Entre la diversión y la reivindicación

A. Benito
-
Entre la diversión y la reivindicación

Cerca de un millar de personas participó en el gran desfile del Carnaval de la Galleta. La fantasía, los colores, la crítica y la parodia fueron los principales protagonistas del evento

El Carnaval es sinónimo de diversión, creatividad, fantasía, colores, crítica y parodia. Un momento de reunión, de permisividad y de cierto descontrol en las calles. Todos esos ingredientes se dieron cita el sábado por la noche en el gran desfile de carrozas y disfraces de Aguilar, un concurrido evento que el buen tiempo vino a engrandecer y en el que participaron unas mil personas entre concursantes e integrantes de las compañías, colectivos y asociaciones.
El Club de Patinaje Ruedas Locas fue el encargado de abrir una comitiva en la que sorprendieron los animales del espectáculo Entre Nubes, pero también las actuaciones de algunas de las agrupaciones musicales de la localidad. Especialmente aplaudida fue la recreación del Thriller de Michael Jackson realizada por el Grupo de Zumba del Gimnasio Taekwon, aunque también gustaron los disfraces de la película Coco de Batucada Samba Soom o las majorettes de Acerbahe, que bailaron a rimo de pasodoble. Los Dulzapiteros, la Charanga Los Chiguitos, El Desván y Charanguilar también colaboraron en la animación del desfile.
Como es habitual, los participantes en el certamen fueron recorriendo las calles agilarenses, desde la avenida de Cervera hasta la plaza de España, divididos por categorías. Disfraces de fantasía, originales carruseles, el monstruo de las galletas, un llamativo robot, trajes elaborados con materiales reciclados,  personajes históricos y de película, un domador y su león, unas divertidas cámaras de fotos o un peculiar doctor que tiraba de la cama de su enfermo -y del enfermo- montado en una bicicleta, compartieron protagonismo en el apartado de individual y parejas con un reivindicativo carretillo con el que un vecino aprovechó el evento para exigir una ITV para Aguilar.
No faltaron en la categoría de 3 a 10 personas unas coloridas piezas de lego, ni un carrito de los helados, ni los originales trajes del Asociación Candajo Pispajo de Guardo. Televisivos personajes como Los Simpson, Los Rugrats y Los Picapiedra también estuvieron presentes en un desfile en el que no pasaron desapercibidas las propuestas Crab Queens y Diosas de la Galleta. Alicia en el país de las maravillas, los Moteros del Infierno y La inquisición completaron este grupo. 
Sin embargo, fue en la categoría de más de 10 personas en la que se pudieron ver los disfraces y carrozas más llamativos. Avatar y los Inkas dieron el toque exótico al desfile. Estos últimos, incluso bailaron una danza maorí. También arrancaron los aplausos del público las tazas de cereales, aunque sin duda, si alguna propuesta desató la ovación de las miles de personas que inundaron Aguilar para ver el evento, esa fue la titulada El aroma de Aguilar, cuya carroza recreaba una línea de fabricación de galletas y cuyos integrantes simularon ser trabajadores y trabajadoras de la antigua Fontaneda. 
Muy elaboradas también las carrozas de Descubriendo el Polo Norte, Súbete a la Noria y Blancanieves y los 7 ruralitos. Estos últimos pusieron el toque de humor al desfile sacando a algún miembro del público que no dudó en hacer las veces de príncipe para despertar con su apasionado beso a la joven, sumida en un profundo sueño tras haber sido envenenada por la malvada bruja.
Unos originales bustos y unas divertidísimas fofuchas completaron esta categoría en la que los Megalíticos a 90 se llevaron el título a la reivindicación más divertida. Así, y ataviados como Los Picapiedra, estos vecinos de la parte occidental de la Montaña Palentina aprovecharon la ocasión para criticar las comunicaciones por carretera entre Guardo y la capital, y más concretamente, el nuevo radar de tramo a 90 km/h. 
Finalizado el desfile, que cerró la Gran Galleta de Carnaval, decorada este año de la película Coco, muchos fueron los que decidieron seguir la fiesta en los bares, en la calle o con la orquesta Clan Zero, que actúo hasta altas horas de la madrugada en la carpa, congregando a cientos de personas.

Entre la diversión y la reivindicación
Entre la diversión y la reivindicación
Entre la diversión y la reivindicación
Entre la diversión y la reivindicación
Entre la diversión y la reivindicación
Entre la diversión y la reivindicación
Entre la diversión y la reivindicación
Entre la diversión y la reivindicación
Entre la diversión y la reivindicación
Entre la diversión y la reivindicación
Entre la diversión y la reivindicación
Entre la diversión y la reivindicación
Entre la diversión y la reivindicación
Entre la diversión y la reivindicación
Entre la diversión y la reivindicación
Entre la diversión y la reivindicación
Entre la diversión y la reivindicación
Entre la diversión y la reivindicación
Entre la diversión y la reivindicación
Entre la diversión y la reivindicación