Cuando la corrupción llega a lo más alto

EFE/Madrid
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Las condenas a expresidentes regionales llegan hasta Andalucía, Navarra, Baleares, Aragón y Cantabria, a la espera del juicio a exregidores de la Comunidad de Madrid y la Valenciana

Cuando la corrupción llega a lo más alto

Por mucho que el exjefe del Congreso José Bono los defienda a capa y espada, los expresidentes andaluces José Antonio Griñán          -seis años de prisión y 15 de inhabilitación por malversación y prevaricación- y Manuel Chaves -nueve de inhabilitación por prevaricación- se  sumaron esta semana al club de expresidentes regionales condenados por la Justicia. PSOEy PP se reparten la vergüenza:cuatro socialistas y tres populares. 
Además de regidores autonómicos y presidentes del PSOE, el madrileño y el ceutí fueron también ministros: Griñán de Trabajo y Sanidad, y Chaves vicepresidente del Ejecutivo y ministro de Trabajo y Política Territorial.
El primer presidente autonómico condenado a pena de prisión fue Gabriel Urralburu, presidente socialista de Navarra entre 1984 y 1991. Fue sentenciado en septiembre de 1998 por la Audiencia regional a 11 años de prisión, nueve de inhabilitación para cargo público y multa de 4.700.000 euros por sendos delitos de cohecho continuado y contra la Hacienda Foral.
Cuando la corrupción llega a lo más altoCuando la corrupción llega a lo más altoEl 28 de marzo de 2001, el Supremo estimó parcialmente los motivos de casación interpuestos por Urralburu y le redujo la pena a cuatro años de cárcel, donde ingresó en marzo de 2003, obteniendo poco después el tercer grado.
Juan Hormaechea (Unión para el Progreso de Cantabria, partido hermano del PP), presidente de Cantabria entre 1987 y 1995, fue condenado en 1994 a seis años de prisión y siete de inhabilitación absoluta por malversación de caudales públicos. Tras varios recursos, el Supremo fijó en 2004 tres años de cárcel y 13 de inhabilitación, pero no llegó a ingresar en ella al ser indultado.
El socialista José Marco fue líder del Gabinete aragonés entre 1993 y 1995, cuando la Audiencia Provincial de Zaragoza lo sentenció a 13 meses de cárcel y seis años de inhabilitación por malversación de caudales y falsedad en documento público en el denominado caso del Sillón. En 1999 fue también condenado, en un caso de espionaje a políticos, por la Audiencia de Zaragoza a nueve meses de prisión y dos años de inhabilitación absoluta por malversación y a seis meses y un día de prisión por falsedad en documento público.
Cuando la corrupción llega a lo más altoCuando la corrupción llega a lo más alto - Foto: Raul CaroNo obstante, el caso más paradigmático es el del expresidente de Baleares con el PP y exministro de Medio Ambiente, Jaume Matas, condenado varias veces. En 2012, en una de las 26 piezas en las que se dividió el Palma Arena -causa por la que fue a prisión-, y más tarde por Nóos, por el que compartió su suerte el marido de la Infanta Cristina, Iñaki Urdangarín.
ignacio gonzález, en el foco. Por los ERE, José Antonio Griñán ha sido condenado a seis años de prisión, privación de libertad en la que se han visto también otros expresidentes autonómicos, con o sin sentencia, como el propio Matas, el exregidor madrileño Ignacio González, que pasó 202 días entre rejas por irregularidades en la gestión del Canal Isabel II y pagó una fianza de 400.000 euros, o el exjefe de la Generalitat valenciana y exministro Eduardo Zaplana, que lleva un año y medio en prisión por el caso Erial.
En la lista de exministros que pisaron la cárcel hay que añadir a José Barrionuevo (Interior), condenado por la guerra sucia contra ETA en el caso de Segundo Marey y que estuvo tres meses y medio de los 10 años que le cayeron, así como el antiguo titular de Economía y exvicepresidente del Gobierno Rodrigo Rato, condenado a cuatro años y medio de prisión en el caso de las tarjetas black de Caja Madrid. 


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Cuando la corrupción llega a lo más alto - Foto: Jagoba Manterola