El peor escenario para los alérgicos

Marta Ostiz (Efe)
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El peor escenario para los alérgicos

El nivel alto de polen, la polución, el calor y la sequía configuran en los últimos días de febrero y los primeros de marzo una atmósfera en la que los afectados ven como aumentan los picores de nariz y ojos, estornudos, obstrucción nasal y asma

Los alérgicos a las arizónicas  -los habituales setos de jardín- sufren estos días los peores síntomas de su patología, con picores de nariz y ojos, estornudos, obstrucción nasal e incluso asma y dificultades para respirar, en un escenario que se ve agravado por los altos niveles de contaminación, el calor y la falta de lluvia.
Febrero y los primeros días de marzo coinciden con niveles altos de polen de las arizónicas cada vez más frecuentes en viviendas unifamiliares, jardines, parques o colegios y, a pesar de que hace unos años este era un polen anecdótico, en la actualidad en algunas grandes ciudades provoca tanta afectación de los alérgicos como la gramínea en los meses de mayo y junio.
Así lo asegura el alergólogo del Comité de Aerobiología de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (Seaic), Francisco Feo, que detalla los ingredientes de este cóctel perfecto para los alérgicos: niveles altos de arizónicas, contaminación y falta de lluvia y todo ello de forma persistente, día tras día.
Explica que varios días seguidos de niveles altos de arizónicas van provocando una inflamación bronquial y una respuesta alérgica más intensa, por lo que los afectados siguen empeorando.
Además, el tiempo anticiclónico, con varias semanas sin lluvia, hace que se acumulen los contaminantes atmosféricos en niveles altos y provoca inflamación, daño y estrés oxidativo en los bronquios de las personas asmáticas y ese daño e inflamación "hace que la respuesta alérgica sea más intensa".
Feo advierte de que en las ciudades el polen es más potente y más alergénico que en zonas rurales y por eso los alérgicos se ven más afectados en las grandes urbes y, aunque no ha aumentado la cantidad de polen, éste es más potente que hace unas décadas.
Por eso, este experto se aventura a vaticinar que en un par de décadas prácticamente la mitad de la población padecerá algún tipo de alergia.
Los síntomas, además, pueden ser graves y además de los clásicos picores de ojos, de nariz, estornudos y obstrucción nasal, es frecuente también el asma, la tos, pitidos en el pecho y dificultad a la hora de respirar.
Por eso, este alergólogo destaca la importancia de un correcto tratamiento, especialmente en el caso del asma alérgico en edades jóvenes ya que, si no se trata desde el comienzo, el bronquio cada vez va a estar más dañado y puede desembocar en asma crónico, mucho más difícil de controlar.
También subraya la importancia de elegir el correcto antihistamínico, ya que reconoce que algunos de primera generación provocan sueño, lo que merma la calidad de vida de los pacientes. "Los de segunda generación son más modernos y ese efecto no lo producen", recomienda.
En cualquier caso, "lo mejor es que la persona alérgica tenga un diagnóstico de los pólenes que le afectan y, si los síntomas son persistentes, el tratamiento deber ser con vacunas específicas de alergia que permiten modificar el curso natural de la enfermedad alérgica", afirma.
La buena noticia para los alérgicos es que en 10 o 15 días finaliza la polinización de las arizónicas y comienza la tendencia a la baja.
Hasta entones, lo mejor para los alérgicos es que eviten pasar demasiado tiempo al aire libre y la práctica de deporte en espacios abiertos porque la cantidad de aire que circula es mucho mayor y, como consecuencia, la cantidad de polen que se inhala también.