Juego de escaños

Carlos H. Sanz
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La cuota de poder que PSOE y PPestén dispuestos a ceder a Ciudadanos determinará el color del futuro Ayuntamiento. De momento, Alfonso Polanco ya ha abierto las puertas de su equipo a Mario Simón

Juego de escaños - Foto: Á“scar Navarro

En el acuerdo que Ciudadanos y el Partido Popular firmaron un 12 de junio de 2015 para hacer alcalde a Alfonso Polanco, figuraba textualmente que la intención de ambos era «facilitar la gobernabilidad del Ayuntamiento y su estabilidad durante la próxima legislatura».
Después vinieron cuatro años en los que la formación liberal exigió la salida de Polanco de la Diputación, dos acuerdos presupuestarios (2017 y 2018) que el PP estuvo lejos de cumplir al 100% ni a Ciudadanos le preocupó que no lo hiciese, y un último año en el que las dos formaciones prácticamente no se han dirigido la palabra, lo que obligó a prorrogar las cuentas para 2019.
Es decir, visto desde el presente, aquel acuerdo ni facilitó la gobernabilidad ni aportó la estabilidad esperada. Sin embargo, los tres síes de los ediles de Ciudadanos a la investidura de Alfonso Polanco sí otorgaron al partido naranja tres asientos en la Junta de Gobierno Local y la presidencia de tres comisiones informativas (Contratación, Hacienda y Participación Ciudadana). Dicho de otra forma, Ciudadanos obtuvo poder.
La negociación que se abrió ayer y que determinará quién será la próxima alcaldesa o alcalde de la capital girará en torno a la cuota de poder municipal que el PSOE y el PP estén dispuestos a ceder a Ciudadanos.
Las declaraciones de intenciones de unos y otros de estos días, al igual que el encabezado de aquel acuerdo de 2015, pueden estar vestidas de palabras como «estabilidad», «programa», «confluencia» o «proyectos conjuntos», pero en el subtexto la clave es cuánto poder quiere tener Ciudadanos en el próximo equipo de Gobierno y cuánto están dispuesto a darle.
la iniciativa. Por ahora, es la socialista Miriam Andrés, la ganadora de las elecciones, quien tiene la iniciativa de la negociación. Cuando el próximo día 15 de junio se constituya el Ayuntamiento solo hay dos opciones de que sea elegida alcaldesa: sumar mayoría absoluta en la votación o que nadie más lo haga. 
Conviene aclarar que en la elección del primer edil no hay mayorías simples que valgan. Los munícipes votan y si algún candidato a la Alcaldía obtiene mayoría absoluta, es elegido alcalde. Si ninguno suma un mínimo de 13 votos, se nombra regidor a quien encabece la lista más votada por los ciudadanos, en este caso, Miriam Andrés. 
Los 11 concejales obtenidos en la noche del domingo hacen que Miriam Andrés necesite solo dos ediles. Ganemos no vendería muy caro su apoyo con tal de abortar cualquier posibilidad de una gobierno de centroderecha, pero Ciudadanos no entraría jamás en pacto que incluya a la plataforma ciudadana. Al menos no lo hizo hace cuatro años.
Por ese motivo, el PSOE centrará sus esfuerzos en Ciudadanos. Y por mucho que la candidata a la Alcaldía haga valer que la suya es la lista más votada por los palentinos, que los 11 ediles obtenidos son uno más de los 10 con los que gobernó Polanco este mandato, lo cierto es que no puede ser alcaldesa sin el partido liberal.
gobierno de coalición. Esto lo sabe Ciudadanos, que no venderá barato ni su apoyo a Miriam Andrés ni una posible abstención que alzaría a la socialista a la Alcaldía tras una fallida primera votación. Ayer, Mario Simón, el cabeza de lista de la formación liberal, dejó claro que descartan un nuevo pacto de investidura y que exigirán asumir responsabilidades municipales.  
Por este motivo, la clave de la negociación será qué concejalías está dispuesta a ceder Miriam Andrés si quiere ser alcaldesa. Si analizamos el programa electoral de Ciudadanos, con un importante peso económico, y los perfiles de los tres concejales naranjas que entrarán en el Consistorio, las áreas que pueden recaer en manos naranjas son Hacienda, Personal, Desarrollo Económico, Empleo o Cultura.
Obviamente, el PSOE se puede negar y sacar de la negociación cualquier posibilidad de formar un gobierno de coalición, pero a diferencia de lo que ocurría hace cuatro años, el partido naranja tiene otro pretendiente, y este parece estar dispuesto a cubrirlo de oro.
¿Y la alcaldía? El Partido Popular inició ayer una ofensiva para ofrecer a Ciudadanos una oferta que no pueda rechazar. El todavía alcalde, Alfonso Polanco, ha comenzado por ofrecer a Cs un relato que permita encajar la jugada apelando a los bloques, atribuyéndose el papel de líder del centroderecha -bando al que se lleva a Cs- frente a un gobierno de izquierdas.
También ofrecerá a Mario Simón un documento con todas las propuestas en las que PP y Cs coinciden, que son muchas, sobre todo en política fiscal, e, incluso, pone su disposición tres asientos en su equipo de Gobierno.
El primer día de negociación y Alfonso Polanco no ha dudado en mostrar toda su artillería para intentar asegurarse un tercer mandato. Sin embargo, no lo tiene fácil por tres razones. La primera, por una cuestión de confianza, porque los cuatro años que Mario Simón ha estado como edil le permiten saber hasta qué punto ha cumplido el PP sus acuerdos.
La segunda, porque está a merced del partido naranja, tanto que el propio Mario Simón podría exigir sin problemas la cabeza de Polanco en el acuerdo y que fuese la formación naranja quien ostentase la Alcaldía. Y la tercera porque además de convencer a Ciudadanos, tiene que convencer a Vox, y los naranjas, a su vez, estar dispuestos a pactar con la formación conservadora. Polanco necesita el apoyo expreso de Sonia Lalanda si quiere ser alcalde, no vale con la abstención, y la formación de Santiago Abascal tampoco va a regalar su voto.