Memoria de los tiemposde crisis

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Hoy, 9 de junio, se celebra el Día Internacional de los Archivos y los profesionales de a pie quieren hacer su aportación para servir de acicate en la tarea de la recuperación de la historia de nuestro entorno

Memoria de los tiemposde crisis - Foto: EVA GARRIDO

«Los Archivos son la memoria que nos ha permitido conocer nuestro pasado, interpretarlo y aprender para construir el futuro, pero también para conocer nuestro entorno inmediato y actuar en nuestro presente con certeza y eficacia». Así lo indican  los profesionales adscritos al Archivo Histórico Provincial de Palencia, el Territorial, el Catedralicio y el de la Diputación. La importancia de la información y  la transparencia como derecho del ciudadano a conocer en tiempos convulsos de desinformación y noticias falsas, serán a través del archivo y los documentos, físicos y digitales, garantía de veracidad y rigor.
Tal día como  hoy de 1948,  la Unesco creó el Consejo Internacional de Archivos. Por esa razón, este 9 de junio, Día Internacional de los Archivos, «los profesionales queremos hacer nuestra pequeña aportación para servir de acicate en la tarea de  la recuperación de la historia de nuestro entorno, porque la Historia con letras mayúsculas está cimentada en el quehacer cotidiano de aquellos que nos precedieron. También nuestros antepasados tuvieron que hacer frente  y sobreponerse en circunstancias análogas a las actuales, en lo que de analogía tiene toda crisis y sufrimiento. Demasiado se ha hablado hasta el momento de la especial situación que estamos padeciendo desde el inicio de este redondo y prometedor  año 2020, no vamos a incidir más en el tema. Pero situaciones difíciles se han dado tantas a lo largo de la historia, que muchas de las escondidas en las entretelas del tiempo se nos escaparían si no contásemos con estudiosos y curiosos escudriñadores de la pequeña historia de cada día, de cada casa y de cada pueblo; aún muchas se nos escapan a día de hoy, en la era digital».
«Las situaciones de crisis se afrontan mejor con solidaridad, con la unión y con la protección del grupo. Dejar constancia de lo convenido, de lo establecido y, en definitiva, de lo vivido, es básico para la pervivencia del grupo y es ahí donde está el germen del Archivo. Archivo, esta palabra que ahora anda en boca de todos, ya que existen infinitos archivos, en nuestro ordenador en formatos word, pdf, jpg… etc. por mencionar  los más conocidos. Estos archivos electrónicos/digitales no son más que contenedores de información, se entiende perfectamente el concepto. Del mismo modo, los Archivos de cualquier entidad son depósitos de documentos, debidamente organizados, clasificados y descritos, para facilitar el acceso a la información en ellos contenida. Pues bien, aquí es donde queríamos llegar, a los Archivos en los que poder rastrear y documentar cómo nuestros antepasados enfrentaron las dificultades y de qué manera las instituciones trataron de paliarlas», añaden.
Entre los Archivos con documentación de mayor antigüedad, se encuentran los Archivos municipales y los Archivos parroquiales, los de los monasterios, los de la nobleza, los catedralicios… 
Con desigual grado de conservación, tanto unos como otros son una fuente de información de primer orden. Los municipales guardan entre las páginas de sus Libros de Acuerdos apuntes sobre actuaciones en situaciones de crisis agrícolas por plagas, lluvias o sequías, en épocas de epidemias, de guerras, etc. Muchos siglos antes de la creación de las diputaciones, en las Cortes de Cádiz de 1812, una infinidad de centros asistenciales aparecían esparcidos por toda la provincia, desde los gremios y cofradías de ayuda mutua profesional, pasando por los hospitales para enfermos, pobres, peregrinos o vagamundos; el pósito o monte pío de granos, hasta las fundaciones para casar doncellas pobres, las mandas testamentarias y fundaciones para crear escuelas infantiles. La solidaridad y asistencia social ha sido un pilar fundamental en el crecimiento y desarrollo de las comunidades. Estos servicios o ayudas públicas podías ser de ámbito municipal o parroquial y de su existencia dan cuenta los libros correspondientes en sus distintos Archivos.
Las diputaciones al servicio a los municipios desde sus inicios en el primer tercio del s. XIX, han colaborado en la asistencia a sus vecinos asumiendo las competencias de beneficencia y ayudas sociales con centros sociales y hospitales. 
La asistencia social fue un puntal básico con la Ley de Beneficencia de 1849, creándose las Juntas Provinciales de Auxilio, de Socorro o las de Fomento para sufragar los desastres meteorológicos en la agricultura y ganadería. Todas estas catástrofes y sus consiguientes ayudas creadas por las instituciones local y provincial quedan reflejadas en el Boletín Oficial de la Provincia que desde sus inicios en septiembre de 1833, se conserva en los archivos. 
La documentación tan variada que guardan nuestros archivos en relación a estas alarmas médicas, climáticas, agrícolas o medio ambientales pueden ser consultadas en los catálogos e inventarios de que dispone nuestro Archivo Histórico Provincial en su página web, donde su riquísimo fondo documental abarca documentos públicos y privados de diferentes instituciones públicas y privadas, pero también de personas singulares del ámbito provincial en términos generales.  
La creación del Estado de las Autonomías en el siglo pasado ha diversificado la documentación con el nacimiento de otras Instituciones supraprovinciales como es la Junta, a través de la cual muchas de las competencias del Gobierno central como sanidad, fomento, hacienda, agricultura…etc., han pasado al Gobierno autonómico y por lo tanto también la documentación que ellas generaban.

documentos digitales. «En estos momentos extraños que nos ha traído el  coronavirus, la documentación autonómica no ha dejado de entrar y salir de nuestros archivos, unas veces como soporte a las incidencias que estaban ocurriendo en los campos sanitarios y territoriales de nuestra administración y en otras atendiendo a las consultas on line, o vía telefónica que nuestros usuarios planteaban. Estos nuevos métodos de acceso y atención a la administración y al administrado utilizando los medios electrónicos, habían sido utilizados anteriormente con menos asiduidad que en la actualidad, ya que la política archivística desde los anales de la historia, ha consistido en el acercamiento al investigador, a sus investigaciones y al intercambio de ideas en el ámbito del propio Archivo. En estos momentos no podrá ser así y los documentos digitales y las comunicaciones electrónicas se han integrado en nuestras vidas y también en la de nuestros archivos, por lo que avanzando con los tiempos y queriendo siempre que nuestros Fondos Documentales sigan estando a disposición de los investigadores y de los ciudadanos, queremos que en este Día Internacional de los Archivos a pesar de que no podamos organizar visitas a nuestros centros, sabed que seguimos atentos a las necesidades de nuestro usuarios, utilizando los medios electrónicos e incluso de manera presencial mediante la cita previa», indican los archiveros. 
Por lo demás, desde ayer, se permite la estancia en la sala de consulta a todos los investigadores que necesiten consultar los fondos, aunque con seguimiento de las medidas sanitarias, dado que es obligatorio solicitar en primer lugar cita previa. A mayores y mientras dure la fase 2, solo se permitirá  permanecer a la vez a dos personas en la sala, por lo que se establecerán turnos de dos horas para cada investigador que lo solicite.