Que la máquina reparta suerte

Laura Burón
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Dos apuestas automáticas, una simple y otra múltiple, dejan dos millones de euros en los barrios del Cristo y San Antonio en apenas una semana gracias al sorteo del Euromillón

Que la máquina reparta suerte - Foto: Á“scar Navarro

Un whatsapp y un timbrazo sobresaltaron a Araceli Franco y Juan José del Olmo el pasado miércoles a las ocho de la mañana. Al abrir la puerta tras recibir un mensaje en el que se les preguntaba si podía acercarse a su casa, encontraron a uno de sus vecinos del barrio del Cristo y a la vez cliente, con el rostro desencajado. Les anunció que habían repartido un premio de un millón de euros en el Euromillones del día anterior, algo que ellos ya sabían, pero lo que desconocían es que tenían frente a ellos al ganador. «¡Que soy yo. Que me lo habéis dado a mí! Eso nos dijo y nosotros nos quedamos sorprendidos», recuerda Araceli Franco tras la barra de la Cervecería El Cristo, en la calle Virgen del Brezo, número 1, donde tiene un punto de venta de Loterías y Apuestas del Estado. 
«Estamos muy contentos de que se lo haya llevado alguien al que conocemos», señala, aunque no quiere desvelar su identidad, «porque eso es cosa de él». Lo que se sabe del afortunado es que es un joven que ronda la treintena, casado, sin hijos, vecino del barrio del Cristo y cliente habitual de la cervecería y  del punto de venta de lotería . «Viene muy a menudo, porque es abonado, pero la apuesta que le ha hecho millonario fue a mayores de lo que juega todas las semanas». En concreto, fue una única apuesta en la que la máquina, de forma automática, le dio una combinación de cinco números y dos estrellas para el Euromillón y otra de tres letras y cuatro números del Sorteo del Millón para el martes 18 de junio, que siempre toca a alguien en España. «Por 2,5 euros se ha llevado un millón de euros, bueno 800.000 si le quitas lo que se queda Hacienda. No es mala inversión», bromea Araceli Franco, que antes de conocer al ganador sabía que la apuesta premiada se había sellado el lunes y que con casi total seguridad se trataba de un cliente habitual. «Los lunes son días de mucho jaleo, porque es cuando vienen los abonados a renovar sus apuestas», explica.
 Sobre el destino del dinero, asegura que el afortunado no ha expresado ningún deseo en concreto. «Seguro que hará un buen viaje, porque es bastante viajero. Lo importante es que lo disfrute porque solo se vive una vez», apunta.
Que la máquina reparta suerteQue la máquina reparta suerte - Foto: Á“scar NavarroDesde que saltó la noticia ha notado que las ventas de lotería en su bar han animado a la gente, por eso de que dinero llama a dinero. Además, este es el primer premio importante que reparte este matrimonio desde que abrieran el punto de venta hace cerca de tres décadas. «Hemos repartido pequeños premios. Si no recuerdo mal un Jocker de una cantidad pequeña, así que este es el primer premio gordo que damos y además a un conocido», matiza.
En San Antonio. Esa misma alegría por repartir dinero se llevó Ana Maza, que en su tienda Regalos Ana María, en la avenida de Asturias número 10, también tiene un punto de venta de Loterías y Apuestas del Estado que ella regenta desde hace tres años, que el 11 de junio también dejó un millón de euros gracias al sorteo del Millón del Euromillones. «Por aquí no ha venido nadie diciendo que ha sido el ganador», señala esta joven, cuya familia ha tenido puestos de venta de juegos de azar en el barrio de San Antonio desde hace 40 años. «Es el premio más gordo que he dado hasta el momento. Y parece que en los dos últimos años estoy en racha, porque he dado un quinto de la Lotería de Navidad de 2018 y un primer y un segundo premio de otros sorteos de la Lotería Nacional», explica. 
En este caso, desconoce quien es el afortunado,  aunque tiene «sospechas» y  asegura que cabe la posibilidad de que el ganador no sepa que lo es. Y es que la apuesta ganadora es menos usual y, por tanto es más fácil acotar entre los clientes habituales. Se trata de una múltiple de 6, automática sellada el lunes día 10 y por la que el ganador pagó 15 euros. «Es menos normal esa apuesta, porque pidió marcar automáticamente seis números, en lugar de los cinco por defecto, que es lo que elige la mayoría de la gente», explica.
Esta joven afirma que aunque sus sospechas fueran ciertas no sabría dar más datos sobre el afortunado. «Viene, hace sus apuestas y se va. No sé ni como se llama, ni si vive en el barrio, ni nada de nada. Le conozco de vista. Hay que tener en cuenta que aquí para mucha gente de los pueblos para hacer sus apuestas, por lo que es difícil conocer a todos», matiza. Eso sí, reconoce que estaría encantada de que se le presentara. «Es que te hace ilusión que te digan que les has dado un premio», reconoce.
Además, y como en el caso de sus compañeros del barrio del Cristo, desde que se supo que el boleto ganador salió de su administración las ventas han crecido. «Hay gente que se mueve por el premio, que en lugar de ir a su administración de siempre vienen hasta aquí, sobre todo, en los días siguientes a haber dado un premio. Se nota bastante», reconoce.
Ana Maza se muestra sorprendida por las coincidencias de los dos premios entregados. «Es que menuda casualidad. Dos premios de un millón de euros, en el mismo sorteo, en el plazo de una semana y en una ciudad como Palencia. Ojalá siga la racha», señala.