo cual generamos un problema con las pensiones.
Juan Carlos González ,otro veterano histórico del sindicato, va a ser el secretario general de Palencia hasta el próximo congreso. ¿Qué recomendaciones aún así le daría?
Yo a Juan Carlos recomendaciones pocas, por no decir ninguna y lo digo por que llevamos siendo un equipo de trabajo desde hace muchos años. Ya estuvo otros ocho años anteriormente como secretario general y siempre hemos formado un equipo en el que hemos compartido el trabajo diario. Lo único que le pediría es que sigan manteniendo las asambleas periódicas que hacíamos con nuestros afiliados y nuestros delegados porque es necesario acercar a la gente al sindicato y que la gente entienda que el sindicato no somos los órganos de dirección sino toda la afiliación.
Juan Carlos González, aunque la entrevista es con Luis González, la última pregunta se la dejo a usted. En estos próximos quince meses, ¿alguna estrategia a seguir o hay que esperar al próximo congreso?
No podemos mantener un paréntesis tan grande sin que el sindicato tenga una estrategia. Tenemos que afrontar dos patas: una es la concertación social con las administraciones públicas y otra la negociación colectiva que es donde podemos influir más allá de que podamos pedir  cambios al Gobierno para que derogue las últimas reformas laborales que tanto daño han hecho a la clase trabajadora. 
Nos estamos encontrando con una patronal que está ofreciendo una resistencia muy fuerte a la negociación colectiva para incrementar los salarios y creemos que una de las salidas de la situación  pasa primero por tener empleos de calidad pero estables. La estabilidad es también fuente de otros derechos porque los trabajadores cuando tienen la seguridad en el trabajo también pueden exigir otras demandas, empleo estable, empleo de calidad con los mínimos riesgos en el trabajo, ya que una de las lacras con la que tenemos que luchar es la siniestralidad laboral. Tenemos que intentar situarnos en unos niveles acordes con la Carta Social Europea. 
Ademas, la propia patronal tiene que reconocer que en el ámbito de la negociación colectiva estatal ya han pactado para 2020 un salario mínimo interprofesional de 1.000 euros mensuales por 14 pagas, entonces que ahora estén saliendo públicamente ofreciendo esa resistencia a que la negociación colectiva se incremente los salarios hasta alcanzar esas cantidades, me parece que es un poco hipocresía. Por un lado has pactado algo que sea vinculante para la negociación colectiva y por otro lado cuando las distintas patronales provinciales se sientan a negociar con nosotros huyen precisamente de esos acuerdos. A mí me parece una hipocresía y una incoherencia por su parte ya que eso ayudaría, primero a elevar los salarios de los trabajadores, y luego incrementar el consumo de lo que se nutre muchas de las empresas que tenemos en Palencia. Sabemos que el consumo interno es el 80% de la economía de la provincia; entonces, o se generan salarios mayores que permitan incrementar el consumo o dependemos de las exportaciones, que ahora mismo tienen una escasa incidencias. 
La siniestralidad es otro elemento también importante a tener en cuenta y  la mejora de las condiciones de trabajo de las empresas, una asignatura pendiente. 
 Y a nivel interno tenemos que seguir creciendo la afiliación para hacer el sindicato más fuerte en la provincia.