Juegos, música, baile y diversión

Laura Illana
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Juegos, música, baile y diversión - Foto: Á“scar Navarro

La coordinadora de la escuela de verano, Esther Valero, destaca que «la mayoría de los niños al acabar la jornada lloran e incluso riñen a sus padres y abuelos para que vayan más tarde a buscarlos»

Tras ocho años organizando desde la escuela de danza Smile, los campamentos de verano en el hotel Rey Sancho, este no iba a ser una excepción y es por eso que alrededor de 170 niños desde los 4 hasta los 17 años, atendidos por un total de 12 monitores más un socorrista, están participando en los dos ejes de campamentos que ofrece la escuela de Danza. Por un lado, está el campamento deportivo por el que se decantan los niños más dinámicos y que prefieran desde el voleibol, fútbol, baloncesto hasta gymkanas. Sin embargo, todos los que están más interesados por la música, ballet, danza urbana, por el hip-hop o el funcky, han decidido apuntarse al artístico.  
Desde hace siete años, la escuela de rock también esta participando en estos campamentos como una nueva forma de complementar estas dos vertientes. Esto ayuda a los niños a practicar todas las actividades que son de su gusto y que además les permite realizar cosas diferentes y ampliar así, sus técnicas y conocimientos. El principal objetivo de esta escuela de verano es que los niños se abran, disfruten y se diviertan por las mañanas. «Tratamos de que aquellos niños que no están  acostumbrados a relacionarse y que no tienen tanta inclusión con otros jóvenes, ya que en el colegio siempre están rodeados de sus amigos, vengan aquí y participen, hablen, jueguen, que socialicen con los demás porque eso les ayudará en el futuro a ser más abiertos», destaca Esther Valero García,  coordinadora de este campamento. Ante los niños que viven esta situación, tratan de incluirlos con otros grupos de jóvenes que son más lanzados y más extrovertidos.  
Está orientado a todos los más pequeños deseosos de divertirse y disfrutar. Tanto los que practican danza durante el curso escolar, como todos los que son de la capital, o para aquellos que viven en pueblos de alrededor e incluso para los que viven en otras ciudades como Madrid o Tenerife y que al tener aquí a sus abuelos vienen a veranear y deciden apuntarse, porque se trata de un campamento muy variado y diverso. 
La manera de organizar y establecer los grupos de actividades entre los niños es de lo más curioso ya que dependiendo de la edad, cada equipo viste una camiseta de un determinado color. De esta forma los turistas que se acercan hasta el hotel en el que se hospedan, pueden ver a niños correteando con camisetas de color blanco, roja, azul, rosa, verde, amarilla y naranja, dependiendo de su edad. El principal objetivo es que disfruten, desconecten del curso escolar y que los padres también estén contentos y satisfechos con las actividades que realizan sus hijos.
 «La mayoría de los niños al acabar la jornada lloran e incluso se esconden o riñen a sus padres y abuelos para que vayan más tarde a buscarles. No quieren irse a casa», destaca Valero García. La idea de campamentos de la Escuela de Danza Smile, es totalmente diferente a los que se realizan a nivel nacional durante esta época de verano, ya que en esos exclusivamente practican una actividad ya sea, fútbol, baloncesto u otro deporte, durante una semana o diez días. Este, sin embargo, trata de ofertar una variedad de deportes o de actividades artísticas con el objetivo de que los niños interactúen con los demás, realizando distintos juegos y ejercicios de entretenimiento. Además, ofrece interactuar con los instrumentos musicales a través de la Escuela de Rock, de la que Esther Valero García, es la directora. 
Además, este campamento de verano cuenta con instalaciones de lujo, ya que el lugar donde se realiza la escuela de verano, dispone de una gran cantidad de zonas verdes, además de piscina, pista de fútbol, baloncesto y una amplia discoteca donde los niños puedan, desde realizar grupos organizados de baile, como hacer manualidades, juegos de creación e incluso juegos en inglés. 
Según cuenta la coordinadora de la escuela, nunca se han propuesto realizar un campamento en el que se combinen las actividades deportivas, artísticas y musicales con la idea de pernoctar, ya que al realizarse todas las actividades en un hotel y además en la época estival, es muy complicado que haya disponibles tantas habitaciones como para acoger a todos los niños. Aunque si que es verdad, según la coordinadora, que ésta sería una gran oportunidad para que niños de otras ciudades de la península viniesen hasta aquí. 
Por otra parte, este campamento aporta una gran flexibilidad, ya que ofrece a los niños la posibilidad de probar las dos vertientes de campamento y luego elegir aquella que más les interese y en la que estén más cómodos. Esto se debe a que hay  niños que, antes de comenzar los cursos, no tienen claro por qué opción decantarse y gracias a esto pueden hacer una balanza de ventajas e inconvenientes. 
«Ofrecemos tres horarios diferentes para los niños madrugadores, para los que optan por comer en la escuela y los de horario general de 9,30 a 14 horas», apunta Valero. Además, desde la dirección de la escuela también dan la oportunidad de apuntarse desde un día a los campamentos, una semana, o incluso dos, tres, cuatro o cinco semanas. 

Juegos, música, baile y diversión  Á“scar Navarro
Juegos, música, baile y diversión - Foto: Á“scar Navarro