Correr sí es cosa de chicas

A. Benito
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Conscientes de que el deporte es uno de los ámbitos en los que existe mayor desigualdad, los integrantes del Club Running están tratando de potenciar los equipos femeninos para aumentar así la visibilidad de las mujeres

Correr sí es cosa de chicas

No acaparan portadas, ni abren telediarios. No cobran sueldos con los que se podría alimentar a un país entero, ni tampoco suelen recibir ofertas de contratos multimillonarios. Son las grandes olvidadas, las que siempre ocupan un segundo plano o a las que solo se tiene en cuenta como excusa para aumentar el espectáculo.
Aunque la situación está cambiando, el deporte sigue siendo uno de los ámbitos en los que las mujeres se ven más vetadas y ninguneadas. A las que practican disciplinas tradicionalmente masculinas, como el rugby o el fútbol, se las llama marimachos. A otras solo se las valora por su físico. Y, ¿quién no ha oído alguna vez la expresión "corres como una chica"?
Recientemente, varios artículos se hacían eco de los titulares más machistas de la prensa deportiva. Lydia Valentín, una Hércules con maquillaje; Maialen Chourraut, una madre de oro; Winifer Fernández, la belleza dominicana por la que nos encanta el vóley o Rivas, el hombre que convirtió en oro las rabietas de Carolina, son solo algunas de las perlas con las que algunos medios de comunicación han hecho flaco favor a quienes luchan porque, de una vez por todas, la igualdad entre hombres y mujeres sea una realidad.
Correr sí es cosa de chicasCorrer sí es cosa de chicasSin ir más lejos, hace solo unas semanas, una parte de la sociedad palentina reaccionaba ante un desafortunado pie de foto sobre una marcha que decía algo así como "dos corredoras tratan de seguir la estela de otros dos participantes masculinos". 
En el Club Running Aguilar son conscientes de esta situación y de la importancia de revertirla. Es por ello que la escuela está tratando de potenciar los equipos femeninos para aumentar la visibilidad de las mujeres en este deporte que cada vez cuenta con más adeptos. 
"El club tiene actualmente más de 100 integrantes, de los cuales 88 son niños y 22 adultos. En este último grupo, el 90% son mujeres, y entre los más pequeños, son las chicas las que más destacan", apunta Laura Benito, una de las diez personas que dirigen los entrenamientos de este joven colectivo que no solo fomenta el deporte, sino también la actividad cultural y las salidas a la naturaleza.
"Para las chicas, muchas de ellas madres y trabajadoras, participar de la escuela de atletismo es una forma de evadirse, desconectar y socializar", continúa la joven que, cada día, ve cómo muchas de sus compañeras "sacan tiempo de donde no tienen" para entrenar.
Con respecto a las categorías inferiores, Laura reconoce que uno de los aspectos más positivos es que las desigualdades entre niños se aprecian  menos. "Físicamente, son más parecidos cuando son pequeños, pero es que, además, se tratan como iguales", explica esta profesora que también ha tenido la oportunidad de trabajar con adolescentes y de comprobar que, desgraciadamente, el machismo sigue estando a la orden del día en esa franja de edad. "Falta educación sexual y que nos dejen de ver como objetos", asegura.
Con respecto a la implicación de las niñas en el club, la entrenadora no duda en afirmar que son ellas las más motivadas. "Ahí tenemos a Cora, una joven sub16 que podría fichar por el Puentecillas", indica la monitora, que también menciona como joven promesa del atletismo a Adrián Robles.
INVISIBLES. Y es que en el mundo del deporte, con nuestras diferencias y nuestras similitudes, todos podemos destacar; sin embargo, no es menos cierto que la victoria de una mujer o sus capacidades para una determinada actividad suelen ser menos visibles, tanto para quienes las rodean, como para los medios de comunicación.
Por suerte, la sociedad está cambiando y, como el Club Running Aguilar, son muchos los colectivos y personas que ponen su granito de arena para que un buen resultado tenga la repercusión que se merece, independientemente de quien lo protagonice.